A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 2 de mayo de 2017

Otro Pobre de Espíritu



Este hombre joven de nuestro tiempo, no es más que otro pobre hombre de espíritu como los retrógrados viejos que dominan las finanzas de este país, y el oportunismo.
Alucinada me quedo con su actitud de tener así a "becarios pobres criaturas". Vamos por favor, pues mira Jordi viendo lo visto y oyéndote lo dicho, a estas alturas lo que van a aprender de ti es eso, " un personaje que explota" durante más de 10 horas a chicos que ya han estudiado y que tú les vas a sacar partido, por eso están ahí, la carita de no romper un plato que tienes, ¿te ves guapo? yo te miro y veo tu interior, pobre, muy pobre de espíritu, a pesar de comprarte palacetes de 3 millones de euros,  y eso es lo que te vas a llevar donde a todos nos comen los gusanos, tu pobreza de espíritu.
Y mientras explotas a pobres criaturas que sudan tu cocina, tu te forras a costa de los demás y además con esas facturas enormes por comer en cada plato 40 grs de cosas que se te han subido a la cabeza y algunos aunque estén ricos-que no todos- ese rebujo surrealista como tú dices, te produce diarreas puras.
Tengo que confesar que me encanta la cocina y que me defiendo muy bien y que nunca veo el programa de tve donde tú  te muestras como eres, un creído, déspota y desagradable con los concursantes que hacen que tú te lleves la pasta gansa, aunque sea por valorar el esfuerzo deberías pensar lo que vale, ya que lo piensas muy bien cuando se te pide la cuenta en tu cocina. Se paga aunque sea un mínimo por respeto a quien te da su tiempo y tus ganancias.
 En el programa de tve, no eres objetivo y eres un maleducado, porque aunque hagan un plato mal, las formas no se pierden y tú los humillas, para mí no te mereces  donde estás y no sé si te han pagado o no en tus prácticas, pero desde luego solidario, honesto y generoso agradecido con la suerte que has tenido, NO ERES, por eso no veo tu Master Chef porque desde las dos primeras noches que perdí mi tiempo, me desagradaron tus formas y tu ego y tu estupidez, y tu... y tu... en fin, que eres otro pobre hombre en un gran puesto que no es tal, y gente como tú encima tienen suerte cuando hay cocineros, chef mucho mejores que tú y más honestos, menos aprovechados oportunistas. ¿Sabes? grandes torres cayeron, con todo encima...  Soy yo esos becarios y te devuelvo el delantal negro.. NO eres grande, porque para serlo, hay que ser grande por dentro, las decisiones que tomamos son las que demuestran como somos y siempre, tienes la opción de hacer lo correcto. Y siempre vuelve lo que tú das. No me comería de tu cocina ni una aceituna, no sea que me infectes de tu pobreza interior.

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