A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 27 de abril de 2010

Retazitos.


Las calles huelen ya a sandalia veraniega,
a azahar y a jazmín,
la luz del astro apasionado,
preside la ciudad,
y las graminias
transmiten suspendidas sus místicas orgías...

Amenazarán pronto en Andalucía,
los cuarenta grados para sepultarnos...
Los lacustres verdes,
se irán cambiando en amarillos opacos...

Se abren las puertas a los turistas,
y en los patios a los niños se dejarán abiertas,
los caminos bajo la luna callada,
la noche que tilila estrellada abriendo las ventanas.

Tamarindos, Hortensias,
claveles y begonias`bailan sueltas
sin cuidador ni arriates,
solas con la luna brillante
o bajo el sol radiante,
juegos de infancia en los umbrales
cerrados los colegios, los institutos,
los parvularios...

Y allí en el fondo de mi patio,
ella,
aroma de la belleza,
única,
dibujada, hermosa y presuntuosa... la Rosa.

Perfumando sin prisas, la puerta de las horas,
desmordazando la noche que a veces canta,
y otras, llora a guitarra,
mientras la luna sueña los azules lindos
del día que no levanta...

LLoran estrellas sobre las aguas
que son sus lágrimas, y en los esteros, por la mañana,
se leen te quieros de luna enamorada,
y no le falta el acento al verso,
el rítmo al cántico del pájaro en su trino,
ni la armonía del poeta en la creación del verso,
en esa noche estrellada de mi Andalucía....

domingo, 25 de abril de 2010

Más que...


Si llegara el alma a cada instante que deseo,
a cada gesto,
O a cada palabra,
Pero no,
no soy más que un ser
Anidando sentimientos,
No soy más que fuente en el camino
Que no mar inmenso,
Ni siquiera soy ave para circundar,
El ancho cielo de mis sueños.
Quisiera ser brisa, luz, canto,
Que alcanzase a los sentidos,
Amor para tu pecho,
Caricias, bálsamo,
Velero…
Soy la senda de mis pasos nuevos,
Donde viven los latidos de los sueños
Soy un instante que camina
Con los pies de aire,
Para marcharse luego…
Una sonrisa en mi taller de palabras,
Cuando te escribo,
Una ausencia de silencios
Sobre el pulso firme de las horas,
Un punto de locura
De un manantial que brota
Un torbellino de sensaciones disparadas,
Una certeza, un verso, una premura,
Para alcanzar la luna,
Un te quiero rompiendo a gritos el cielo,
Una esperanza tras la senda siempre viva
De tus pasos…

Sin Pudor_Arturo Perez Reverte.


Clases Medias.

4 de abril de 2010.

Artículo más leído de la semana. Confieso que me ha llenado de tristeza y escozor de lágrimas.


Espléndido artículo de Arturo Pérez Reverte, en ‘El semanal’, que coincide con lo que venimos diciendo desde la Plataforma de las Clases Medias:Cada vez que doy un paseo veo más tiendas cerradas. Algunas, las de toda la vida, habían sobrevivido a guerras y conmociones diversas. Eran parte del paisaje. De pronto, el escaparate vacío, el rótulo desaparecido de la fachada, me dejan aturdido, como ocurre con las muertes súbitas o las desgracias inesperadas. Es una sensación de pérdida irreparable, aunque sólo haya echado vistazos al escaparate, sin entrar nunca. Otras de esas tiendas son negocios recientes: comercios abiertos hace un par de años, e incluso pocos meses; primero, los trabajos que precedían a la apertura, y después la inauguración, todo flamante, dueños y dependientes a la expectativa, esperanzados. Ahora paso por delante y advierto que los cristales están cubiertos y la puerta cerrada. Y me estremezco contagiado de la desilusión, la derrota que trasmite ese triste cristal pegado al cristal con las palabras se alquila o se traspasa.En lo que va de año, la relación es como de una lista de bajas después de un combate sangriento. Entre las que conozco hay una parafarmacia, dos tiendas de complementos, una de música clásica, una estupenda tienda de vinos, una ferretería, una tienda de historietas, tres de regalos, dos de muebles, cuatro anticuarios, una librería, dos buenas panaderías, una galería de arte, una sombrerería, una mercería e innumerables tiendas de ropa. También -ésa fue un golpe duro, por lo simbólico- una juguetería grande y bien surtida. Me gustaba entrar en ella, recobrando la vieja sensación que, quienes fuimos niños cuando no había televisión, ni videoconsola, ni nos habíamos vuelto todos -críos incluidos- completamente cibergilipollas, conservamos del tiempo en que una juguetería con sus muñecas, trenes, soldados, escopetas, cocinitas, caballos de cartón, disfraces de torero y juegos reunidos Geyper, era el lugar más fascinante del mundo.Ahora hablamos de crisis cada día. Hasta los putos políticos y las putas políticas, que no es lo mismo que políticas putas, ahórrenme las putas cartas, lo hacen con la misma impavidez con que antes afirmaban lo contrario. En todo caso, una cosa es manejar estadísticas; y otra, pisar la calle y haber conocido esas tiendas una por una, recordando los rostros de propietarios y dependientes, su desasosiego en los últimos tiempos, la esperanza, menor cada día, de que alguien se parase ante el escaparate, se animara y entrase a comprar, sabiendo que de ese acto dependían el bienestar, el futuro, la familia. Haber presenciado tanta angustia diaria, la ausencia de clientes, el miedo a que tal o cual crédito no llegara, o a no tener con qué pagarlo. El saberse condenados y sin esperanza mientras, en las tiendas desiertas que con tanta ilusión abrieron, languidecían su trabajo y sus ahorros. Morían tantos sueños..Eso es lo peor, a mi juicio... Lo imperdonable. Todas esas ilusiones deshechas, trituradas por políticos golfos y sindicalistas sobornados que todavía hablan de clase empresarial como si todos los empresarios españoles tuvieran yate en Cerdeña y cuenta en las islas Caimán. Ignorando las ilusiones deshechas de tanta gente con ideas y fuerza, que arriesgó, peleó para salir adelante, y se vio arrastrada sin remedio por la tragedia económica de los últimos tiempos y también por la irresponsabilidad criminal de quienes tuvieron la obligación de prevenirlo y no quisieron, y ahora tienen el deber de solucionarlo, pero ni pueden ni saben. De esa gentuza encantada consigo misma que no sólo carece de eficacia y voluntad, sino que sigue impasible como don Tancredo, procurando ni parpadear ante los cuernos del toro que corretea llevándose a todo cristo por delante. Un Gobierno cínico, demagogo, embustero hasta el disparate. Sentenciándonos, entre unos y otros, a ser un país sin tejido industrial ni empresarial, sin clase media, condenado al dinero negro, al subsidio laboral con trabajo paralelo encubierto y a la economía clandestina. Con mucho Berlusconi en el horizonte. Un rebaño analfabeto, sumiso, de albañiles, putas y camareros, donde los únicos que de verdad van a estar a gusto, sinvergüenzas aparte, serán los jubilados guiris, los mafiosos nacionales e importados, y los hooligans de viaje y tres noches de hotel, borrachera y vómito incluidos, por veinticinco euros. Para entonces, los responsables del desastre se habrán retirado confortablemente al cobijo de sus partidos, de sus varios sueldos oficiales, de sus pingües jubilaciones por los servicios prestados a sí mismos. A dar conferencias a Nueva York sobre cómo nos reventaron a todos, dejando el paisaje lleno de tiendas cerradas y de vidas con el rótulo se traspasa. Así que malditos sean su sangre y todos sus muertos. En otros tiempos, al menos tenías la esperanza de verlos colgados de una farola.
Pd. Y de todo ello tienen la gran culpa de lo que ocurre los estómagos agradecidos a la Zeja: titiriteros del mundo del espectáculo del "No a la guerra" y el "Nunca máis", subvencionados mediante subsidios miserables y asquerosos 400 € por un voto y los millonarios sindicatos y sindicalistillos de izquierda. Pero sobre todo: la culpa de lo que ocurre es de los votantes aborregados de la izquierda nazional-socialista... de todos aquellos que votan BloKe, PNV, ERC, IU, CC, PAR, P$oo€. Unos por ignorantes, componentes de la masa borreguera de la Zeja y por no querer indagar la verdad de nuestra historia y de la historia de la izquierda en España. Otros porque todavía no les han tocado su bolsillo y lo que les ocurra a los demás les importa poco o nada.

viernes, 23 de abril de 2010

Te echo tanto de menos...


Algunas veces, se resiste la musa a expresar lo exacto del sentimiento, nunca se consigue pero te puedes acercar, y en ocasiones la musa te abandona y solo llega cuando ella quiere llegar...

“Estar con ella o no tenerla es la cuestión de los que escriben con frecuencia, es la medida del tiempo, y mientras llega te duele dentro y se llenan de vacío los dedos".
Dime qué me hiciste, que te echo tanto de menos...

Cuando te pienso me lleno de ti, porque te anhelo y si no me habitas me siento incompleta, porque yo soy , si soy contigo...
Porque siempre he sido tuya, compartiendo la locura a tu paso y enganchada a la música interior que llena el cuenco que yo habito.
A veces te busco y no te encuentro, tantas veces llegas y me sorprendes dormida,sin un lápiz y un papel, sin algo que te defina, y me abstraigo, y divago en otros lares y me llamas y no te escucho y luego respondes a mis sin sabores.
Esa es la musa, la llave de mi escondite que pierdo en las tempestades de un estrés llamado tiempo, que se va y que luego vuelve, y ella fija el reencuentro y la entiendo sin decir y vuela sin tener alas... y aquí estoy sin ti, sobre este papel vacío, esperando que la luz, incida sobre mis ojos y el insomne silencio se detenga en un instante y corras veloz entre mis dedos.
Te busco entre las notas de una canción interior, te he dialogado en silencio, te he moldeado a mis anchas, te he perfilado en las sombras, te he aspirado diáfana, enloquezco sin ti, y te busco en la distancia, vestida de imaginación de quien no sabe que escribe, pero que a solas e incluso a oscuras, pone rima a lo que vive.
Absorta y sorprendida por la noche , te espero bajo su abanico de estrellas.
Hola musa, diosa de mi inspiración, no me abandones, ni dejes de mandar mensajes a mi corazón, quiero faenar en el iris de tu cielo, ese azul sin fronteras donde todo es permitido, donde mis dedos sumergidos como pájaros aventureros, se adentran en el bosque de tu universo, invadida de brillo y de silencio,que son ecos de mi aliento, ese clavel abierto de oro y de estrellas que el azul deja en mi almohada en mis auroras, esa hoja mojada y fresca de escribirte en la palabra, esas señales, esas huellas, esas marcas que dejas en mi alma cuando llegas, esa pasión que me condena a viajar por tus laderas, esa sed ese anhelo de cumplir con su objetivo, tenerte a mi lado, ser contigo… alcanzar sueños, soltar alas, derramar mi fantasía.
No quiero que te vayas sin acercarme a tus sueños, no me pongas barreras a ese mar de encaje y plata, comprenderte, liberarte y cantar en tus mañanas.

lunes, 12 de abril de 2010

Llenar el Corazón.


Alguien me dijo, o quizá dicen, que cuando llevas a alguien en el corazón, no es que la recuerdes, es que la llevas consigo, y más que tocarlo es sentirlo, y sin buscarlo, encontrarlo, en el tacto de los dedos, en la pared de la piel, en el corazón del corazón, en el picor del brillo de las pupilas y estando, sin haberlo llamado...

A todas las horas, mañana, tarde madrugada, y sientes que hace lo mismo, levantarse,salir, comer, llorar, reír, dormir, vivir... como un contigo conmigo... eso dicen...





sábado, 10 de abril de 2010

A la Luna... ya No


Hace mucho que le abrí la puerta al olvido,

dejé tu nombre colgado en el tendedero del patio,

para que el viento de los acabados

borrara las letras que lo componen y no pudiera distinguirlo,

dejé un cartel colgado en el vértice izquierdo de mi pecho ,

prohibído-no pasar- que por fin me he ido,

Y me fui, para el nunca jamás...

Aún conservo la letra de una nana que compuse

para cuando soplara el viento,
fuera cantada con ida,

nunca con vuelta

porque cuando yo llego al digo se queda dicho,

aunque tu tuvieras varios intentos y distorsionaras los hechos...

De todas las esperas, te debo la tuya-que bién me esperaste...

pero en un sólo segundo, cambia el mundo

y ya no son ellos, son otros, ni nosotros,

no sé de qué color serán tus ojos, no te conozco,

ni siquiera podría identificarte aquí y ahora,

porque yo recuerdo la mirada que no los ojos

y la figura de quien fue...No de quien es... y si fue, ya no lo es.

Mis ojos no avistan náufragos en sus orillas,

el mar medita tranquilo sobre sus aguas

y la luna, muestra su cara sin nombre,

hace mucho que a la luna...

No le pregunto por ti...

lunes, 5 de abril de 2010

Una Contestación.

Sobre la foto de la casa Colon, me gustaría hacer una observación por la duda que ha originado en un improvisado lector.
"Los presocráticos piensan que al mirar hay que buscar y encontrar la relación entre lo eterno y lo inalterable por un lado y lo que fluye por el otro (conseguir eso es un arte, el arte de mirar para ver) por lo que hay cosas que aunque las alteres, la mires por donde la mires, se ve su fondo eterno y se altera porque fluye, y aún así, en la foto, se ve perfectamente que se trata de una foto a la casa Colon, pero fluida, porque la fluidez le sigue dando vida" y ahí tenemos a la CASA COLON, ETERNA Y FLUÍDA... o no?
El Arte de mirar las cosas, no es cualquier cosa....
Por supuesto no es evidente para el mundo, pero si para mi ciudad, y la contestación va directa para un nativo, de Huelva.

domingo, 4 de abril de 2010

Aromas.


Ha oscurecido, la calle huele a aromas que se mezclan con exagerada intensidad, a veces empacha y aturde pero es ese olor tan reconocido que marca las épocas, ocurre que los olores tal como los recuerdos vuelan con el aire como hojas de árboles, que las cosas se recuerdan también a base de olores, creo que todo tiene su olor, la alegría, la tristeza… el césped recién cortado con olor a primavera es el olor que yo tengo de mi casa y así me acostumbré a reconocer el olor en mis recuerdos, la vida está llena de olores, y muchas veces son los despertadores de los recuerdos…o te llevan a momentos, lugares y personas…
Jadir dice que cuando pasea por algunos lugares aunque sean muy distantes y huele a jazmín y a vainilla, se traslada a mí, que soy el recuerdo que le trae ese olor, como lo es el de las flores de la India el que le recuerda a su madre, a mí el olor a mermelada recién hecha me trae el recuerdo de mi abuela, y el de su casa en el campo, el olor a fresas en el aire cuando aprieta en Andalucía el sol, me recuerda a mi padre, el olor de las rosas de mi patio es el olor que me lleva a mi madre, así podría enumerar personas y recuerdos, cada uno con su aroma.
Yo creo que adherido a la visión va casi siempre un aroma, la Luna, la Nieve, el Junco, el volcán, la estrella que revienta de luz en las noches olorosas del mar con olor a sal, el ébano con su corteza de okume desgajada, los cantos del río, el rosario de luciérnagas que fecundan la vía láctea, o el vapor azul del sudor de la montaña…
Alguna vez cuando voy a visitar la casa del campo de mis padres al entrar en el camino, me rodea un olor a pino y cuando llego al patio, me gusta sentarme en la mecedora que dormita acogedora debajo de la parra y al lado del siempre verde y la dama de noche, del romero, de los arriates de perejil y yerbabuena, y como no, del azahar intenso de los naranjos y el olor del limonero… me tiendo en ella y me abandono en sus brazos y cierro los ojos mientras me balanceo en ese mundo mezclado de aromas conocidos y entonces floto y me sumerjo en mi niñez-tan bonita- y me seduce la serena placidez en el silencio del patio…
Más abajo en el muro blanco de cal que separa el patio de los pinares y detrás de estos los campos de fresas, aún se pueden leer los versos a trozos, casi borrados por el tiempo algunos y otros por las lluvias y el sol, versos de niña y de adolescente… me parecen tan diferentes, tan claro el paso del tiempo…
Versos de catorceañera adornan las paredes blancas
aquellos lutones de sol y cal,
donde me perdía en las torpes letras
de mi adolescencia,
cuando por cualquier cosa
sentía el corazón como si se rompiera…
En eso aún no he cambiado casi nada,
este me sigue jugando malas pasadas
y tu aroma sigue estando en el césped
verde y fresco de la Rábida…
Tú volvías cuando yo me marchaba…
y el aroma de la madera
del viejo muelle de mineral,
me lleva al puerto,
allí donde aún descansa tu recuerdo,
mi risa y mi pelo alborotado por el viento
sentada en el ocre terrestre que rompe
lo marino…
y allí en el horizonte... mi alma... que he crecido...
lo desmiente...
que aún vuelan los versos
llenos de la alegría de los adolescentes,
ese aroma que crece y que crece... entre mis manos dolientes.

viernes, 2 de abril de 2010

De javier Suarez. Charco- reflejo de la Casa Colon.


Primer premio del concurso de fotos. Sierra de aracena y Picos de Aroche-Huelva-