A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 2 de diciembre de 2011

Vínculos de apego


Las personas necesitan tener varias figuras de apego a lo largo de la vida aparte de la familia, necesitan otros vínculos de apego, somos seres sociales, las relaciones se mantienen, cambian y se enriquecen y a medida que eso ocurre, se van consolidando los vínculos y así cuando acudimos a los amigos buscando un apoyo, una ayuda, una información, es solo por el hecho de acudir, un signo de confianza y una situación de desamparo que busca en las personas queridas el apoyo buscado.
Pero a veces, cuando sucede te encuentras que esa persona en quien has puesto la más ciega confianza y la más sencilla  búsqueda de amparo en una situación que te supera, aunque acude, a la más mínima complicación o el mínimo malentendido, te suelta, “ No debí meterme en eso”, o te emplean las “segundas” para decirte lo que realmente piensan en” primera ”, con las típicas tópicas frases” Yo Haría... Si yo fuera , yo...”  o sea sutilmente te reprochan y te hacen ver lo santos que son o lo mal que te portas tú, algo desleal, puesto que un amigo de esas características no debiera usar ciertos términos o bien su vínculo de apego no era tal y no debiera ponerse de ejemplo alabándose a sí mismo sus virtudes para dejarte a ti desarmado, eso es manipulación o chantaje moral, algo insólito en los vínculos de los amigos de verdad.
La tolerancia es un atributo de la amistad,  y está consolidada sobre todo en el conocimiento de cada uno, a veces sobran los elogios para saber como somos y se emplea junto con la empatía para utilizar ambas en situaciones específicas y  complicadas. No se necesita ser psicólogo, solo buen amigo.
Pero ¿son estos tiempos donde la especulación de todos los conceptos en crisis y los valores básicos casi relegados, los más oportunos para acudir a las amistades en situaciones diferentes? Sin duda no, pero aún así se acude porque innatamente lo necesitamos, otra cosa es que nos sirva para algo.
Esas frases de : “si fuera yo”  “yo lo haría así o asá”, sobran en la mayoría de las ocasiones, porque a quien se le pide ayuda, no debe ponerse como ejemplo de hacerlo mejor, es indirectamente un mal paso que indica el periodo de egocentrismo que aún no ha superado, yo, yo, yo...Perdona No, no eres tú, al menos ahora, soy yo, ya sé como eres tú y no por eso eres mejor, ni por pedirte ayuda te otorgo la toga de juez para que me juzgues, te pido ayuda, comprensión, tolerancia, no juicio, entonces, no eres mi amigo, no tienes el concepto de vínculo seguro, sino difuso y eso ocurre en adolescentes no en jóvenes adultos.
Y eso, si no te salen por “peteneras” y te sueltan: No, no soy como tú, “soy mejor” ... Sin comentarios...

2 comentarios:

  1. Hola Karol, Hay gente, que necesita continuamente auto-afirmarse...y cualquier ocasión la consideran como pretesto para hacerlo, incluso un mal trago de los demás... eso sin contar con que la gente que te conoce y más desde hace años, ya se hizo una idea sobre ti, y no tienen la mínima intención de actualizarla cada cierto tiempo...
    Personalmente encuentro más empatia en la gente que me encuentro casi por casualidad.
    Muchas veces los amigos lo son, por afecto, no por afinidades en la forma de ver la vida.
    Hay que aceptar a la gente como es, y más a los amigos. Pueden darte su cariño, pero yo prefiero que no me den su opinión.

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. POr eso si hay que cometer un error...que no sea el de poner la amistad y la confianza en alguien que no lo merezca...el afecto mal entendido, la amistad engañosa a causado en el mundo mas daño que las armas mas siniestras (a lo mejor me he pasado)...el mejor amigo es el que te apoya en tus decisiones...las buenas y las malas...y pedir consejo es una cosa y darlo sin que te lo pidan es otra...besos, KArola

    ResponderEliminar

Huellas.