A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD
A MIS QUERIDOS Y RECORDADOS AMIGOS Y A QUIENES PASEN POR AQUÍ.

sábado, 31 de enero de 2009

No permitas que llore.


Amor mío
El viento que baja desde los montes
Agitando flores y ramas
Me trae un rumor extraño de hojas
Ladrar de perros, voces lejanas.

Respiro hondo…

Pasan rostros, miradas, voces y
Manos que me saludan…
Desde el principio hasta el fin
En todo busco algo tuyo
Pero nada se parece a ti.

Porque tú fuiste un árbol
Grande y hermoso
Cuyas raíces…
Sembraste en mi cuerpo
Y en mi corazón
Enredando en él mí alegre
Juventud de pájaro cantor.

Como me duelen mis días
Y mis noches tan solas y frías
Me duelen tus manos
Llenas de mi cuerpo
Pero me duelen con alegría.

Porque tú me amaste
En el lecho de jara y romero
De amapolas de sangre
Y de margaritas blancas y
Amarillitas.

Cuántos atardeceres rosados
Cuándo el sol agonizaba
Detrás de los montes
Tú y yo…abrazados…

Sumergidos en un mundo raro
Veíamos el ir y venir
De las mariposas de nácar
Y las libélulas de alas de oro.

Saltaban los peces de plata
En el agua cristalina
Y todo el lago…
Se llenaba de mis risas.
No permitas que llore…
Sola e indefensa en mis faldas
Que temo que la dura noche
Siga siendo tan larga.

Ya no me gustan las motos...


No te preocupes por mí, hoy estoy triste, nunca me viste verdad?
Así… tan triste.
Pero ya me conoces el rostro, a veces lo llevo oculto, sin querer cubre mi cara, pero volverá pronto la sonrisa.
Basta que oiga un poema, un cantar o tu palabra.
Me has descubierto a solas con la pena, preguntas el porqué ¡si no hay motivo!
¿Qué no hay motivo?...¡ pero si no estoy contigo!
Cuando menos se espera, el aguacero cae sobre la piel de algunos ratos. Suele pasar. No te aflijas. Desde allí donde te encuentres sabes que no habrá nada ya que nos separe.
Es solo un aire, un olor que ya llevo suave ¡ha pasado tanto tiempo!
Si ya sé que éramos unos niños, y que tú allí en ese punto te quedaste, pero vienes de vez en cuando con tu soplo eterno a acariciarme.
Y me dejas un momento entretenida en escuchar los pasos del silencio aquí a mi vera, y despierto cuando siento la misma tristeza que esa mía, de otros muchos que no tienen amor ni compañía.
Es cuando empieza lentamente a remitir esta agonía.
Y me dejas en mi alma algo que no pasa inadvertido, algo que me transita y que no veo, dejándome el universo prodigioso y convertido que casi vuela al explicarlo, como si alzaras tu peso que ya ni pesa siquiera y me aplastaras el pecho.
Acaba ya este pequeño momento de tristeza. ¡Que grande es por dentro!, escribo mi poesía diaria que contagia mis manos y me llena la tarea de un poco de gracia, con esa que huelen las mañanas con que saben las cosas escondidas y enamoradas, y cruzo el umbral del mundo de los vivos, allí me esperan sensaciones y vida… ya, otros motivos.
Aunque siga con esa constancia de tejer ese hilo de cielo que no se pierde en la distancia para de vez en cuando no tener motivo y ¡Tenerte conmigo! Sintiendo que me miras y que en la muerte de cada segundo encuentras la vida.

viernes, 30 de enero de 2009

Querido Desconocido.

Amor yo no entiendo de medias ni dobles tintas, ni raciones…
porque lo absurdo y lo inexplicable no tienen medida y en la sin medida se fragua la pasión, esa que ciega o alumbra el misterio del amor…
Amor es uno y es todo, no entiende de división ni se reparte en trozos… tuyo y todo, tómalo o déjalo, sin repartos ni porción…

No te calles… Habla…

Si callas me distraes, porque tu silencio me absorbe más que el mío…
penetra mi levedad y me dejo llevar por la incoherencia del amor, que agita mi calma
y serena mi delirio…

El amor todo lo ensancha y todo lo reduce…

o se desboca o se consume…

Amor ya sabes… “el amor es quien te dice”.

LA Pena HonDa III.

Aquella noche Marcelo había estado bebiendo, mi tía fue a visitarlo con unas croquetas y unos entremeses y no quiso cenar, estaba sentado en el umbral del rellano de la entrada a la casa desde el patio, con signos claros de embriaguez. Imposible hacerse oír, mi tía salió de la casa consternada dejándole allí las viandas, entrando en la suya relatando no sé que cosas por lo bajo.

Al rato de estar sentada en el porche me levanté al adivinar una sombra que se apreciaba difusa y temblorosa, la seguí con la mirada, asustada; la noche era tibia, pero cargada de humedad, una luz blanca iluminaba mágicamente los destellos de plata que la luna dejaba en el agua, al fondo de la gran avenida de arena que llevaba a la playa -entonces le identifiqué-, el profesor iba con una botella colgada de la mano del brazo izquierdo casi rozando la arena, con la otra daba manotazos al aire como queriendo tocar algo y sostenerse, caminaba de prisa, casi corriendo, debido a los tumbos que te hace dar la bebida cuando ya ha traspasado los límites.

Pensé angustiada que si se le ocurría irse al agua, no podría alcanzarlo y mucho menos podría con él. Crucé la playa sin saber siquiera donde pisaba, corría exhalada, y llegué a la orilla, justo frente de él, donde podía mirarle aún en lo alto de la duna, por si llegaba y al verme retrocediera, mi mente empezó a dar vueltas alrededor de mis pensamientos y el corazón del pecho se me iba, cuando le vi bajar, me apresuré y le salí al paso en la mitad del trayecto que lo separaba hasta llegar al agua.
Me miraba velado y desmadejado, la bebida y mi imagen lo trasladaron al pasado y con voz extraña, repetía seguido- Clara, clarita has venido-, me extendió la mano, la agarré apresurada y lo guíe hacía la luz para subir a la casa, me salió todo como esperaba.

Al llegar al porche, -dijo- clarita siéntate aquí a mi lado- estuvimos un rato en silencio, no se oía ni a los pájaros, ni siquiera a los gatos de la señora Milagros, el silencio cortaba como aristas de metal que se alojaban en nuestras gargantas, le quité la botella y le di agua, entré a por café y poco a poco se serenaba.

- Profesor no soy Clara- musité con una vocecilla que de tan baja, a ras del suelo, la arena levantaba.
- Sí, hace escasos minutos que pude darme cuenta, perdóname niña, ahora tendré que explicarte y mirándome sin verme, preguntó, - ¿Tienes sueño niña?- negué con la cabeza.
El otro día me dijiste que una pena honda notabas en mi mirada.
- Si, sigue ahí profesor-, le dije sin mirarle.
- ¿sabes tú que significa honda?
- Pues si, creo que es cuando algo llega muy dentro, muy profundo, que de tanto, hace hueco y se hace hondo.
- ¡Muy bien¡, eres una chica observadora, me sorprendes niña, eres muy receptiva, pero no me alcanza la palabra, no cubre mi pena, se queda como una brizna de hierba, habrá que buscar otra, ¿la conoces tú?- preguntó.
- Con la misma vocecilla dije- No profesor, no sé- pero mi abuelo me decía que cuando un dolor muy grande llega dentro, se hace del alma y se hace profundo, se abre camino dentro, deshaciendo todo, y se hace vacío llenándolo todo de tristeza.
Me miró sorprendido, - bien, no podremos encontrar la palabra pero si puedo explicarte como es mi pena,¿ serás capaz de soportarlo?
- Pensé” no profesor” pero me oí a mi misma decir – si profesor , lo soy-
Nunca podrás entenderlo porque eres muy niña y aún no sabes de ciertos sentimientos- quise decirle algo pero siguió sin darme opción, relatándome como si yo, ya fuera solo el pretexto, que él necesitaba para deshilvanar el hilo de la conciencia y el arrepentimiento, un elemento del todo prescindible, ya que noté que me olvidaba por completo al iniciar su relato, como cuando caminaba hablando solo, empezó a vaciar su corazón de aquella pena, que le salía a borbotones de sus labios y de sus ojos, convirtiéndose a los míos en un ser frágil y desvalido, sentí un picor en de lágrimas en mis ojos.
- Al principio solo es dolor físico, que te clava lacerante, como si te cortaras con un cuchillo, tan agudo que no te deja respirar, pero se puede soportar, piensas que solo es un estado que pronto pasará, que dentro de un tiempo, abrirás los ojos y no está, como si esperaras que lo cure el tiempo, pero después lo más duro, es la certeza de la ausencia definitiva, de saber que alguien que era el soporte de tu vida se ha marchado para siempre, y entonces no te acostumbras a ello, lo vas descubriendo cuando siempre estás solo, cuando quieres hablar y no está para escucharte, y aún así le hablas y no hay ni eco que pueda hacerte compañía, todo queda en la nada mientras comprendes qué es la soledad, cuando no hay ecos de voz ni respuestas, ni un roce leve de su calor humano.
- Pasan los días y las noches y el espacio de antes para dos se convierte en uno solo, angustiado y apretado, ya la ilusión truncada de un futuro donde podríamos ser tres o cuatro, una familia, se vuelve truncada y tus manos traspasan la frontera invisible que tú mismo trazaste llevándote de repente a la nada sin esperanza, entonces viene el día, todos los días se vuelven ausencias, soledad, vacíos ausentes de voces, abres los ojos y te llenas de chorros de luz que no son tus luces, porque tu interior está ciego, luces de otros que no se corresponden con tu estado interior opaco y falto de luz, y deseas entonces que llegue la noche con sus sombras para que te envuelva la oscuridad y puedas evocar la cara, los ojos del ser más amado que la muerte se llevó, entonces la pena te ocupa todo por dentro y te conviertes en un espectador que contempla la noche y el día sin remedio, sin querer participar, te pesa en el cerebro, en el corazón, te aplasta la sienes, y te niegas a abandonar el dolor que es ya lo único que te queda de lo que quieres recordar y jamás olvidar, piensas que debes conservarlo porque al menos así sientes que te tiembla el corazón.
- -¿Es Clara profesor? - pregunté, me miró como si hubiera recordado que yo estaba a su lado, tardó en contestarme, y luego dijo: no, Clara es mi hija, hablo de mi esposa, Lucía.

Continuará.

jueves, 29 de enero de 2009

No me Mires así...


Tú y tu mirada
esa que se me clavó en un momento
y empezó a crecer
y a arraigar
como las raíces
de un árbol
tierra adentro
y poco a poco se fue extendiendo.

Una brisa tentadora
que recorrió mi piel
sin permiso ni tiempo
que llenó de calor
no solo mi corazón,
sino también mi cuerpo.

Esa mirada
que me deshoja
y hasta a mi boca
dejó sin aliento…

Tus ojos
que se clavaron profundos,
negros
como carbones
buscando fuego,
empachados de deseo…

Esa mirada
que me escuece,
me traspasa,
me quema
y se clava en mi
como alma en pena,
buscando consuelo:
“ojalá niña ausente sepas que existo”

No me mires así,
que delatas tu secreto
no me bañes de negro,
con tu negra mirada
no me hagas tu esclava…

¿Porqué? ¿Yo qué te he hecho?
“pa” que me mires de esa manera…
¿Qué culpa tendré yo…
que las corrientes no sean parejas?

¿Porqué cuando me miras
me pintas de grandeza?
¿porqué dicen tus ojos mía,
si no soy tuya?

No sueltes tu mirada negra
Al verde, verde del mar
Que se derrama y te puede ahogar…

lunes, 26 de enero de 2009

Necesité

Matarte

para que no Abrieras

las Pastas

del libro de mi Vida,
de mi Rutina ,

Ahora ya estás fuera.


Es igual que si Murieras .
Sin Embargo
Existes
No es casualidad
Creer en los Duendes


sábado, 24 de enero de 2009

Antes que


Me Mates He decidido

Matarte.

Naturalmente.


!Que absurda esta necesidad
de los humanos
de ser ala de otro costado
y de recibir aliento
de otros labios
para que no se seque la boca
cielo adentro¡

viernes, 23 de enero de 2009

Tú sólo.

La noche de tus ojos
se ha cerrado oscura
en mi amargura,
el tiempo se deshace…
tu ausencia
se adhiere solícita
a mi talle,
de tu alma me llevas
prendido el corazón
porque habiéndote amado,
podrán muchas amarte
pero no con mi amor…
y sea como sea
te he dejado una huella
como deja su huella
de la mar la marea.
Ya no importa
pero tú bien lo sabes,
como bien sabes
los caminos que recorres.
Ya sabes que yo tengo esa estrella
que te lleva la impronta de mi naturaleza
busca tan sólo en los archivos
de tu corazón, allí guardas
mis palabras de amor.
Quédese con mi ternura –si le apetece-
para que abrigue su alma
pero mi sonrisa- esa- que es mía,
devuélvamela,
¿para qué la quiere ya usted tan amarga?
Que se calle la luna
Que se ahogue el mar
Y vaya usted solo a naufragar,
y que entre sus labios
salpique... mi murmullo de sal.

Imposible.


Has de saber que ya no quiero tus versos
Sangrantes de reclamo…
Ni tus alborotados cabellos
En mi mesita de noche,
Ni tus manos hambrientas
Llenas de humo y de ceniza,
No soy Nómada del beso
Ni de las manos de mármol,
Augurando,
Deseando,
Atrapando
Por el espacio.
Imposible recuperar una cordura
De tu instante
Las olas no suenan
La vida se esconde
Entre los adoquines del parque.
“Olvido Registrated.”

jueves, 22 de enero de 2009

Quiero, quiero.


Hace más frío que nunca he conocido en Andalucía.
Al alba las sombras azules casi negras de los árboles acarician los parques brillantes de escarcha, el atardecer mezcla los grises con los rosas morados rompiéndose en la oscuridad dando paso a la noche… hasta que el lugar va iluminándose de nuevo al llegar otro alba.
A veces me pilla soñando despierta o viendo unos ojos que se cruzan ante las nubes y se ríen sin palabras… deteniéndose en mis ojos, en la barbilla, en los labios, en la garganta obligándome a cerrar las pestañas…
¡Detente¡ somos un accidente en el tiempo y el espacio, dos mundos lejanos que nunca se acercan, deja de mirarme, déjalo ya… pero quiero, quiero, quiero, quiero tus ojos, quiero tus besos…

martes, 20 de enero de 2009

Obama Hoy.

América hoy es Obama.

Pero América ha sido muchas cosas, ha sido What Whitman dormido en los bancos de un parque, y García Lorca (uno de los poetas preferidos de mi país, asesinado por Franco) contemplando en silencio su estatua…
América es el arco, la caída alucinante desde los rascacielos después de un crack, también el dolor desmesurado de los hombres en la tumba voraz del 11 M.
América es Gigante, Rock Hudson, Marilyn Monroe, James Dean y su petroleo, América es Iraq y Guantánamo y es la democracia Chilena sometida, es Salvador Allende asesinado y el hambre de Cuba y la sangre joven de Normandía rugiendo por el mundo por una libertad que disolvió ese símbolo gamado del nazismo, América es Bush padre y su hijo precario como también Hommer Simpson, pero hay que pararse y decir que también ha sido Abraham Lincoln, Rooselt y Martin Luther King, es la tumba de John Lennon y el poema Anabell Lee, de Edgar Allan Poe llorando con los ojos vidriados junto al mar…
Y especialmente ha sido John Fitzgeral Kennedy y John Waine(ídolo de mi padre) brindando por su muerte mientras una atractiva mujer Gilda lloraba detrás del decorado… también pudo ser Bobby y el albornoz vacío de Marilyn, y fue Hoover, la libertad de expresión de watergate y la caza de brujas de Mccarthy.
América es un hinno y su bandera, es Colon desde 1492, es el capitán América y claro que sí, es Clark kent volando a Lois Lane, y es un pueblo matándose entre sí por una economía, por un cambio, el progreso por un lado y el esclavismo por otro, américa es el Norte y el Sur, y es lo que el viento se llevó con Scarlett O´hara y su oscar para Mcdaniel como también lo fue la gran película racista que consagró al al Ku Klux Klan.
América después ha sido Malcolm X y Cassius Clay y antes Jesse Owens, y Sydney Poitier, Denzel Washington y haley Berry y también Will Smith y el doctor J y Magic Johnson y Michael Jordan.
Y Hoy es Barack Obama , que no es un exotismo histórico, es un icono para las nuevas generaciones, no sólo americanas sino mundiales. Para muchos es un paso gigante hacia delante, una esperanza de luz cegadora en la que todos o casi todos incluida yo que no soy Americana tenemos fe y alegría, aunque sigue habiendo racismo, sigue habiendo salvajes con más o menos pelos, pero eso sí, esta investidura de hoy, es el resultado de mucho sufrimiento ajeno, de mucha carne doblada a latigazos, a descrimininaciones, a humillaciones y abusos.

Gracias a Quién, bueno pues digámoslo así: Gracias a Dios, Hoy América es Obama y sea por mucho tiempo.

Enhorabuena América. Es mucho que celebrar.

lunes, 19 de enero de 2009

Jadír 3

Hablar con Jadír es sumergirse en el río de sus palabras o trasladarse a las mismas puertas del Taj-Majal, el aire se carga de serenidad y es plácido respirar...…
Me imagino lo que me cuenta, las piedras de ese palacio se transforman como si el blanco original se tiñera de tonos distintos, rosado en el crepúsculo, amarillo radiante al mediodía y violetas y morados a la tarde…
Él se quitaba los zapatos y sus pies recobraban el descanso al contacto con el mármol, allí iba Jadir a buscar ambas cosas, el olvido y la memoria…
A limpiar su pensamiento y a abrazarlo para recuperar la paz.
Según él el mágico palacio es una prueba de amor de cuando el quinto emperador Mogol, era un joven que se venció ante el gran amor de una mujer…
A Jadír le trasladaba a su historia de amor truncada, quizá fue ella la que voló a otros espacios más altos, total Jadír sólo era un estudiante de investigación celular y ella una honorable hija de un ministro indio…
¡Pobre Jadír¡ le dieron la miel y después el limón.
Ahora es un viajero que descubre las vueltas del camino, para quien ya todo es transitorio, todo menos sus estudios.
Me dice que el mundo es un pañuelo que se extiende y cubre los vacíos, su mirada cuando habla de la india es un pozo hondo, oscuro, transformando sus ojos, ladrones de miradas y ahítos de curiosidad, que guarda para sí las imágenes en su retina.
¡Qué misterio este Jadír¡
Sabe ser paciente y a la vez vivir todo al vuelo, saborear la alegría de Andalucía y valorar su silencio en las plácidas noches de olor a puerto y a mar.
Creo Jadír amigo mío, que no necesitas nada, llevas en ti lo que quieres llevar… y es mucho más de lo que yo pueda pensar.
Algún día, después de recorrer el mundo ancho y diverso, iniciarás el camino de vuelta y lo que hoy te duele hasta matar, ya no te dolerá… ojalá…

Quédate...


Quédate…

donde el roce de mis dedos reflejen la locura
para reconocerte en las caricias que me faltan,
esas que cruzan cada día de norte a sur el alba,
que abren grietas en mi razón
cuando tu amor me desangra…
quédate…
para que nunca ocupes espacios
en el pozo absurdo de mi memoria,
rincón donde habitan los sueños
que nunca duermen,
quédate sobre el azul
de este océano que te aguarda,
no te vayas…
de esta tierra verde que te llama,

Quédate…
Y no seas espuma blanca
Que herida se levanta,
A las estrellas que de luz se desatan
Y en un segundo se queman en la nada…

Quédate
Y sé mis ojos inundados de luz y de habla
Mientras me abrazas…

domingo, 18 de enero de 2009

¿Te parece?

Oye te cambio una sonrisa por un beso...
Y luego si te apetece,
nos cambiamos la vida por amor. ¿te parece?
que nos denudemos de silencios
para vestirnos de libertad...
yo te presto mis alas
y tú ocupas mi espacio
y así ocuparemos...
los rincones huérfanos...

Creándote...

Ahora estoy allí, en ese blog tuyo húmedo, leyéndote…creándote.
Tú en él, tan uniforme y frágil… tan mío.
He creído verte detrás de mi pantalla, a un tacto de mis dedos
Y me he cortado los labios una y cien veces, con los crueles filos
De la realidad… es obvio… no estás ni estarás…
Pero mientras exista la espera, podemos soñar.

viernes, 16 de enero de 2009

Detrás.


Detrás de mi mano
Vino tu piel,
El tacto,
El sabor,
El olor
El color,
El cielo de tu cuerpo…
Eterno
Desnudo
Dormido
Como bocanada
De viento…
Detrás de mi boca
Vinieron tus labios
en los que espero
Beber,
sin tregua y sin prisa,
Amar,
Comer
Y abrazar tu sonrisa…
Y luego de mis ojos
Vino tu mirada
Dos mundos encontrados
Bajo la sombra del sueño…
Dos manos,
Dos ojos,
Dos labios
Dos cuerpos entrelazados,
Dos manos que se alcanzan
Dos sueños que se alargan,
Dos almas de océano
Separadas por sus aguas…

jueves, 15 de enero de 2009

Peinar los sueños


Me gustaría mirarte
mientras peino tu cuerpo
en espirales de habla;
o que mi mano resbale
de silencio en silencio.
Con tacto, con cercanía
como la vida
que se extiende
a lo largo de mi espera,
en esas noches
que desciendo
sin palabras
entrando en tu sueño.
Lo amaso, lo aprieto
existo y acaso un momento
nazco de nuevo.
A tu lado, encuentro mi sueño.

Eres lo que haces... Me han entristecido las palabras de Severn.

El hombre ha necesitado siete mil años para pasar de 13 a 100 km. Por hora y apenas más de un siglo para pasar de 100 a 28.000 km./hora.
Desde que hace 5.000 años los egipcios se desplazaban en un camello a la velocidad de 13 km. / hora, hasta ese cohete (avión) americano (X15) que alcanza los 7.297 km./ h. o esos satélites que giran alrededor de la tierra a más de 28.000 km. / h.
El conjunto de esos conocimientos y descubrimientos y de aplicaciones prácticas ha dado un gran salto hacia delante.
Pero el progreso no es solo una evolución intelectual y técnica, creo que debe ser sobre todo, una evolución moral y esto es lo que más parece faltar a nuestra civilización.
Si no, ¿cómo es posible que, desde hace siglos, el hombre se las haya ingeniado para degradar y matar a esta naturaleza que lo rodea, lo protege y asegura su existencia?
Más de treinta mil especies de mamíferos, diecisiete mil de aves, seis mil de reptiles etc. etc. Viven en nuestro planeta, donde existían mucho antes que el hombre, estos animales saben aprovechar todos los recursos de la naturaleza, los utilizan según sus necesidades, jamás cometen abusos, los utilizan incluso ayudándola, nadie ha intentando destruir nuestro hábitat, solo el último en aparecer, el representante de la especie de mamíferos que hace el nº treinta mil, ha tenido esta audacia y esta inconciencia.
Apenas emergido de la masa de primates que poblaban la tierra, hace más de dos millones de años, el hombre pasó de cuadrúpedo al de homos erectus, después pasó al homo sapieuns, como lo han llamado los paleontólogos, de quienes yo me pregunto si son unos bromistas o unos inocentes.
Apenas en posesión de unos gramos de inteligencia, nuestro homo sapiens, descubrió el fuego y no contento con calentarse y calentar sus alimentos, empezó a provocar incendios forestales, para ganar parcelas arrancadas de la incultura circundante.
Comprobó que poseía una asombrosa superioridad sobre los animales, podía transformar, modelar la naturaleza, rehacerla a su antojo, jugar al Dios creador en su pequeño jardín del Edén. Advirtió poco a poco que experimentaba gran satisfacción en poseer, en contentar sus deseos y en satisfacer sus necesidades.
Muy pronto nacería en él la vanidad, el culto a lo inútil y a persuadirse de que era la característica de su genio.
Antes de saber como era el mundo, ya se había empeñado en destruirlo. Y ahora, el hombre de ahora, enamorado del progreso, es como ese automovilista, descendiente de campesinos que desde el comienzo de los tiempos ha caminado siguiendo el paso de los bueyes y de repente se halla bruscamente al volante de un coche extraordinario, de un monstruo que alcanza los 280 kms. por hora. Aprieta suavemente el acelerador, siente bajo sus pies una reserva de ilimitada energía, forma un solo organismo con esta máquina dispuesta a suprimir el espacio y el tiempo, “él” es esa máquina, por la simple acción de su voluntad, se ve lanzado a la velocidad de un cohete; se siente aterrado y al mismo tiempo ebrio. Sabe que por no tener costumbre de manejar una máquina semejante, podrá chocar con una pared, coger mal una curva, entrar en colisión con una fila de coches y acabar con su vida de forma trágica. A pesar de todo, a pesar del miedo que le inspira esta máquina diabólica, no podrá evitar pisar el acelerador, correr cada vez con mayor rapidez hacia la catástrofe.
Es exactamente el comportamiento del hombre aferrado hoy al volante de ese prototipo de reacciones imprevisibles, “El Progreso”; un progreso que él es incapaz de dominar, pero al cual sigue acelerando con una tremenda inconciencia. El progreso es un juguete maravilloso que él es incapaz de rechazar y nada impedirá al hombre, este niño eterno jugar, aún cuando el juguete explote entre sus manos.
El hombre está haciendo que todas las creaciones orgánicas de la naturaleza, tenga un mecanismo concebido por un tiempo de existencia definido, no se da cuenta de que es solo un ser pensante y frágil.

Charla. Jose Mari y sus colegas

- Hola tíos dónde os metisteis ayer, pasé por aquí haber si os veía y me pasé más de tres horas más aburrido que una mona en su rincón…
- Quería contaros algo que me pasó anoche en este bar.
- Yo estaba en aquél rincón de frente y ahí mismo donde estás tú Jaime estaba sentada la mujer de mis sueños, parecía extranjera, tenía pómulos eslavos, rubia como una mañana de sol y los ojos más soñadores y misteriosos que he visto, estaba en esa silla y parecía que le pasaba algo, iba elegantísima y le acompañaba un tipo bastante mayor que ella, no viejo pero si madurito, al principio pensé que podría ser su padre pero luego lo descarté por cómo se la comía con los ojos.
- Ella le hacía muy poco caso, creo que más bien ninguno, estaba aburrida y por momentos me parecía que se ponía nerviosa, en un momento el tipo se levantó a la barra a pagar y ella me miró… fue sólo un momento tíos, pero qué mirada, parecía contarme sus sueños y sus esperanzas, es muy joven, tanto como tu hermana Jaime, no más de 22 años, muy guapa y con una delicada sonrisa.
- _venga ya Jose Mari que ya te conocemos tío, ya sabemos como te las gastas.
- -entonces los dos se levantaron y cuando llegaban a la puerta la chica se volvió para mirarme, y yo salté de la silla y dejé el bar, hasta me fui sin pagar.
- Pero qué mala suerte la mía carajo, en ese momento tomaban un taxi, y me quedé sin palabras y un desgarramiento pensando que jamás la volvería a encontrar, ella cuando me miró la segunda vez, lo hacía con verdadera tristeza en su mirada, hoy me he pasado toda la tarde buscándola por toda la ciudad, tengo que encontrarla, haber si la suerte me acompaña.
- Venga Jose Mari, pero si tú eres un tío privilegiado, eso te pasa a ti cada semana jaja- dijo Marcos.
- Espero que un día vuelva por este bar y tenga la suerte de encontrarme aquí… aunque no creo que la suerte me acompañe, a mi solo me acompaña de noche que es cuando estoy, el ruido de las cañerías en mi casa.
-

miércoles, 14 de enero de 2009

Buscamos...

Se Busca


Se busca, una paz sin guerra, la refinitiva, no queremos tantos impuestos ni tantas facturas, se busca un trabajo como ese que hicieron crecer y sudar a nuestros padres y que casi todos, están perdiendo antes de jubilarse.
Se busca empresa que no cierre y banco que no gane tanto a costa de sus clientes y pequeños accionistas y ahorradores, esa gente honesta que no te engañe tan descaradamente como las multinacionales… Se busca y necesita urgentemente agua limpia, que no huela a vertidos ni pesticidas y que no tenga sabor ni olor a anuncio con alas, se buscan caminos libres y sabios, sin trampa ni cartón, como dice mi madre, no queremos carteles amenazantes: “Peligro campo de minas”, por ejemplo en una playa de Sudáfrica, y en un inglés del que casi nunca falla…y ese día, según las noticias, le costó una pierna a un niño de 8 años, que ni siquiera sabía leer, ni entendía de esa guerra equivocada, ni quiso salir nunca en las portadas… se busca el respeto aunque solo sea ya el de los niños…
Y así buscamos y buscamos, ayer, hoy y mañana, buscamos lo que ya no hay, algo bueno, que no haya sido tragado por lo malo.

Buscamos el trabajo perdido, el dinero gastado y mal administrado, buscamos comprensión, ayuda, derechos, justicia y muchos más de los que deseáramos buscan pan, buscamos muchas cosas, y también a algunas personas, por ejemplo a ese terrorista que mata y se estará riendo, se busca diputado que ocupe algún asiento en el congreso…
Y buscamos, buscamos antídotos ante tanto veneno malo, buscamos esa mano por fin que venga desinteresada a ayudarnos, buscamos un abrazo mundial, global, no de sólo unos cuántos, buscamos confianza, honestidad en la que descansarnos, vivir o sobrevivir dignamente, o quizá a fuerza de tanto buscar encontremos esa gota que rebosa el vaso, y húmeda la palabra diga: hasta aquí hemos llegado, habrá que hacer algo, como dice un chico que leo en su blog, alguien está a punto de apretar un botón y puede que sea el equivocado… ¿Algún voluntario?

Ayer.

Ayer fue un día de perros, yo no soy supersticiosa pero tengo que reconocer que ayer se notó que era un martes trece y digo que no lo soy, porque yo nací precisamente un día trece…
Por la mañana me levanté temprano ( y eso que estoy de vacaciones) para hacerme un análisis de sangre(algo que odio, esa sensación de que te perforan la piel y una aguja danza por tu vena agggg ), pero ayer hasta eso me salió mal, cuando entré la enfermera me dijo: “pues lo vamos a tener difícil, porque en su papelito alguien se le olvidó de marcar los parámetros que tengo que analizar”, así que tuve que llevarme más de media hora buscando a la enfermera de mi médico que después de encontrarla, va y me dice: “Ay niña todo te pasa a ti” ¡será posible¡, luego tuve que volver al lugar de los análisis y sin desayunar me sacaron cuatro botecitos que me dejaron más amarilla que un chino en el asfalto a 40 grados. Luego después de eso, tuve que ir a recoger unos informes médicos que había solicitado en el mes de Octubre y resulta que no aparecían por ninguna parte, se les había olvidado pasar mi solicitud que rellené por el registro y ahora tenía que volver a hacer de nuevo todo, estuve a punto de hacer una reclamación pero me quedé tan anonadada de la poca competencia del personal, que me marché bastante contrariada después de solicitarlo otra vez.
Y no fue poco, al entrar en la cafetería donde iba a desayunar me encontré con una amiga de esas que más bien es una conocida y se sentó conmigo a desayunar, se enfrascó en una conversación de lo más banal y me dijo : “ Sabes que ya no estoy con Javier? “
- Ah ¿si? Vaya lo siento.
-No llegamos a nada a él le gustaba otra.
La verdad es que ni siquiera recordaba a Javier, bastante me importaba a mi precisamente en estos momentos algo así.

Cuando terminé de desayunar le dije que se me hacía tarde y tenía otras cosas que hacer.
-bueno no te preocupes Merche, hay más chicos que no se llamen Javier.
Al irnos ella se vuelve y me dice: Eres tú quien le gusta a Javier.
Me paré en seco, me volví y le dije: No importa, él a mí no.
Lo sé ese es el problema- según él-
Pues entonces que cada uno solucione sus problemas como pueda, ese no es el mío.
No me dirán que no era Martes trece- jaja- después solo quise irme a mi casa, por si al día le daba por seguir haciendo de sus treces, nunca mejor dicho…
Cuando entré en mi portal, me encontré a mi vecino el jefe de la comunidad, trastejeando en el cuartillo de contadores con una linterna, y al verme se giró y dijo : no cojas el ascensor, no hay luz, pero él le dio a una palanquita y se hizo la luz, entonces puse el dedo en el botón del ascensor y me dijo, sube por las escaleras que ya le di más de dos veces y debe de haber algún problema, porque salta y se va de nuevo, así que pensé que tal como estaba el día mejor sería no fuera a quedarme allí dentro prisionera y no soporto los encierros en los sitios cerrados, así que me fui andando, cuidando de donde pisaba por si acaso, porque encima de todo eso, llovía a mares y al abrir el paraguas en la calle me corté, me hice un buen corte en el dedo índice en la parte interior de la falange y sangraba bastante.
En fin vaya Martes trece serán casualidades…

martes, 13 de enero de 2009

Pero No...

Llegó de la calle y se tiró en la cama, boca arriba mirando el techo, entrelazadas las manos en el cuello, algo triste pero muy serena.
Mi casa… pensó, no sabría vivir en otro sitio, sin guardianes, cadenas ni pesadillas…
No perdería su libertad por nada y no le importaba a veces, que no siempre, sentir el peso de la soledad, aunque tampoco le importaba que ese hombre de su pensamiento, ese hombre dragón, le diera una dentellada en el corazón, aunque reconocía que a él sería a lo único que se habría llevado consigo a cualquier lugar del planeta… pero no, es una extraña manía la de obedecer últimamente más a su cabeza…
Encogió las piernas y las doblo poniendo los pies en el borde de la cama, mientras pensaba en las posibilidades más alocadas que perdía con él, suspiró y pensó: No, ahora ya todo es diferente.Como dice su amigo Jadir, el amor no es ese camino de rosas que ofrece

Noche de Reyes

Recuerdo las Noches de Reyes, mi madre coloca lazos de colores, retoca, revisa, esconde y vigila que todo esté en su sitio. No sé desde cuando supe que los reyes tenían los nombres de los padres, pero si sé que desde muy pequeña, aunque nunca quise descubrirlos, lo hacían con tanta ilusión que hubiera sido un crimen ¡Pobrecitos, qué ternura!
Y sin embargo siempre he sentido que los reyes bajaban por mi chimenea y de cada chimenea de cada casa del pueblo un humo denso de olivo y espliego me dibujaba ilusiones cuando amanecía.
Hacía un frío que helaba la espalda y un aire de melancolía había en los tejados vecinos desde donde yo veía pasar con impaciencia al Sol hasta que se dormía detrás de la torre de la iglesia, y con ansiedad esperaba que pasara la noche oyendo mil ruidos de roces de paquetes y regalos.
Al otro día me gustaba más cargada de juguetes ir a jugar con mis amigos y vecinos, aunque la verdadera magia la había sentido el día anterior en la cabalgata de los reyes, subida en los hombros de mi abuelo, o de mi padre o de mi padrino, el tío Antonio como si fuera una reina subida en su trono, me quedaba extasiada con sus capas y brillos, viéndolos pasar con mis ojos incrédulos sin poder articular palabra...
Al llegar a casa, apabullada le iba contando a mi madre una letanía de sueños que, era seguro que me serían concedidos...Y así era...¡Oh, la magia!

Cuándo crecí, empecé a darme cuenta que lo que yo quería que me regalaran, nada tenia que ver con los deseos ni de cuando era niña, ni de adolescente, ni siquiera ahora ya como una mujer joven que soy hoy. Yo siempre desee tener cosas difíciles que no se compran con dinero. Siempre mis peticiones eran oídas como cosas imposibles y nadie entendió nunca mis razones para pedir una jaula donde encerrar la melancolía de mi amiga Nina, esa que me enseñó a conocerla a través de sus ojos, un color nuevo para el arco iris, zumo de luna para los jazmines de mi patio, un mar de bolsillo, una primavera en diciembre, una sonrisa para ponerla en los labios de Juana a la que todos coreaban Tonta, Juana la Tonta..... y eso no me lo trajeron los reyes
No, no nos engañemos, no a todos los niños en la noche de reyes se le enciende la sonrisa, a otros niños se les dibujaba corazones de humo y más de una vez he regalado algún regalo de los míos, les ponía otros lazos de colores, cambiaba el color del papel de celofán para que en mis pensamientos fuera cierto que los reyes se habían acordado de mis amigos del fondo de la calle, y no tener que reclamarles, aquellos más pequeños que yo, que ni siquiera tenían madre, a esos que mi abuelo llevaba regalos y dejaba un beso de esperanza colgado en la ventana.
Aún sigo con las peticiones extrañas, y yo, quiero ser una cometa la noche de reyes.
Yo sé para qué…

La Salsa Y la Mermelada.


Los padres de mi abuela tenían una casa en el campo, la casona como la llamamos todos, estaba dotada de una gran huerta sembrada de verduras, hortalizas, fresas y árboles frutales, a su padre le gustaba mucho el campo y en sus días libres cuidaba de la huerta y de sus frutos, tanto le gustaba que leía y aprendía mucho sobre la horticultura, acabó hasta sabiendo injertar árboles, era su afición, porque su trabajo era la de ser médico, tenía gente que le trabajaba la tierra por su falta de tiempo para poder tenerla como a él le gustaba, en todo el esplendor del verde.
Su madre la enseñó a conservar los frutos que sacaban que eran demasiado para poder conservarse, una parte las destinaba al consumo de la casa, otra a regalar a los vecinos y a gente necesitada y la tercera la conservaban en tarros de cristal para que les durara hasta la próxima recolecta, así me contaba mi abuela, que su madre le enseñó los secretos de las conservas y de la cocina, acristalaba tomates en forma de pera en su jugo para todo el año y hacía mermelada de fresas y melocotones y hasta con las naranjas, y que lo hacía tan bien que le salía hasta mejor que a la maestra.
Pelaba ollas enteras en sus días libres sin colegio de albaricoques, de cerezas, de ciruelas para luego llenar tarros de cristal llenos de colores, hervía la fruta y las mezclaba con el azúcar y se llenaba de su aroma toda la casa.
Mi madre también me enseñó a mi a cocinar, hay cosas que hasta me salen mejor que a ella, por ejemplo entre otras cosas, la salsa Massala, de champiñones , jerez y nata, exquisita para acompañar las carnes asadas y hasta las patatas, recuerdo una navidad no hace mucho, antes de morir mi abuela que llegó a casa para pasarla con nosotros y mi madre me encargó hacer la salsa para la cena, yo llevaba años haciéndola, desde que era una niña de trece años y ya no tenía secretos para mi, pero esa noche no entiendo muy bien porqué, a pesar de tener todo mi esfuerzo y los ingredientes, no me salía y corté la nata, mi madre me regañó un poco “ por Dios niña si estás harta de hacerla y siempre la hiciste hasta mejor que yo, que es lo que te pasa, anda sal de la cocina” y yo muy apurada salí al patio entristecida, entonces mi abuela le dijo a mi madre, (Su nuera)” no la regañes, seguro que tiene algo en la cabeza, con más sabor y más fuerza que la salsa”.
Mi abuela salió al patio a buscarme y me encontró sentada en los escalones de la azotea debajo de la parra de uvas negras…
_haber mi niña, no pasa nada, todos tenemos alguna vez la mente ocupada, ya sabes mi madre me decía a mi, lo mismo con la mermelada, al igual que a ti con la salsa, pero ella no me regañaba, solo decía: Uf esta niña anda enamorada…
La miré con los ojos de plato y le dije ¿abuela como podrías saber eso?
_ay hija a mi no me engañas, al igual que el secreto de la salsa y la mermelada consiste en respetar los ritmos del tiempo, también en ciertas edades y actitudes está el ritmo de la naturaleza del ser, todo llega a su punto sin urgencias, para mí es como pelar una naranja, desprendida la piel, queda el interior, el zumo, el olor a azahar y tú niña sencillamente hueles a amor…
Me puse roja y me llené de vergüenza y también de sorpresa, porque mi abuela había entrado en mi corazón…

sábado, 10 de enero de 2009

Nostalgia

Mi abuelo me soltaba sus charlas mientras caminábamos por el paseo de la estación a pleno sol o con bufanda y guantes… y a menudo solía olvidarse de que yo caminaba a su lado pues de hablar en un tono en el que las palabras levantaban su vuelo como aves, pasaban a ser pronunciadas a ras del suelo y a mi me gustaba agudizar para alcanzarlas y conservarlas.

Solía pasarle cuando lo atacaba la nostalgia, él me designaba un sentimiento que yo no conocía, yo nunca sentía nostalgia, era demasiado niña, pero la observaba en una vida que aún no era vivida por mí.

Si yo pronunciaba nostalgia, para mí era solo una palabra, pero si la pronunciaba él me resultaba sencillo comprenderla, la sentía a través de él…

Su forma de caminar, de entornar los ojos, de su tono bajito y el temblor de su voz y de la mano que sostenía el bastón, pero mucho más en el temor a que se le aguaran los ojos ante mí.

Era sólo en esos momentos cuando yo veía a mi abuelo vulnerable, indefenso, como si en ellos hubieran pasado todos los vientos y apretaba mi mano para protegerme o¿ era para protegerse él?

Me bebía sus palabras como zumo de frutas que se iba deshaciendo lentamente en mi boca…

Entonces supe que él me decía con eso… que la nostalgia es llegar y ver todo lo que no está.

viernes, 9 de enero de 2009

Jadir2

Considero Jadir que aún me quedan muchas cosas por decir de ti…

Cuando hablo contigo eres como un paréntesis que aleja las incógnitas, tu personalidad es tan fuerte que hace desaparecer cualquier pensamiento, cuando llegas lo acaparas todo, sin olvidarte nada…

Sin embargo eres un hombre callado que impone el silencio como una consigna, muchas veces a tu lado sobran las palabras y todo guarda silencio, cuando te vas, el bullicio del entorno vuelve a su sitio.

Aprendiste a llamarme Carola y suena bien mi nombre en tus labios, en cambio evitas pronunciarlo, lo eludes como si fuera una realidad temida, quizá porque intuyo que quisieras llamarme Ashira, pero nunca lo hiciste, y menos mal, así me evitaste una confusión de identidades…

Nuestra amiga común Rocío, dice que si la miras el mundo se para y no gira, tu mirada es tranquila, tu sonrisa ilumina y tu andar es sereno cuando caminas… es como si no contaras las horas que dura la ausencia.

Tienes horas de reposo y horas de vida, amas la existencia que vives pero a veces pasas de la alegría que dura un instante a la tristeza procurando que no se pierda ninguna, en ti es como un trozo de cielo o una forma de nube, tu historia está incompleta, creo que tienes algunas sombras, en un instante te ilumina la esperanza y al otro dejas de tener fe…

Noto que vives con la certeza de ser capaz de construir una presencia y adquieres un aire ausente de hombre que se escapa, pareces vivir en dos mitades imposibles de reconciliarse… confieso que me llenas de interrogantes.

Hablar contigo es parar el tiempo, olvidarse de la prisa, retenerlo entre las manos y nunca se sabe si será la última vez, será porque ansias perderte en sitios que no conoces… y tú no crees en el amor, algo difícil de entender cuando una vez amaste de la misma forma que respiras.

Esa es tu historia… el amor no se dosifica Jadir, y nadie acepta repartirlo…

Quizá un día entierres viejas historias…

Escena



Él deslizó la mano por la cintura de ella, con la intención de hacerle cosquillas, a lo que siguió un grito que resonó en el vestíbulo, corrió para alejarse pero él la atrapó y se acercó tanto a ella que la tapaba con su pecho , acariciándole la mejilla… estaba a punto de besarla y a ella le agradaba.

Los labios de él rozaron los de ella, cálidos en la fría atmósfera, suaves…

El cuerpo se le relajó, cerró los ojos y lo sintió sobre ella, respiró su calor en el frío aire mientras le exploraba la boca, y aún sin querer le devolvió el beso.

Él sabía como saborear sus labios y ella exploraba los de él mientras los mantenia ligeramente abiertos…

Olía a madera de sándalo y a fuerza que ella mantenía bajo control, pero sus alientos se confundieron livianos y llenos de esperanza…

Sus lenguas fueron una al encuentro de la otra y se adueñaron de todo con la misma facilidad que si se leyeran el pensamiento, entrelazaron sus manos y la cercó contra la pared y su cuerpo, entonces, estalló el beso.

jueves, 8 de enero de 2009

Dedicatoria...


Eterno caballero de sueños,

ingenioso escultor de fantasías

que labras con tus manos y tu tinta

tan reales y originales historias…

hoy quiero dibujarte yo un paisaje

con palabra y poesía

que te pinte una sonrisa

de esas llenas de alegría,

a ese chico de voz seductora

que da vida a un escrito y le da forma,

con su loca fantasía,

esa que desliza con un pincel de sentimientos

que pinta la vida y la transforma,

peregrino del mundo

que se deja llevar por la grandeza

de su tierna y humana naturaleza,

a ti que ya eres un personaje

en el mundo bloguero,

con un hermoso nombre,

tú que sin ser pintor, ni eminencia ni poeta

no pasas anónimo en la vida

tú que cuando llegas te quedas

en el corazón… eterno,

te deseo larga vida, y que te quiero,

que lo sepas.

lunes, 5 de enero de 2009

Jadir.


Tengo un amigo que es muy tranquilo, es Hindú y se llama Jadir.

Me cuenta que él nunca tiene prisa porque sucedan las cosas, en su país no se fuerza al tiempo que ha de llegar sin remedio, que todo llega, la calma, el afán, la vida y la muerte…

Me sorprende cuando me confiesa que sólo tiene una impresión del amor,”esperar”, él había amado aún a una sola mujer en su vida que no lo quiso a él, “el amor es una espera para mí” una espera que clavó su corazón en la sequía, ¡cuánto la quería¡

¿Cuál era el color de su sonrisa?

“El amor ya no es una prioridad para mí” –decía-

Ahora anda caminos, se mueve distraído, viaja por el mundo y se pierde por los lugares que no conoce… y dice que la vida es un pasaje y que puede ser un libro pero que para él nunca es un rostro, una piel o unos ojos…

Me cuenta muchas cosas y a mi me gusta oírlo, después me mira con esa mirada que acaba de despertar y suelta una carcajada, grata, sana, mágica y llena de generosidad.

Le sonrío y una mezcla de emoción y ternura invade mi corazón y quizás en cierto modo algo de compasión.

Hace tiempo que conozco su gran corazón y que he notado su tristeza que se esparce por la brisa.

En algunas personas el tiempo es cíclico, para él el tiempo es lineal…

Tiene siempre dulzura en la mirada y suavidad en sus palabras y si se ríe, mastica menta y todo se llena de ese olor.

Un día le dije “Jadir cuando te ríes, así de fuerte, todo huele a menta verde”

Él me dice” será por los ojos que ahora tengo enfrente, verdes, verdes, como la menta… verdes”.

Jadir cuando habla, serena a la gente.

sábado, 3 de enero de 2009

Travesura Infantil.

En la iglesia a pesar de estar casi llena resonaba el eco, las ventanas desnudas no dejaban pasar la luz natural de tanta niebla aquél domingo de invierno.

En la tercera fila de bancos, sus padres, la tata y sus hermanos, en la esquina de la izquierda, ella, la rebelde de la familia.

En medio del silencio el párroco del pueblo muy metido en su papel soltaba el sermón-durísimo- a los pobres feligreses.

De su boca salían las palabras llenas de aliento exaltado, como quien borda a dentelladas la faena de la represalia, acentuando el calor y el color rojo de sus mejillas etílicas.

En la esquina izquierda del tercer banco, una niña se agitaba entre aburrida y sobrecargada de tanta información descuartizada, tomaba aire, ladeaba el rostro hacia su padre y de repente, se sintió perdida en medio de tanto torrente de palabras.

En el preciso instante que el párroco hablaba de impedimentos, de normas y pecados, de los horrores del castigo del infierno y del juicio final, aprovechó la niña de once años- que la figura del púlpito tomaba aliento-para tragar saliva y soltar muy claro y también muy alto…

_Padre si por un suponer suponemos, que todo eso no sea cierto… nos fastidiamos todos no?

Porque a este paso hasta salir a la calle para oírle a usted, será pecado…

Su padre aguantó la risa, su madre clavó sus ojos en su rostro y el párroco balbuceando indignado, acertó a decir: “Cintita, sal ahora mismo de la Iglesia”.

- Si padre, sin pérdida de tiempo-

Se oyó un rumor de risas contenidas, después solo sus pasos cruzando el largo pasillo y luego un silencio expectante, la niña deseando que le diera el aire…

-Señor cura-dijo su padre- que jamás le llamaba padre, (valga la redundancia), !!! Estos niños tan espontáneos¡¡¡

viernes, 2 de enero de 2009

Acción… 1º Acto.


Hola soy el Director y voy a contaros la imagen.


Ella lleva en sus tacones

el sonido de la espera

el reloj no obedece al tiempo,

-se queda quieto-

ella posa el verde de sus ojos

en el reloj de su muñeca,

la impaciencia le vuelve los ojos

de un color imposible

mirando unas manos que son invisibles

esperando el roce de sus manos,

anhelando el abrazo…

dos cuerpos que se encuentran

en el impulso de un relámpago,

los ojos prendidos

sin palabras

y con fuego en los labios,

sonrien…

sonrisa que se extiende larga… y largo

tocará su mejilla, acariciará su partida barbilla

-que parezca un retrato parado en el tiempo-

¡Tantas veces soñado!

Cruzando mares y charcos

Para poder realizarlo…

Llueve- una tormenta de verano sobre sus labios-

Y sus ojos fueron algas enredadas

En el verde del mar…

Dos mares y dos bocas

Que se encuentran y, estalló la tormenta.


Corten…