A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

lunes, 31 de agosto de 2009

Chico Tierno. Para M


En tu ansia de amar

y ser amado vas al descubierto,

merece exponer al corazón,

aunque no siempre es bueno...


No ocultas lo que sientes

y te expones, al dolor,

a ser dañado, en el intento…


A veces tú no entiendes

que pueden derribarte los cimientos,

pero Tú eres así

tan espontáneo, tan cariñoso,

tan honesto…


Te gusta el riesgo…

Y te dejas llevar

y quieres,

y no te fijas en el peligro de caer

ni en la precipitación

de quien todo lo da

y también lo exige…


Del que todo lo da y espera,

sin que niegue

ni se lo puedan negar…


Eres todo un canto

de generosidad y de libertad

y también muy audaz…


Tan valiente…

que te atienes abiertamente

a las consecuencias…

Para un Poeta Triste.


Siempre hay una lágrima que te rasga la piel, tu corazón de hombre se parte a cada instante, como si el dolor fuese una daga que con el llanto se incrustara dentro.


Yo no me lo puedo creer.


Tu silencio no te ayuda nada, se derrama con las letras en un cómplice papel, es tan inevitable como que la noche sigue al día y no lo puedo ver… como te resignas a la pena.

Es una catarsis para ti eso de ser poeta, dejas en las letras los signos del dolor medidos en cada fibra de tu cuerpo, ¿tanto merece la pena?


A veces pienso que no necesitas una herida para desangrarte, a lo mejor es el cansancio de caminar y caminar sin ver que avanzas, cuando te leo noto las oleadas de tu amargura imparables, es como si mientras más avanzas en el poema, buscaras un pretexto para cansarte y disculpar así tanto cansancio y es que lo que leo en ellos no lo asemejo, no lo concuerdo… aunque es tan hermoso tu sentimiento… a veces creo que el poeta busca en sus letras meter el dedo en la llaga para autodestruirse cuando tiene el alma velada… pero ahora no hablo de los poetas, hablo de ti, que también lo eres, pero es diferente, en qué , pues no lo sé, no sé si hablo contigo o hablo de ti en este escrito, no lo sé bien.


Es como si le dijeras al sufrimiento, no te atrevas a negarme, quédate en mi, como si fueras un tatuaje… y te cobijas a la sombra del dolor, aunque eso te cueste… no sé que te cuesta, eso solo tú lo sabes… pero creo que te empeñas en decir que a tu alrededor no hay sitio para ti… y te dañas y destruyes tus cimientos.


Y yo creo que pasas del arcos iris, del blanco y del negro para sumirte en un monótono y eterno gris… ¿porqué no abres ya tu corazón y dejas salir al dolor?


¿Sabes? Te aconsejo que encuentres el motivo de tus miedos, así podrás decirle adiós a tu amargura. Viaja a tu corazón, sé que el viaje más largo y más difícil es el que hace uno dentro de sí mismo, pero al menos una vez en la vida no hace daño, y nos ayuda.


No te asustes y no vuelvas atrás cuando encuentres alguna que otra banalidad por la que estás dando la vida, un poco más allá encontrarás lo que realmente te la dará. Sé también que encontrarás alguna mordida, sonrisas y alguna que otra fricción, pero hasta eso en el viaje te dará calor, y así inicias la etapa del deshielo, no te olvides de no parar en lo más oscuro, observa y sigue tu camino, es como escalar, hay trazos que son muy duros, pero tu instinto te protegerá.


No te guíes por el desasosiego y la soledad, esta última debe ser tu única compañía para encontrarte a ti mismo y ver las cosas que en verdad te importan, por uno mismo, se viaja siempre solo, cuando salgas seguro que encontrarás a alguien que en el viaje pensarás recuperar, se pierden tantas cosas por descuido…


Si tienes que pagar alguna cuenta en este viaje seguro que la pagarás.


Bueno creo que ahora ya te dejo solo en tu viaje, estoy segura que cuando salgas, será mejor que antes, serás mejor que ayer.

domingo, 30 de agosto de 2009

Eso Siempre fue Eterno.



Ni tú ni yo inventamos la poesía,

como tampoco inventamos el amor,

no fuimos los primeros en versar

las olas mágicas del mar.


Ni siquiera el cruzar los caminos del corazón

para plasmar sobre las piedras amarillas,

el tiempo y su pasar.


Ya versaron la espesura de la niebla

y las gaviotas surcándola

por encima de las olas

y el sentimiento,

del que no podemos evadirnos

ni la corriente que arrastra el alma,

a través de todos los vientos…


Ni los atajos de los parques,

-ya otros lo hicieron antes-

que cubren a los enamorados

a la sombra de los árboles.


Ni yo he inventado

las palabras en los poemas

que te escribo sobre mi tiempo,

-que eso siempre fue eterno-

otros lo hicieron primero.


Todo está dicho,

incluso se repite en otros labios,

el sonido de un te quiero.


Ni los poemas que aún no te he escrito,

y los que pienso escribir aunque no sepa,

pero que siento.


Porque el amor

dice y escribe,

en los labios de todos,

los que lo sentirán…

y aquellos que dijeron,

lo que sintieron…


Y así será era tras era,

en todos los tiempos,

porque el sentimiento,

se lleva eterno…

Y menos mal…

sábado, 29 de agosto de 2009

Vente Poeta.


¿Dónde vas poeta?


A bañar el alma

Al llegar la aurora

Y perderme en los albores

Donde ella mora.

Y mar adentro…


Navegar con ella en mis tormentos

Y entre sentidos mareas y viento,

Apaciguarla en un buen puerto.


¿Donde está tu alma poeta?


Donde nace el río,

Donde se abre la aurora a la mañana,

Donde reina el derroche y el desvarío,

Donde no hablan palabras vanas.


¿Quién va contigo?


Van mis sentidos,

mi paz, mi guerra mis amoríos,

mis risas con su alegría,

mis penas con sus dolores,

mi algarabía y mis temores.


Cada vez más lejos Poeta.

Tal gaviota surcando el cielo

que llevas dentro,

Según se mire lejos o cerca.


Allí donde las auras crezcan,

Donde las palabras son el silencio,

Parece que estás cerca…

Y que lejos te encuentras.


Allí el sueño se duerme.

Las sombras caminan desnudas,

A veces el cansancio te puede

La luz todo lo invade,

Las penas las hace menudas

Y el andar incansable.


Así eres tú poeta,

como ese cóndor

llamado magia.


¿Vendrás conmigo a conocer el alma?


Esa lluvia como tu vuelo,

lluvia que cae y trae los sueños…

vente poeta, por la senda del alma.

Adios Tristeza.


Y Tú tristeza…

en el aire quieta

como una virgen de mentira,

como una araña en su mortal canto de sirenas que teje transparente, observas y esperas el mejor momento para clavar tus dientes en mis entrañas y robarme mi energía, que te bebes como un zumo de colores que sale de mi boca, intentando sorber mis defensas… traicionera…


Pero no tristeza, no pienso permitir que te instales en mi vida, porque soy rosa entre tus espinas y mientras tú me intentas, yo me fundo en la grandeza de ser yo misma, una guerrera que lucha contra esa manada de lobos que has soltado aullando y rompiéndome a dentelladas el disfraz de la fortaleza, ese que estoy reconstruyendo poco a poco como una muralla infranqueable en los atrios de mi pecho… que ni en mi delirio, pueda sentir el dulzor de tu beso...

Adiós tristeza, no conseguirás matar a la mujer, al corazón que soy, y que no mezcles ni desgarres mi forma entre tus formas, no dejaré que me abraces torciéndome imposible, ni que me susurres al oído buscando algo que oscurecer y estrangular.


No lo podrás lograr, porque seré un canario cantando en las fauces de un lagarto que solo puede reptar, mientras que yo, echaré a volar, y volaré limpiándome de ti en cada amanecer…

Adiós Tristeza…

El Poder de la Palabra y Sobre todo con mala Intención.

Hoy voy a dejar aquí un escrito, que no es muy hermoso, pero creo que es bastante real y decidí ponerlo porque estos días por la red, he descubiertos cosas que no me gustaron nada, lamento mucho que haya gente (y menos mal que es una minoría) que ande utilizando los blog para hacer daño a las personas, he leído comentarios en el blog de una chica a la que agredían, he leído otros escritos salvadores que no venían a cuento en forma de dardo con muy mala intención, en fin, siento mucho que las letras que son lo mejor que nos han dejado, y que después de la palabra hablada sea el mejor instrumento de expresión, sea utilizado para tales fines.

La palabra, esa que te sube o que te baja, que te da vida o te mata, que rompe, que rasga, cruza fronteras, mares y cielos, tiene mucho poder, por eso también hay que saber utilizarla y a veces dosificarla y mucho más si se utiliza con mala intención, porque no es en sí ella, sino su intención, por eso voy a dejar hoy aquí un escrito sobre la mala intención y en el que creo que no exagero nada, porque a veces…


“La voz se esparce rota

en la garganta,

y las palabras caen

inertes,

como escarcha…



La Mala Intención, es un caballo negro, que en la oscuridad te encandila para luego sumirte en la más oscura oscuridad, enciende pasiones y a veces a quien la posee, llega un momento en que le calma necesidades y es ahí, cuando se convierte en símbolo de poder y de malicia, impone el sello del vasallaje, se convierte en el amo déspota y cualquier alma débil, en su siervo fiel.


Y por desgracia otras veces en este mundo ciego y cruel, se convierte en el amo mimado, custodiado, protegido hasta contra las miradas ajenas, se cobija donde no pueden alcanzarle el sol que tuesta ni el aire que curte, sale directamente a la calle desde algún molde que sin piedad se codea con los menesterosos sin escrúpulos que la imparten, se hace amiga de los pícaros, esos aprovechados con los dientes afilados que se enriquecen el cuerpo y el alma con el mal ajeno, rueda entre vertederos sobre las calles, sobre los techos de los trabajos, en las tertulias , como un lastre en todas partes y se esconde siempre entre las sombras como un trajinante.


Pero luego…


Lo que de momento les parece placentero y les arrastra, se convierte en un lugar pavoroso, asunto de todos los horrores y de su propio espanto, en donde hay sed insaciable sin ninguna fuente, hambre perpetua sin género de hartura, en donde los ojos no ven ningún rayo de luz, ni los oídos oyen ningún sonido apacible, en donde todo es agitación sin reposo, pesar sin consuelo y en sus almas solo hay puertas de salida ninguna de entrada, a los pies de ella _de la mala intención_ muere la esperanza e inmortaliza la memoria de lo que se ha sido para ir cayendo en lo que uno se convierte, porque el corazón cuando está cargado de malas pasiones o de algún vicio y dependencia, están cerrados los oídos al consejo y en tal tiempo, las palabras acrecientan la saña.


Alzo los ojos con un movimiento aflictivo de piedad hacia el mundo y hacia mi misma, aunque yo aseguro que la mala intención, aún no me hizo su sierva, y aquí en lo sumo del espacio azul, me subyuga la rápida pasada de un lucero iluminando mi alma como una pobre viajera, quiero creer que a pesar de todo, allí arriba resplandece en cada astro el calor remoto de la esencia de las almas verdaderas.


No permitas que un huésped extraño se acomode en tu casa, no permitas que sea el dolor, la decepción, la depresión, el abandono, la mala intención, lucha y arrójalos tan lejos como puedas, cierra tu puerta, son los roedores del siglo XXl, el más fuerte es el que se revela, con amor, con fuerza o simplemente con coraje, tienes que estar alerta para gritarle, y pensar que aún hay gente que te quiere, que están aquí para ayudarte. Con todo mi cariño… a todas las personas.

Con la Luna en la Cabeza.



Aluviones de deseos confluyen en la pasión de tus palabras y tu voz cuando las canta, es fuego que entra en mis oídos, bajan a mi garganta, visten mi piel, la va quemando y la arrasa.


Yo, con la luna en la cabeza, ya toda me despierto con mi cuerpo convencido de estar siempre contigo, temiendo que tú, como mar embravecido arrastres mis sentidos y te lleve ya sin remedio a la orilla de mi alma.


Tú, coleccionista de pasiones me sacas de mi larga espera y me sacas de la calma y deshaces en tus manos cada palmo de la escarcha que asentada invadía todos mis páramos.


Y de fuego enardecido emerges como río ardiente de lava que para siempre me dejas enlazada allí en tu alma.


Y apagué la luz…

Se me durmieron los duendes después del primer bostezo de mi noche entre las sombras.

La bruma atrapaba el iris de mis ojos y los susurros de la brisa acunaron mi mirada.


Pude verme transparente flotando por la luna, mis labios sonreían presencias cercanas, tu piel reclamaba mis caricias y mi pelo como hilos de oro viejo, tejían tus besos.


De repente, a las puertas de mi noche golpearon los puños del miedo, abriendo el negro espeso de mi sueño y el condenado olvido te trajo de nuevo conmigo y de nubes cargadas de lluvia se llenaba el cielo.


Diluviaron soles y luces mientras te perdiste en mi sueño, tropezando una docena de veces acariciando estrellas y lunas entre los pliegues de dos pieles abiertas de ternuras.

viernes, 28 de agosto de 2009

Dame un Beso de Agua.


Óyeme amor,

oye mi voz…


¿Oyes los mares

La lluvia

y el viento?


Y los días calmados con sus soles suaves,

y la brisa de noche con la luna en lo alto…


Y esa estrella…


mira Venus, Orión,

o mira solo este corazón

materia frágil,

rebosante de amor…


Mira el sueño… vívelo


o la sed del sentimiento

desnutrido de ambos…


Espera, espera un momento...


Quiero mirar ese cielo

y verdear esa noche de negro

con la esperanza tan mía,

que en mis ojos llevo…


Espera mi amor

solo un momento

que se junten dos cielos

y se reflejen dentro

de mi mar Atlántico…


¿Hueles mi amor

la elegía de las flores?


y el sol, ¿lo sientes?


Amoroso y tirano

que quema la espalda

y entibia las manos…


Y la sal…


¿la sientes en la garganta?


los ojos brillando,

los labios de pasmo

la cintura ágil

los muslos de ébano…


Anda ,


dame un beso de agua

que no tenga contrario,

que deje mi boca

temblando de labios…


¿Sientes el viento?

y su vuelo tras la lluvia

que parece su llanto

en forma de latido y sacudida?


Amor… ¿lo estás escuchando

eso que es todo y que es lo exacto

en forma de aire en el horizonte?


¿Lo Oyes mi amor...

este poema

jamás escuchado...

en el grito de la tarde que llega

para cubrirte de besos?

jueves, 27 de agosto de 2009

Historias Contadas_ María Y Ramón.


Ramón era un buen hombre, trabajador, tímido y muy serio, tanto, que nunca supo expresar sus sentimientos con palabras, pero si te miraba, antes de bajar la mirada, ya habías leído en ella lo que pensaba, aunque nunca lo dijera, es una virtud que poseen los que hablan “pa dentro”.


María era su reverso, alegre, espontánea, sana e ingenua, era la alegría de su casa y sus vecinos, los mismos que se preguntaban que habría unido a Ramón y a María… tan distintos, tan contrarios…


María se llenó de silencios con el paso del tiempo, se le secaron las ilusiones dentro, perdía la sonrisa y la alegría dicen que de tantas carencias, Ramón se pasaba la vida en la era, cuando no era su cosecha de trigo, era el olivo o la del vino, trabajaba de sol a sol y cuando llegaba a casa, nunca miraba a los ojos de María, que ya ella hacía tiempo que cerrara…


Ella se fue un día del pueblo, abandonó a su marido con una niña de seis años a las puertas del mismísimo infierno, partiendo su vida en dos y cargando a sus espaldas además del dolor, las consideraciones falsas de unos cuantos que decían ser sus amigos.


Así dicen que son las cosas en la vida, del árbol caído se hace leña y mucho más en un pueblo donde el qué dirán era el centro de las apariencias, María en su muerte interna arrastró a su marido a la hoguera sin pensar en las astillas lacerantes que se añadían al corazón silencioso de Ramón.


Pero nunca salen las cosas como se piensan, y quedó mutilada desde el mismo momento que cruzó aquella puerta, solo una parte de su vida le acompañó en aquella empresa, la otra, empezó a morir de melancolía desde el mismo momento que no se quitó la imagen de su hija.


Aunque resulte difícil de entender, María quería a Ramón y mucho más a su hija, pero ese amor no fue capaz de impedir que ella se fuera vaciando de todo, que dejara de sentirse llena cosiendo a la fresca, de cuidar sola a su hija y de darse cuenta que no tenía amor ni una vida llena, nada más que de carencias…


Al principio María se arropaba con el amor de su marido que incluso a veces pensaba que se lo imaginaba, siempre fue una chica distinta, con aspiraciones, que no conseguía adaptarse al orden de las cosas de un pueblo muerto en el mismo centro de Castilla, y poco a poco se fue marchitando por fuera y por dentro, los años parecían ser doblados y se llenó de hambres, y previó el futuro adyacente como una simetría del pasado y fue entonces cuando creyó en el destino…


Ni siquiera su independencia y su trabajo, pudieron apartarla del recuerdo, y desde la misma noche de su ida, escribió más o menos estas palabras en una carta que nunca fue enviada, y que durante treinta y cinco años leía María a diario sin poner destinatario, carta que fue leída y doblada trescientos sesenta y cinco días multiplicados por treinta y cinco, así sus bordes estaban tan ajados… de tanto doblarlos...


María siempre supo que nunca tendría perdón, así que el filo del rechazo, iba partiendo a María en pedazos durante todos esos años, y se fue pudriendo de ausencias sin pensar siquiera en el camino del retorno, ella pensaba que el castigo en ella había sido más duro y más justo, porque pagó con moneda de sufrimiento el error de haber renunciado a su hija y a su marido, en pos de una quimera… Pobre ramón, y pobre María…


Ahí quedó María ahíta de pena, sangrante de olvidos, sin saber como era la cara de la mujer que de niña fuera su hija, buscando entre soledad y remordimientos, los abrazos viejos…


La carta nunca fue enviada y el corazón de Ramón desmembrado en jirones no aguantó más de aquellos treinta y cinco años y María ya con la poca dignidad de la que dispone, les dice en el mismo silencio de Ramón que les quiere a los dos, María murió leyendo la carta que nunca leyeron y que ella desgastó de tanto hacerlo… ojala y se encuentren en otro lugar donde ya sin silencios se digan Te Quiero…

Para Mi Amigo...


Querido Amigo:

Gracias por conocerte un día

que fue florido,

siempre es así cuando haces un amigo,

pero antes de eso,

también tuve motivos

y miles de emociones para repartir.


Para mí,

la amistad es una explosión

“no contenida”

de donde salen aquellas virtudes

cargadas de energías

“positivas” y también “negativas”

ahí es donde se ve… la amistad efectiva.


Cada día que me levanto

recargo mi corazón

y el alma mía,

de buena energía,

y siempre aceptaré que mi amigo o amiga,

saque a relucir cierta energía negativa,

porque las cosas son así…


La vida es vida

lo mismo en la pena que en la alegría…

Yo pienso así,

por eso seguiré siendo tu amiga,

me siento sufridora, constante, dulce…

aunque tú nunca lo digas.


No “se es para recibir” y yo, me animo a ser

a ser yo misma… no importa que no reciba,

porque yo daré, de eso estoy segura.


Yo río, lloro, me emociono

acepto las opciones de la vida,

no busco solo el almíbar

sé degustar la hiel

si es necesario junto a quien me lo pida…


Por tanto querido amigo…

solo me va a quedar decirte mil veces gracias…

gracias porque el sabor dulce y amargo,

se fusionaron en este camino cotidiano

para ser tu amiga y así germinar la vida…

Yo, Siempre… Tu Amiga…

miércoles, 26 de agosto de 2009

La Dulzura


La Dulzura está en los ojos que la llevan

en el aire si respiras,

en el llanto

de los ojos que la lloran,

en las manos por regazo,

En el cielo de una boca cuando todo el ansia de besar es poca,
en la piel cuando las caricias se desbocan,
en las mejillas cuando el rubor lo dibuja y lo provoca,
en el iris de unos ojos que se miran cuando dos almas se tocan,

en fin, hay tantas formas.... otro día cuento otras…

La Vida que... como es.



Andrés es un joven y hermoso gallo que pavonea sus plumas por doquier.

Le acompaña siempre una sonrisa de galán a flor de labios, esa sonrisa a medio lado que huele a infiel.

Andrés no tenía bastante con su joven y bella mujer, abarcaba a esa, a esta y aquella también, todos sus problemas tenían nombre de mujer… Ana, María, Inés…
Inés se llamaba su mujer, que observa callada sin dejarse ver…

“Qué va a hacer, se casó con veinte años, y aún tiene veintitrés” decía su madre de él…
“La mía tiene ahora veinte años, no lo olvide usted” decía la madre de Inés…

Pasan los años y Andrés se agravó, mientras Inés nunca se mostró, la madre de él, conveniente calló y la de Inés, mascullaba entre dientes: “ojala mala sangre ya que destrozaste la vida de mi niña, se enamore un día de estos de otro hombre, ciegamente... y te deje con más boqueras que un mirlo desangrante”- Rabia de madre-

Después de unos años, llegó al pueblo un médico joven y guapo… se enamoró de Inés…

Ahora están esperando su primer hijo, se casaron hace seis meses, se enamoró Inés… Ciegamente…

Dicen que Andrés suda pena por los poros de su piel, cada vez que la ve, y cuando no… también… pero Inés ni lo ve cuando pasa por su lado, ya no mira sin dejarse ver, ahora, no mira y se deja ver…

La vida que… como es eh… dicen que todo cuanto se hace en ella, se te encuentra de cara al doblar una esquina… cualquier día…

Andrés se ha tirado a la bebida, ya no le acompaña la sonrisa, y mucho menos aquella de medio lado que olía a infiel…

Ay Andrés, tantos maratones de amor y ahora llegando el primero a la meta del desconsuelo…es lo amargo del descenso, ya te digo, el mismo monte, el corazón, el mismo músculo, pero esta vez… los ojos hacia el valle… la vida que… como es….

La flecha...


Tú me escribes desaforadamente

y adornado de versos,

me pintas tu amor…

y yo,

como si por leerte pudiera

doblegar al corazón…


Los pétalos de tus poemas

adornados de colores,

no despiertan mis amores

ni levantan mis pasiones,

que ya un arco iris de flores,

engalanó mi corazón,

en eso no mando yo,

es autónomo cupido

disparando la flecha del amor…


Aunque la vida en cada verso

a ti se te acabara

no sería cierta la pasión que consolara,

no me ofrezcas la luz de la luna

ni esos versos que me arrullan…


No puedo sentirlos yo,

antes que engañar al corazón,

me secaría yo las venas,

muerta de sed

puesta al sol….

martes, 25 de agosto de 2009

Letras y Susurros...


Sé que tú caminas por mis silencios con el corazón en la mano, para no asustarme, como temiendo que despierte y como tantas veces salga volando. Es la única manera que tienes de llegar a mi, con esa necesidad de escribirlo todo como yo, y bebernos como en un sueño todos los sucesos inesperados que inundan nuestra torpe manía de escribir…


Y así mientras me dejo arrastrar por los ríos de tinta que sangran sentimientos, seguiré siendo el habitante de ese anhelo en el que dormita plácidamente tu lectura, ese humilde vasallo de la imaginación, que va escribiendo los sueños…


A veces las letras son susurros arrolladores, dulces, sensuales, otras veces son desgarros del espíritu, donde la decadencia se aprovecha de la soledad y torturan de vez en cuando, pero casi siempre son los maravillosos garabatos que producen los sentimientos y los sueños en nuestro espacio y en nuestro tiempo…

Y todo para unos ojos, una boca, un corazón, una sonrisa, y mediante ellos, viajen a cualquier rincón del alma, de cualquier ser humano que siente, ama y se equivoca, con sus destellos y oscuridades y que es en sí mismo, algo inexplicable…


Sé que en las letras se guarda todo, recuerdos, sensaciones, sentimientos, las manos sobre la piel, los latidos del corazón, Todo...


Y que si no se escriben los días son feroces y hambrientos y las cosas tienen un significado inmenso, compartido, cuando se sacan de dentro y tú casi siempre te conviertes en Peter Pam sin Wendy, pero escribes sin remedio de los naranjos en flor, del caracol, del poema de Marzo, y de aquella flecha de cuarzo que se te clavó en el pecho, de la luna de Abril, del Sol de porcelana, de la erótica manzana, de tu risa nerviosa, de mi llanto feliz, de los versos de las prosas… y que luego se guardan en letras al llegar el alba…

lunes, 24 de agosto de 2009

Noche... Noche.


Anticipas ráfagas con tu mirada,

cruces, silencios, pausas,

paredes blancas,

verde albahaca,

soleada estancia,

gajos frescos de esperanza,

techos, paredes, muros, cielos,

amor del bueno,

y adherido a él, mi cuerpo,

empeñado en amar al sol

y derrumbar la sombra de los límites,

que me rompa la cárcel

de mis noches de espera

y me humedezca la lengua

con tu sabor a alba creciente…


Porque noche soy,

desde que eres mi noche…

noche, noche…

que eres desierto y también aliento,

que a veces hielas y otras quemas por dentro…

noche, todos los días con ansia la espero,

porque te tengo y mío eres,

aunque solo sea en sueños…

Noche, noche…


Porque vienes y vuelves

y no te quedas siempre, siempre…

Tú que eres la única

que la ausencia no contienes

y alcanzas más allá de lo que eres.

Noche… Noche.

Cosas de Jadír.


Jadír me contaba que su novia, después de tantos años, le dejó un día por un militar de la guardia hindú…


Hay que ver los destrozos que hace el desamor en el corazón de los mortales.


Decía: “Cupido siempre había sido magnánimo conmigo, pero me abandonó definitivamente dejándome indefenso y herido, llevándose mi alma en pago a tan breve dicha, y un día, perdí su sonrisa”.


¿Por eso tus ojos son ahora como pozos de mina de carbón, de azabache, de sombrías pupilas que miran con brillo apagado y de donde muchas veces, el brillo de la tristeza se escapa un segundo para volver de nuevo al pozo impenetrable de tus ojos? Le pregunto yo…


Jadír me ha mirado con una amplia sonrisa en sus labios- que no en sus ojos- dice que le divierte que a todo le ponga poesía, y después de la sonrisa sus carcajadas me sacan las mías, pero me dice muy serio... se despidió de mi con un beso que me recordó a Judas, fueron profundas cuchilladas que acariciaron mi corazón, y aún siento su sombra en todas las cosas, al principio me fue insoportable, tuve que aprender a deshacerme del dolor con su nombre en la boca y con miles de agujas hipodérmicas atravesándome desde fuera hacia dentro, ya va todo mejor-dice- pero a veces siento el hachazo de la añoranza…


Jadír tiene tanta paciencia que en su sequía más profunda espera la lluvia y acaba siempre por venir, lava sus heridas y las purifica, y las suaviza, como una música en el vinilo cuando yo era casi niño y ella me guardaba sus besos… sigue diciendo.


No te preocupes princesa, es algo que aún nada en mi memoria de cuando en cuando como flashes cerebrales…


Luego seguí mi camino, cuando se está atravesando un infierno, conviene no detenerse... Este Jadír...

A Raudales.


Quisiera mirar el brillo largo de tus ojos,

llevarte al fin del mundo,

quisiera que con solo mirarte,

obtenga de ti el amor a raudales,

derrochándolo…


En el caudal de tus ojos puse la fe de mi vida,

por ellos vi, veo y viviera,

aunque sé que en ellos me cuentas tus límites y sueños,

¿O son mis límites y son mis sueños?

Entonces lo que seas en mí,

Seas.


Porque te estoy mirando hasta cuando no pasas,

y el viento no te trae como las hojas

que caen y vuelan si las dispersas

sobre mi cuerpo,

que ojala fuera tu tierra…


Callado mi corazón

espera a ver si tus ojos mudos en el aire se abren

y te despiertas,

del desvaído sueño de la indiferencia.


Sepas niño de mis ojos

que supe lo que era vivir

porque te pensé a diario,

vivir es querer y te he querido siempre.


Aunque no te percates del amor que siento,

yo te seguiré queriendo,

pues si dejara de quererte,

es cuando muero…

domingo, 23 de agosto de 2009

Yo Toda.


Mis manos:

Porcelana fina que no te acarician,


Mis ojos:

Aguas marinas en las que no te ahogas,


Mi boca:

Flor escarlata que no deshojas,


Mi cuerpo:

Recipiente en el que no te desangras,


Mi tristeza:

Comparable con el cansancio que rinde el aire quieto sobre el verano.

Ese aire tibio de mi cielo por donde no has pisado.


Mi cara:

Centro de luz donde mora el sol al que has mirado.


Mi beso:

Calor rubí, saliva de esencias, alas, pena, deseo,

pájaro que se marcha volando con el último rayo,

elixir dulce y salado que no has probado…


Mi amor:

Cuerpo largo, brazos de amparo, que viaja hacia la luz del fondo y que no alcanzas.

Y sin embargo guerrero… cuanto me amas…

sábado, 22 de agosto de 2009

Aquí llego...


Aquí llego,

con nuevo intento

de narrar con mis versos

todos los sentimientos

que acontecen en mi pecho…


Que son orgullo y desvelo

de mi pluma,

de mi alma

y de mi cuerpo…


Vuelvo,

pero sobre todo,

quiero que quede constancia

de admiración y respeto,

a todos esos lectores

que regalando su tiempo,

me leyeron…


Y porque escribiendo

me abandono a las mareas,

al bullir en el caos,

a ser de nuevo en la multitud

contemplando todas las cosas que nacen

y que aquí siguen creciendo…


No soy más que un ser

Anidando sentimientos…


Y porque no renuncio al árbol,

al junco, a las aguas,

a las velas desplegadas de mi barco,

y entregada a todos los vientos,

procuraré ser fuerte

a lo que vaya viniendo...


Y aquí estoy sin remedio, con mis prosas, con mis versos, porque cuando algún hueco me nombra y me atacan las faltas y los excesos, a la sombra de mis letras delimito lo que soy, y son ellas las que hablan del paso de mis pasos, sin temor, a la luz, y dispuesta, y en ellas me crezco con el goce de estar viva, y derrocho mis fuerzas sin medida, atrapando cada instante en las cumbres del latido, allí donde me aguarda, la vida y su sentido… y escribiendo…nada más... y todo eso...

domingo, 16 de agosto de 2009

Descalza.

Hace días que ando mucho por los atrios de mi alma, y ando descalza, desde que se fue mi amiga he perdido las sandalias.

¿Dónde pondría yo los zapatos de ilusión que me están haciendo falta?

No voy a tener más remedio que buscarlos y sacarlos de su caja, que como no me dé prisa voy a perder mis pisadas y dejaré de ser la misma muchacha.

La que desboca el corazón que ahora tiene aletargado y del que las pasiones afloran como flores en su tallo.

Yo quiero ser brisa, luz y camino, roja flor a mi paso en mi alma de niña.

¿Dónde estarán mis sandalias que mis ojos aún no encuentran?

ya tienen que estar cerca que mi corazón se agita y están sus puertas abiertas…

La noche trae en su velo, rastro de luz de luceros y las estrellas se sienten tristes cuando me miran, ya están mis sandalias cerca y la ilusión que me besa, en el alma me transita…

Me voy un tiempo a recorrer los caminos por si la ilusión se despliega a su lugar de partida y en mi alma se igualan las más grandes y las chicas y cara a cara me miran… Las ilusiones perdidas…

Hasta pronto amigos, voy a buscar mis sandalias.

Seguro que no sabré que hacer con las cuartillas, ni si me faltan sabré que hacer con mis pasos, pero hay momentos que no sabe una de letras ni de objetos cuando se pierden otras cosas en la vida…y no sabré qué hacer con el silencio, pues yo todo lo escribo, pero el silencio te ayuda muchas veces a despertar creyendo en todo aquello que se ha dudado mucho tiempo…ese lado intransitable de donde surge el estremecimiento…

sábado, 15 de agosto de 2009

Muy Distraído.

No estás atento cuando te quitas el sombrero de los halagos, ni cuando haces el nudo a la corbata de los insultos.


No estás atento cuando te calzas los zapatos de las certezas, ni cuando te enfundas en los calcetines de los engaños.


No estás atento cuando te deshaces del dios que llevas colgado en una cadena, ni cuando pierdes las escrituras que dan fe de todo lo que posees.


No estás atento cuando las ideas que pululan bajo tu cuero cabelludo contradicen tus decisiones, ni le prestas atención al talismán contra el miedo que cosquillea en el bolsillo de tus pantalones.


No estás atento cuando… no, no estás atento. Y debes prestar atención a no estar atento, ya que de lo contrario tendré y tendrás de ti la imagen de un hombre distraído.

Mírame y velo...


Mírame a los ojos

para que veas,

que tú en ellos te levantas,

y así,

reflejándote podrías,

donde ni tu vista alcanza…

llenar mi boca de nubes

y en mi retina tu estampa.


Porque tú eres aquí dentro

lo que yo quiero que seas,

y yo no quiero soñarte

sin poder dejar de hacerlo

y cuando cierro los ojos,

no puedo más que morirme

de miedo…


Mírame y velo…

como tu cuerpo,

da forma al vacío

y tu voz

al silencio…