A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 23 de abril de 2010

Te echo tanto de menos...


Algunas veces, se resiste la musa a expresar lo exacto del sentimiento, nunca se consigue pero te puedes acercar, y en ocasiones la musa te abandona y solo llega cuando ella quiere llegar...

“Estar con ella o no tenerla es la cuestión de los que escriben con frecuencia, es la medida del tiempo, y mientras llega te duele dentro y se llenan de vacío los dedos".
Dime qué me hiciste, que te echo tanto de menos...

Cuando te pienso me lleno de ti, porque te anhelo y si no me habitas me siento incompleta, porque yo soy , si soy contigo...
Porque siempre he sido tuya, compartiendo la locura a tu paso y enganchada a la música interior que llena el cuenco que yo habito.
A veces te busco y no te encuentro, tantas veces llegas y me sorprendes dormida,sin un lápiz y un papel, sin algo que te defina, y me abstraigo, y divago en otros lares y me llamas y no te escucho y luego respondes a mis sin sabores.
Esa es la musa, la llave de mi escondite que pierdo en las tempestades de un estrés llamado tiempo, que se va y que luego vuelve, y ella fija el reencuentro y la entiendo sin decir y vuela sin tener alas... y aquí estoy sin ti, sobre este papel vacío, esperando que la luz, incida sobre mis ojos y el insomne silencio se detenga en un instante y corras veloz entre mis dedos.
Te busco entre las notas de una canción interior, te he dialogado en silencio, te he moldeado a mis anchas, te he perfilado en las sombras, te he aspirado diáfana, enloquezco sin ti, y te busco en la distancia, vestida de imaginación de quien no sabe que escribe, pero que a solas e incluso a oscuras, pone rima a lo que vive.
Absorta y sorprendida por la noche , te espero bajo su abanico de estrellas.
Hola musa, diosa de mi inspiración, no me abandones, ni dejes de mandar mensajes a mi corazón, quiero faenar en el iris de tu cielo, ese azul sin fronteras donde todo es permitido, donde mis dedos sumergidos como pájaros aventureros, se adentran en el bosque de tu universo, invadida de brillo y de silencio,que son ecos de mi aliento, ese clavel abierto de oro y de estrellas que el azul deja en mi almohada en mis auroras, esa hoja mojada y fresca de escribirte en la palabra, esas señales, esas huellas, esas marcas que dejas en mi alma cuando llegas, esa pasión que me condena a viajar por tus laderas, esa sed ese anhelo de cumplir con su objetivo, tenerte a mi lado, ser contigo… alcanzar sueños, soltar alas, derramar mi fantasía.
No quiero que te vayas sin acercarme a tus sueños, no me pongas barreras a ese mar de encaje y plata, comprenderte, liberarte y cantar en tus mañanas.

2 comentarios:

  1. ¡Dios mío...! Si ahora te falta la musa ¿qué será cuando te vuelva a visitar?

    Te voy a contar una de esas teorías tontas mías. Es una que dice que a la musa hay que cuidarla con ilusión y alegría, con entrega y pasión, con decisión y valentía. Y, en un esfuerzo por rizar el rizo de la tontería, esta teoría dice que la musa no necesita que le cuentes tu vida, sino que te entregues completamente a vivirla. Y en el colmo de lo descabellado, llega a decir que cuando lo haces así la musa se enreda en tu mirada, en tu palabra, en tus dedos, en tus impulsos, en tus deseos, en tus movimientos... hasta hacer que todo tenga magia...

    Pero esta idiotez ni sirve para mí, que soy un caso perdido, ni para tí, que ya llevas la magia en cada una de las cosas que dices, escribes y vives. Y yo me alegro de poder verlo.

    Que sepas que me siento afortunado pudiendo dejar reposar la belleza de tu palabra entre mis manos, querida Carol.

    Un gran abrazo.

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