A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El silencio Suena


Yo quisiera mil entradas diarias, mil escritos, o uno cada día, aunque no es mucho...

Una salida diaria de soles y lunas, de tierra y de tiempos, de días como mundos.

Venía cada tarde con la mirada eterna e inquietante, y alguna vez me reconocieron el genio en la palabra y el azúcar en los labios.

Subía a pedales el puerto de sentimientos y bajaba despeñada, hablaba del amor, de la amistad, del desengaño, de la muerte, de la rosa y de su espina, y todo con la vida.

Traía en las manos fuentes de sueños, de trigos y azahares y pinos verdes ... eso, era antes...

En un solo día, mis manos se quedaron quietas y en una sola noche me llovían tantas notas como letras para luchar contra la dureza del cartón piedra, contra el dolor del desperdicio.

Y aquí vengo a dejar dormidos mis sueños, me voy y luego vuelvo...

Pero hoy, he encontrado un poema dentro, como si yo fuera poeta ¡Qué osadía!

Y aún sé sembrar de uvas mi boca, de magia mis manos , y mis ojos de fantasía, aún se descorcha mi alma que estalla en burbujas cada mañana...

Quizá algún día, de esos que nacen en la bajamar de Diciembre, lleno de manzanas, pueda tener la opción de quedarme aquí más tiempo acurrucada, como si no hubiera más que un mundo de hadas.

Qizá algún día, cualquier noche o alguna mañana, vuelva de nuevo, porque el silencio suena en esta casa, el rincón de mis palabras.