A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 16 de marzo de 2010

Sale el Sol


Hace tres días que salió el sol en mi ciudad, después de tres meses sin aparecer, algo raro en esta región. Hoy hace un día soleado, el cielo está azul y sólo algunas nubes blancas transitan por él, aunque traigan ese frío que aún no quiere abandonarnos…

Me apeteció irme a la casona de mi abuela y dejarle una mirada.

Cuando llegué al pinar, aparqué el coche para ir caminando y entré en él, por su espesura y desde su altura, se colaban hileras de luces divinas, seguí el sendero hasta llegar a la puerta de hierro y rejas, saqué la llave y me sumergí en él, me quedé sorprendida, las luces del pinar se prologan como hilos dorados por el patio, brillan los verdes de las plantas y los colores beiges y marrones, se posan ya apenas salpicados en los árboles, nada deshace ni rompe la próxima entrada de la primavera, reina una calma sin contratiempos en una existencia tranquila, donde todo se percibe con la misma nitidez de las nubes blancas del cielo sobre el patio.

El día trae aires de proeza…

“Proeza”, palabra que me hace pensar en otra… “fuerza”… encuentro entre ellas bastante similitud… no sé si es la proeza la que da la fuerza o es la fuerza que te llena de proeza… es como ese hilo dorado de las luces, entre una palabra y otra, existe la adecuada continuación…

Yo creo que es fuerza y es proeza lo que se agradece en los tiempos en que la vida sufre una metamorfosis que te hace verla por un agujero, tanto en lo malo como en lo bueno, sentada bajo la lluvia o al sol de la mañana, a medida que llegan las sorpresas, o los disgustos, crecen los brazos de tal manera que no sabes donde colocarlos y se acortan a medida que vas encontrando los remedios, y es entonces cuando te das cuenta que creces y que ya no eres tan insignificante, tienes fuerza y tienes proeza.

La fuerza que siempre ha habitado en un reducto de mi carácter, crece en proporción al grado de los acontecimientos y aprendo como en los años de estudios aprendía de clase en clase, eso mejora la técnica para encajar las cosas, pero no reduce las sensaciones que produce. Tardas en reaccionar pero luego te sientes afortunada de haberlo vivido con cierta fuerza e inteligencia emocional, y te das cuenta que sigues amando la vida a pesar de las faltas, de los palos, los reveses, la tristeza…

El dolor no tiene sentido pero ahí está, el dolor verdadero es saber que ni siquiera él es eterno, que todo, un día se va, que todo se pasa, a veces necesitas una llamada de atención, y yo la he tenido, de mi amigo trovador y de una persona de sabias palabras “Beat” gracias a ambos y a esas personas que cada día me cantan su cariño… ellas sabrán…

A veces los sabores inexplorados son los que te hacen amar la vida.

Va saliendo el sol y que salga por donde quiera, ya me he quitado el escudo protector que me ayudaba a construir mi propio universo, sabiendo que éste, ya estaba hecho.

6 comentarios:

  1. A veces, los reveses –cuando se producen en sucesión- nos hacen olvidar que hay otro sol que llevamos en nuestro interior: esa llama que inflama nuestro pecho y nos da la luz, el calor y la fuerza, también la alegría. Es la tea que ilumina nuestra vida y nos descubre los senderos por donde podemos transitar. Ni que decir tiene que una persona tan maravillosa como tu tiene una fuerza y un sol interior realmente grandiosos.

    Con los hechos dolorosos debemos hacer lo mismo que hacemos con aquellos que nos ofenden: perdonar su presencia y dejar que sigan su camino sin que nos habiten más que el tiempo justo. Debemos pasar página, no de nuestros seres queridos, sino del dolor sufrido. Debemos recuperar la alegría y evitar que nuestro dolor sea el homenaje de aquello bello que vivimos. Así debe ser porque nuestra vida debe ser un homenaje a la belleza y a la alegría -al amor-, verdadera razón de vivir.

    Tú utilizas dos palabras con sabiduría: fuerza y proeza. Permíteme que yo utilice otras dos, que sublimaron su uso en el Renacimiento florentino: gracia y gloria. Gracia en el vivir, en el desenvolverse, en la fe en el ser humano y la grandeza de sus ideales. Gloria, no en el éxito, sino, precisamente, en la grandeza humana hecha vida, en el heroísmo, en la adversidad y en el progreso material y moral.

    Por último (disculpa este comentario tan largo), somos todos nosotros -los que visitamos tu casa- los que te damos las gracias por tus preciosas palabras, por compartir tu bella vida, por dejarnos tu ejemplo, por regalarnos estos preciosos luceros. La vida es mucho mejor teniendo la suerte de poder ser testigos y partícipes de tu existencia. No nos faltes, Carol. No nos faltes…

    Mi gratitud para ti. Mi mano tendida. Mi alegría contigo. Mi abrazo afectuoso y sincero.

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  2. Gracias, muchas gracias por tan bello comentario, no sé qué decir, no merezco tanto. Un abrazo.

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  3. Deja fluir el dolor que puedas sentir de
    tu interior, aprovecha que el sol te abraza
    para disfrutar en tu entorno con la naturaleza, bello texto.
    que tengas una feliz semana.
    un beso.

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  4. Bueno.que decirte ..ya Emilio..lo ha dicho casi todo....solo recordarte que aunque llueva,diluvie o truene...al final siempre sale el sol..Besos

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  5. Querida Karola:

    Como muy bien dices lo importante es sentirse bien con uno mismo y aspirar a mejorar. Y es en ese mejorar donde sólo hemos de entrar nosotros y nuestro criterio.

    Mente sana en cuerpo sano que dijeron los sabios griegos.

    En mi entrada sólo quiero censurar a aquellos que se salen de su querer para ser como otros quieren que sean. No critico las tallas, ni a quienes desean sentirse en forma y unos kilos de mas se lo impiden, critico a quién se deja vencer por la corriente.

    Ahora me voy a permitir dos licencias (no son críticas, son meras observaciones o reflexiones mías). La primera es decirte que me recuerdas mucho a mi cuando era un poco mas joven. Ese ímpetu que muestra en tus comentarios y esa militancia social que le presupongo me son muy conocidas. Ahora sigo militando pero la edad me ha traído una calma que sinceramente agradezco.

    La segunda es rebatirte aquello de que no son las mujeres complicadas, puede que para una mujer no lo sean, para mi, que aparte de no ser joven soy viejuno, son un misterio total, maravilloso pero un misterio.

    Finalmente, tienes razón, por fin salió el sol, es maravilloso y saber que estás satisfecha con tu mundo también lo es.

    Un beso.

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  6. Bellos aromas de una primavera anticipada.
    Besos y susurros dulces

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Huellas.