A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

jueves, 29 de julio de 2010

EL toro de Troya


Prohibido prohibir.

Prohibir sin necesidad.

No me gustan los toros, sencillamente porque no me gusta el sufrimiento para nadie y eso incluye a los animales que también sienten y padecen.

Pero ya somos grandes para alinearnos cada cual a su conciencia y eso de distinguir el sufrimiento según nos convenga, pues como que no es lógico, porque ¿se imaginan el miedo, el desconcierto y el sufrimiento que pasan los toros sin comprender la tradición del Correbous catalán? Espero haberlo escrito bien, ustedes me perdonen pero no sé escribir catalán y tampoco me preocupa y espero también que la ley del embudo sea ya extinguida de una buena vez, en este dichoso país donde el gobierno no confía ni en sí mismo, ha decidido que reculemos como los cangrejos con eso de tanto prohibir, ¿Qué nos van a prohibir después?.

Menuda sonrísa se le iba a dibujar a Franco si levantara la cabeza- jeje- porque a este paso, nos van a elegir hasta con quien tenemos que casarnos y la casa donde vivamos, aunque esto último ya lo hacen y descaradamente, vean si no, la ley de la reforma laboral-ah jaja- ¡Vaya puñado de improvisados a los que como tontos la confianza regalamos!, la confianza se pierde en un instante y se necesita mucho para ganarse, y esta raza de políticos no hacen más que alejarse, cuándo vamos a ponerlos en su sitio, me pregunto yo, boca abajo y embarrados en el lodo, total ya meten bien las patas hasta las trancas, y manchan sus guantes blancos...

Terminaremos por ser perseguidos por una panda de hipócritas hasta por ser uno mismo, ¡Cuánto Cinismo!
Y sobre el título de mi escrito, el fondo de la prohibión y sobre la foto, con eso ya lo digo todo, el toro, torito toro, viene llenito, lleno de motivos... otros.. y aver cuándo llegue el día, que indultemos al pasado y nos hagamos de una saga de políticos liberados, liberados del odio que carcome los huesos, España es un país de viejos, donde aún cultivan los cipreses y dejan morir a los olivos.

3 comentarios:

  1. Debo de reconocer que no soy partidario de ls corriedas de toros, ni de otros espectáculos o actividades en las que se daña a los animales por el mero hecho de dar gusto a personas sin sentimientos.

    Pero de ahí a estar toda la vida prohibiendo, tutelando o encauzando las corrientes de opinión me recuerda mucho a los regímenes totalitarios que ejercitan su despotismo junto a un lavado de cabeza.

    Muy en su punto este post. Un verdadero placer volverte a leer.

    Un grandísimo abrazo.

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  2. Amiga... mucho tiempo sin venir, pero hoy vuelvo.

    Temita espinoso el que tocas, por las múltiples connotaciones e interpretaciones que la gente le da. Yo puedo decir que no me gustan para nada las corridas de toros ni otros "espectáculos" basados en el sufrimiento gratuito de los animales.

    Pero... no estoy a favor de esta prohibición, porque también me doy cuenta de que debo respetar una tradición tan arraigada, aunque yo no la comparta. Y además no estoy de acuerdo porque tiene un evidente transfondo e interés político, antiespañol por los cuatro costados. A este paso nos prohibirán el flamenco, la siesta, la tortilla de patatas... y a saber cuántas cosas más.

    Besos, amiga... de alguien que te extraña con intensidad.

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  3. Es un placer pasar a leer tus excelentes textos, disculpa la ausencia por motivos ajenos.

    Deseo tengas un feliz verano.
    un abrazo.

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Huellas.