A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 31 de julio de 2009

Perdida




Perdida ando mi amor entre la gente,

perdida sin mesura y sin medida,

perdida como sombra desvaída,

lejos de ti, el corazón ausente…


Quisiera estar continuamente

cerca de ti, cuidando mis heridas,

este amor imposible que es mi vida,

está anclado en la cima de tu frente…


Porque la luz de tus serenos ojos

yo la percibo oculta en la distancia,

como un grito perdido en la espesura…

dame por fin la risa de tu boca,

allá en la era y en la larga siesta,

dame jadeos, penumbra y esperanza

y un solsticio de amor entre tus sábanas.


Que yo, seré la flor de aroma perfumado,

que se esparce en silencio en tu almohada,

desgrana mi amor, sobre mi seno cincelado

el láser de amor de tu mirada…


Porque tengo que sentirte yo esta noche,

en la ardiente simetría

de mis senos de exacta arquitectura

y entre mis muslos repletos de armonía

y sobre mi boca repleta de ternura,

que no se acabe nunca esta locura,

y en el zaguán dorado de mi lecho,

deja tu amor en esta noche oscura.


Bésame como si fueras a perderme,

Besos de amor a dentelladas,

Sobre mis labios suenen a duelos

De caricias y azucenas

Y en esta noche de angostura y plenilunio,

Sienta la pasión corriendo por mis venas.


Y lejos de mi, tu corazón ausente…

Ya se siente el amor, ya se siente.

jueves, 30 de julio de 2009

En un Anhelo Remoto.



Aunque no estés aquí,

Mis ojos llenos están

De ti…que

Vives en mí.


Por las calles voy mirando,

Incluso en la lejanía

Pedazos de vida mía,

Que iluminan tu reflejo

Perdidos…desde muy lejos.


Chocan mis ojos

En el aire…

Con los tuyos en un pronto,

Pero son sueños tan solo

Porque no toco tu rostro.


Otra vez mi soledad

Que guarda tu beso

Con ruido sordo,

Soledad sin apoyo,

Con recuerdo voraz

Que ruge furioso.


No somos...mientras

No estamos…y

En un anhelo remoto,

Los dos nos acompañamos.


En el corazón

Arraiga, solitariamente todo.


Tu voz me acompaña

Como en el agua

En el fondo…

Me retrocede la piel,

El cuerpo se me estremece

Y mi alma permanece

En el todo y en el siempre.


Tu voz que en un soplo

Me agita como a la hierba,

Indefensa en esta tierra,


Tu voz…


Que me lo trae todo,

Trayéndome tus sentidos

Que antes que tuyos…son míos.


Los percibo por la calle,

Los noto por los rincones,

Se mecen entre los árboles

Haciendo más honda…

La intensidad de mi sangre.


martes, 28 de julio de 2009

Querido Desconocido...


Querido desconocido, me gustó la tibieza de tu gesto, mis ojos son ávidos para acoger la sorpresa, mis manos siempre tiemblan al contacto sensible de manos generosas, me llegó el desparramo de tu abrazo como esa lluvia fresca y reparadora, provocando mi sonrisa increíble captando cien mil luces…

Este verso que brota tímido y puro ante todos los gritos del último cansancio, me saca de esta dosis de silencio diario, de esos momentos que parece que velamos la esquina sin calor y el labio amargo…

Querido desconocido, tu corazón canta cuando hablas perfumando la raíz de las palabras, y yo soy una muchacha que aprende canciones, que atrapa luceros, un trozo de corazón insobornable y libre, con una costumbre cantora en los dedos que dibuja sentimientos, ebria de tesoros y mareas por dentro, frágil y blanda al azote del viento…

Querido desconocido si los besos en el alma se dieran en su punto, si las manos tibias colmadas de apoyo no llegaran tarde, si nos advirtieran que atardece y se hace tarde en todas las esquinas de la tarde… donde nos damos cuenta que todo puede llegar tarde cuando nos sorprende el tiempo sin lógica y razones, ese ladrón tenaz, que acaba y es inacabable…

Pero querido desconocido hoy quise decirte, tú ya sabes, que sí, que queda para siempre, el regazo, la alquimia, el cántico, mi tálamo, la ciencia interior, al amor, la sabiduría, los astros, el canto del juglar, la poesía, la mirada larga, y el milagro del ritmo y la palabra…

Por todo ello, mi alma madruga al aire, de mi corazón pugnan brotar los tréboles y mis manos son alas de gaviota que también pugnan por planear en las nubes llenas de aire, para sentir miedo o felicidad por lo que he soñado, que surge desde un pozo profundo hasta el brocal seguro de mis labios como un chorro rebelde… y solo soy un pájaro que despierta al universo con trinos y con cantos de libertad, desde siempre he volado, no puedo explicarte porqué, pero si sé que siempre busqué el aire que orea el mismo cielo, cantadora y exacta cuando está sola, eterna y transparente si estoy acompañada , pero siempre aunque el aliento me faltara, pondría mi acento en la música aportando armonía, aunque tú, no me vieras…

lunes, 27 de julio de 2009

Interferencias.

El Poder Judicial no apoya al aborto .

De todo este entramado, a mi me ha llamado mucho la atención eso que dijo zapatero de “ Lo que se quiere evitar es la interferencia de los padres en las decisiones de sus hijos”.
Pues yo quiero decir algo sobre esas interferencias señor Zapatero.
Mis padres han interferido toda la vida en mis decisiones, y aún hoy, y ya no tengo dieciséis años, y lo hacen sí, y lo veo tan normal porque quién si no, interfirió en mi vida desde el mismo momento que desearon tenerme, interfirieron en demostrarme su amor, sus cuidados, en sentirme suya y querida desde las entrañas de mi madre, en sus abrazos cuando he tenido situaciones duras y en las que fui feliz estando a mi lado como “mis padres”, porque han interferido en inculcarme los hábitos del orden, de la ética, de la moral y en cuidar mi dignidad como manto que me cubre, interfirieron en que distinguiera entre el bien y el mal, en mi salud, en mi higiene, en mis sueños y aspiraciones, han interferido tanto que me dedicaron sus vidas sin pedirme nada a cambio, en darme hermanos para crecer acompañada, en mi educación y mi saber estar para moverme en la sociedad de las masas a la que yo no estaba acostumbrada, en los colegios donde me educaron, en los momentos en que yo abandonaba mis obligaciones sin estar cansada, en las compañías y en la información adecuada en el momento adecuado, en mi respeto hacía los mayores y a mi misma, y al resto, interfirieron en el amor a mis semejantes, a mis abuelos y a conservar los valores que me permitían llamarme persona, en elegir el cuento que me leían cada noche, en tratar a cada uno de sus hijos según sus particularidades, interfirieron en que descubriera el verdadero sentido de la vida, en querer lo mejor para mi, y para cada uno de sus hijos, y en un sinfín de cosas más…
Y con todo esto, espero Señor zapatero, espero que le haya quedado claro, porqué los padres, mis padres, y usted mismo como padre, interfieren en las decisiones de los hijos, sobre todo cuando se es menor, y porque los padres, mis padres, aman a sus hijos y quieren siempre lo mejor para ellos.

domingo, 26 de julio de 2009

Qué Caló...


Hoy hace un calor de órdago, por lo menos estamos a cuarenta grados, como si el cielo fuera a derretirse y desplomarse sin límites ni obstáculos.

El sol repta por los tejados, inunda los rincones, las aceras, entra por las ventanas, las rendijas de las puertas, barre las calles desiertas… toma posiciones y se desborda en las esquinas, cada punto de la ciudad, es su objetivo arrancando las sombras…

Si te encuentra inactivo, parado en algún lado, abre su boca y te enseña su sonrisa.

¡Qué calor!

Quiero que llueva, que el agua riegue mi piel, poder extender la mano hacía el cielo como las ramas del árbol que buscan su frescor…

Y que el sol, como reguero incandescente se cuele ya cansado en el fondo del armario.

Parece un dragón enfadado con su aliento de fuego, me retiene en casa más que el frío y la lluvia en pleno invierno.

Quiero que llueva, que el cielo rompa en llanto y no en llama, que refresque con sus lágrimas el asfalto.

Que baje de la altura, que cante en los espacios.

¡Qué calo!

¡Ay qué sol!

y qué cuarentas grados…

sábado, 25 de julio de 2009

Usa tu llave Amor.


Cuando llegues si tienes que llegar,

Entra sin hacer ruido,

Usa tu propia llave

Para entrar en mi corazón amor.


Di hola y entra sin llamar

Abre cuando llegues las ventanas

Los sonidos de fuera,

La luz, la vida,

Tráeme la existencia perdida.


El tiempo que no te tuve amor,

Dejará de existir cuando llegues

Cuando te alojes en mi corazón

Sentiré que mi tristeza muere.


No habrá nada que no quepa entre mis manos

Todo te lo daré amor,

Los venideros años,

Ya non serán malgastados.


Como en amor es credo,

El artículo de fe que yo proclamo

Que en este mundo de pasión y olvido

O se oye conjugar el verbo te amo,

O la vida mejor importa un bledo.


Espero que tus facciones nuevas

Inauguren mi mundo

Olvidaré la fresca y dúctil piel

Sobre la que dormí,

Las caricias a las que me acostumbré,

Las otras manos.


Pero amor debes correr

Porque el tiempo cuando no estás

Transcurre en vano.


Amor te echo de menos,

Y no sé que es lo que me desocupa del pasado

Porque amor, ya no te siento tan lejano.


viernes, 24 de julio de 2009

Abrázame.


Abrázame fuerte,

que yo pierda el sentido

y al volver en mí,

me encuentre en tu nido,

cerquita de ti,

contigo…

Que beses mis labios

que calmes mis miedos,

y entre nuestros cuerpos,

no cruce una pizca de viento,

ni siquiera un pensamiento…

Abrázame fuerte

déjame sin hálito,

sin descanso,

Que quiero morirme

de amor en tus brazos.

Abrázame…

que mi alma estrelle

como caracola

en la playa de tu cuerpo,

la música de las olas…

Quieta...


En mi tierra hay playas maravillosas que te transportan al mundo de las sensaciones y la magia con más intensidad según se acerca el final del día, esa hora en que la serenidad está en el aire, cuando empieza la tarde y la luz comienza a morir todo cambia de tono según la luz solar, es como si el blanco se pudiera teñir en un instante de diversas tonalidades, la luz rosada anuncia la llegada del crepúsculo donde un rato antes brillaban los amarillos, y a medida que se acaban los segundos el cielo esparce violetas y morados hasta llegar al azul oscuro, es realmente mágico presenciar el proceso.

Si te sientas en la arena, si paseas con los pies desnudos en contacto con ella es como formar parte del cambio, como si fueras un elemento más y te fundieras con la madre naturaleza, en esos momentos llenos de paz las inquietudes se adormecen y la mirada se llena de reflejos incontables. Un poeta amigo siempre dice que son momentos adecuados y elegidos para buscar la memoria o el olvido.


Qué abanico de reflejos

se dibuja en mis pupilas

qué sabores me rozan la boca,

qué distancias mis manos abarcan

haciéndose de agua

acurrucando la sal derramada…

Esa es mi playa

en la que con el viento jugando

me abandono en la arena,

el almíbar no alcanza

los labios de la tarde

cuando la boca absorbe

la brisa desgranada…

Solo un pincel diestro,

pudiera pronunciarlo

y plasmar tanta magia,

mientras la tarde entera se derrama

en las aguas del mar,

rompiendo aristas blancas…

Qué bonita la noche

de silencios rescatada,

y la luna que entra mar adentro

y se queda en un espejo

de sombras atrapada, blanca blanca…

mientras la orilla rapta la arena,

y me dispersa y me arroja en el silencio…

Quieta…Quieta...

jueves, 23 de julio de 2009

Soñadora.


El mundo nos recibe
lleno de alambradas,
de espinas y estocadas,
el mundo nos ofrece
un agua envenenada,
pero ahí estás tú,
para beber de un charco de agua clara
que nos defina a cada uno la mirada.

No es fácil mantenerse intacto
ante el tanteo del impacto,
es preciso entregarlo todo
en la tarea encomendada,
se va dando los pasos con cuidado
con un ojo abierto y el otro cerrado,
abierto uno para la desconfianza-por si acaso-
y cerrado el otro para dar algo de larga,
por aquello de la tolerancia…

Luego cuando lo tengas claro
abrir la trampilla de la vida,
y aún sabiendo del porrazo,
lanzarse y dar el salto.

Ah pero mi corazón es soñador
como la copa de un árbol,
cuántas veces me caí desde lo alto
y me vi por el suelo, rodando,
llena de clavos y de dardos,
y siempre, me he levantado,
cargando el hatillo de ilusiones
y dibujando horizontes
a la luz de las estrellas y con el viento cantando…

miércoles, 22 de julio de 2009

Desesperadamente...


Desesperadamente

y muchas veces últimamente,

de forma inútil

me echo a nadar

en un río de lágrimas…

que no me calman

ni todos los tesoros

ni el mejor cuento de hadas

que por fin se haga realidad.


Y se convierten en ríos caudalosos

que se derraman en los océanos de mis ojos,

y ya, no encuentro el cauce de la palabra,

que torpe parlotea entre tanta agua.


Pena que viene,

agua que va

y todo es llorar, llorar llorar,

limpiar los caminos con agua “salá”

y vaciar mi cuerpo

de agua “estancá”…


Eso decía mi abuela

que era una llorona

muy “resalá”,

mi abuelo le decía:

esas lágrimas

son mi chantaje emocional,

no llores vida mía…

Mi abuelo, qué bien sabía

lo que decía,

aunque no lo parecía…


Y eso es verdad,

a mi no me pueden ver llorar,

todo se convierte en lagrimera,

por eso ahora para llorar

solo me acompaño de la soledad,

que es la única,

que me abre las compuertas

para no morir “ahogá”.


Y luego, pasa la riada

y las aguas vuelven a su cauce

hasta la próxima vez,

tendré que poner remedio

que esto no puede ser.


Con lo alegre que yo soy…

¡esto como va a ser¡

Quiero que me bañen las lágrimas

el cuerpo y el alma

porque así luego, ellas,

me regaran la piel y la esperanza...

martes, 21 de julio de 2009

Ahora...


Ahora que ya no tienes prisa

ni reloj ni calendario,

ni normas ni horarios…

resérvame una mesa amiga

en ese sitio eterno

donde ya no cuenta el tiempo.


Ah y tráete dos ángeles

para que nos atiendan

aunque no sea a razones…

Este transcurrir sin fundamento

se me vuelve pájaro en la mano

que está a punto de salir volando,

resérvame una mesa ,

mía y tuya

y no te preocupes por mi falta,

que ya me he declarado en fuga.


Solo quiero estar un ratito contigo,

hasta que la ingravidez me abandone

y me desprenda del don del vuelo,

prometo que luego vuelvo.


¿Podré preñar mis manos de estrellas

y propiciar el encuentro?

Desde allí se ve mejor

la terraza terapia de mi tía Milagros

y los jardines del parque

que fueron itinerarios.


Sé que te sonríes, sí, ríete

con aquella risa contagiosa

con la que siempre te identificaste,

Ríete, que a mí seguro va a gustarme

“la sonrisa de los ángeles”

Resérvame una mesa amiga

que quiero compartir el sereno sentir

de despreocuparme,

de lo que esperan de mí…


Aunque lo que yo quisiera,

sería que vinieras y contemplaras,

todas las cosas que crecen y germinan,

y completaras,

todo lo que te ha quedado por vivir.

sábado, 18 de julio de 2009

Como Ayer...El Adios a Patricia.




Dijo un poeta que la vida es:

“Un despliegue de dígitos cansados”

Tú no tuviste tiempo de ese efecto,

pero te has dormido para siempre

como si te poseyeran todos los cansancios.


El viento de tu ausencia

va removiendo la tarde

y la luz, por un instante

me ha traído tu imagen,

la transparencia y la oquedad

me regalan tu sonrisa y tu cariño,

y palpitan en la noche los astros encendidos.


Tu rostro cobra vida en el crepúsculo

y a la luz de la luna tus ojos brillan

de otro modo,

sin rutas programadas, ni semáforos en rojo

ni la prisa del camino esperando amaneceres.


Los libros, los horarios, las quedadas,

la rutina, y con todo eso, nosotros,

se disuelven a su antojo,

pero siempre, a la sombra

de un lugar aún no conocido,

te esperan los amigos

y aguardan el olor de encuentros

que aún no han sucedido.


Porque nosotros en solitario,

en la soledad nuestra,

apoyada en los quicios de la ausencia que te nombra

y en el recuerdo del eco de tu voz

vamos salvando precipicios.


Hasta que el tiempo

me dé vuelo,

germinarán las lágrimas

como lluvia sin remedio,

y como siempre lo hemos hecho,

en la cascada de mi alma

me das la mano como antaño,

como cuando tú y yo, éramos…

miércoles, 15 de julio de 2009

Hay un Eco.


Desde que te conozco, hay un eco en cada hueco que repite tu nombre; en las ramas altas, lejanas; en las ramas que están junto a nosotros, se oye. Se oye como si despertaras de un sueño en el alba. Me respira en la piel, se mueve como se mueven las gotas del agua, y me transpira. "He aprendido a decir tu nombre mientras duermo”. Lo he aprendido a decir entre la noche estrellada, junto a tu nombre el dolor es una palabra extraña, el se va y tu nombre me deja iluminada.


Es muy difícil explicar por qué estás enamorada, tan difícil como saberlo a ciencia cierta, pero, hay algo que lo hace tan natural que sobra la razón.


¿Será por su mente? Está llena de ideas y sólo quieres que nunca se termine la arena del reloj que vuelco y me engaño, para que nunca acabe de contarme cuál es su manera de ver el mundo.


¿Será por su valentía? Su forma de luchar contra la nada cotidiana, su manera de perseguir lo que desea aunque no sea lo que debiera, su fuerza a la hora de mostrar sus sentimientos.


¿Será por sus manos? Son mapas, son calor, son quitamiedos que dan forma a las cosas.


¿Será por sus abrazos? Incienso, chimenea, cobertor, calidez, cobijo.


¿Será por sus impulsos? Pasar el día en la playa, querer verme en medio de la madrugada, llamarme a todas horas, mostrarme el corazón en la lejanía desde las alturas, contarme miles de historias sentados sobre paisajes y riscos altos dominando la ciudad y con las piernas suspendidas en el vacío, confesarme que es buscador de tesoros en el alma, hablarme de la guerra, de las miserias y de los dolores internos.


Un día llegó de improviso como los vientos de la primavera, sin aviso, libre como los sueños y los días, con su mirada triste, dura y tierna, mojándome el rostro como una penetrante y silenciosa llovizna inundando mi cielo azul y alto de libre gaviota, como una ceremonia, se asomaba a mis ojos y miraba mi vida, con un mirar hacia dentro que me comía a puro golpe de carcoma.


Después otra vez sus ojos tristes polvosos de olvido, color bruno, era como mirar a un cóndor trepar los andamios de la altura con sus alas pintadas de noche y de infinito.


Después me mira en sus adentros en medio de un silencio largísimo con todo el cielo encima y el viento quieto.


Me sonrío y doy gracias por tenerle cerca, aunque creo que a veces he intentado ser realista, pero me he dado cuenta de que la realidad es ésta, que el cariño queda siempre cuando es sincero, en este mundo que intenta guardar todo en cajones etiquetados, medidos por relojes de los que nos burlamos desafiando diferencias horarias insignificantes, distancias eternas y campañas pronormalidad, él sigue dejándome el asombro asomando a los ojos y una larga espera para poblarla de palabras, es un gran misterio, como un viento por el viento, como un largo escalofrío.