A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 12 de febrero de 2011

Mirando el mundo hecho de Tiempo.



Algunas veces anhelo volver al ocio de mi blog, tengo tantos frentes abiertos que apenas recuerdo el calendario en que allí se miran ya los días, en medio del silencio y la quietud. Sonrío para dentro cuando me doy cuenta de las paredes del deber que nos encierran, de cuanto tiempo se nos pasa al darnos cuenta que se nos pasa, sin detenerse apenas en los lugares y en las personas que uno quisiera. Tiempo Tiempo, que no te detienes ni un instante. No sabría decir sin equivocarme, las cosas que una hace sin gustarle, que me muerde el corazón cada día sentirme en una jaula y revolotea desorientado con sed de liberarme de la rutina, de tantas cosas por hacer mientras languideces en un lugar delante de miles de papeles 8 horas de mi día (y aún hay que agradecerlo) claro es el trabajo... Me asusta. Me hace daño esa rutina de diario, tampoco sé a donde llega la escalera, hasta los 65 años, o mejor ahora ya le añadiremos dos años, a veces me da la impresión de que me sube por la espalda como una caricia y otras como una pesada carga, que mis pies suben y bajan por ella sin descanso, tantos peldaños sin destino a tan largo plazo, puedo medir el tiempo con las agujas de la ausencia en otros sitios y otros casos. Nostalgía de mis preferencias y mis gustos, nostalgia de mis letras a destiempo. Hoy , mañana y ayer se van turnando entre hojas y vientos y es el tiempo quien va pasando... Morir es lo mismo... que guardarme ahora la luna en el bolsillo y el árbol para cobijar los sueños. Y yo aquí jugando al desconcierto, aver quien gana, por ahora me está ganando el tiempo.
Me pregunto en qué lugar tengo escondida la batería.
Lamento queridos amigos de tanto tiempo, no poder leer vuestras letras y regalaros unas pocas mías, quizá cuando llegue el verano y me den vacaciones en mis estudios y un descanso en el trabajo... Os recuerdo, por supuesto.

1 comentario:

  1. No te preocupes Cinta, que el tiempo precipita nuestra vida, y nos va llevando por los senderos que nosotros mismos le marcamos.

    ¿Acaso fue tu intención premeditada tener este blog y llenarle de tanta vida como en él dejaste? ¿Alguna vez pensaste que podrías escribir cosas tan maravillosas como las que aquí escribiste? Y cuando todavía publicabas aquí ¿pensaste que tendrías que abrir un paréntesis como el que has abierto?

    El río de la vida discurre por nuestros escenarios, a veces rebelde y a veces manso. Pero es nuestro río, el que responde a lo que somos y, en el fondo, a lo que ansiamos.

    Seguiremos esperando, y te recibiremos con alegría el día que decidas volver con tu característico ímpetu. Leerte es un verdadero lujo. Disfrutar de tu vida, un verdadero placer.

    Gracias por todo y un gran abrazo. Todo mi cariño.

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Huellas.