A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 31 de octubre de 2009

El Hueco y la Sonrisa.


De vez en cuando sucede alguna cosa, un acontecimiento que deja un hueco y avanza como una grieta en tránsito, que se desplaza, y así, se rompen las cosas…


Menos mal que siempre hay una pausa donde persisten los latidos que a punto de romperse se levanta en ágil resplandor y se cuela por la linde de los labios, y la sonrisa, se vuelve eterna y prisionera de los sueños, y estalla en carcajada y germina en el cielo de la boca y entonces… Amanece.


El Alba va abriendo la espalda de la noche, y permanece, inunda el desierto y la marea avanza en las orillas, amansa las olas y apaga la tormenta…


Y brilla el sol, llegando un nuevo día.

Y el hueco que avanzaba entre las cosas, desaparece con las sombras.

Se camina bajo el sol de mediodía y vuelven a brotar las fuerzas… cerrándose las grietas… me encanta el nuevo día… y ese desfile de escenas repetidas que son parte de la vida…


Gracias a la vida… con grietas y sonrisas…

Adivinanza.


Más que mi nombre para decir quien soy, están mis actos, mis particularidades, mis razones.


Vamos representados en la voz del hacer y en el aliento que late, en algún sentido al que acogernos, un impulso sin nombre exacto se abre paso, un temblor cobra vida, nos define, nos acoge, y traza nuestros nombres, que más da si eres Felipe o eres Cosme.


Tus actos como son, te bautizan como ser, como hombre o mujer,- igual es- y luego de ser, nos renombramos y seremos este, ese o aquél…


Me dirás como te llamas, más tarde me dirás quien eres.


Como decía Pesoa” La luna brilla en todos los rincones,

Y es porque está muy alta”

Y se llama Selene.

Si no entiendes es porque no quieres…

jueves, 29 de octubre de 2009

Y Yo.

Y Yo,

Yo también estoy pasando una mala racha.

Se me caen las cosas, las rompo, las pierdo,

no las encuentro, ni me encuentro,

y busco la soledad, y no me echo de menos,

no quiero acordarme,

no quiero…

No sé qué se me clava en el alma

contra mi pecho, no lo entiendo,

y hacia dentro me crece,

y me empapa la boca, los ojos, el corazón

y expulso al aire mi beso somnoliento,

el sol viene y se escapa,

y toca el mar, la tierra, el cielo,

y se derrama luego…

como un canto dentro, oscuro y a veces bello,

busco el valle, la cima de los montes

y abrazar otro universo…

escarbo sin tregua en la infinitud que me desborda,

y se hace amarga, alarido, fisura, gemido,

Y yo,

también siento esa inquietud

como un aliento de espuma que levanta el vuelo

para desmenuzar la sensación más honda

la pura transparencia de no saberme.

Será la mala racha,

como un hilo de seda

deshecho entre mis dedos,

pierdo hasta lo que no encuentro…

y me ataca el miedo de perderme yo toda,

por completo… como un ligero viento

desobediente y terco,

será que es frágil el cuenco donde habito,

sensible los adentros... que enajena mi pecho

embelesa mis ojos y no tiene regreso.

Será esta mala racha

como una danza ansiosa,

que me atrapa y me turba

y me roba de los labios el aliento

que he perdido y que no encuentro…

Ráfagas.


Tu mirada intenta travestirse de luz

y sus ráfagas

ensayan fogonazos de candela,

todo su fulgor

conduce a este océano que te mira

absorto y ahogado de silencios,

como un mar quieto

de deseos y de aguas húmedas…

que un día se desbordarán todas

estallando en pétalos

que empaparán la tierra,

de tempestades líquidas

como un trampolín a la conquista…

Y estos ojos, estos brazos, estos labios

de mares tormentosos,

acabaran con la sed de tu mirada

apagando a besos tu tristeza,

Como esa flor que se deshoja

ahogando de pétalos la boca que la nombra.


¡Es tan cómplice la espera!

miércoles, 28 de octubre de 2009

Los aromas.


La vida está llena de olores, a veces ellos te llevan a recuerdos de cosas y casos que viviste, se identifican los aromas de las etapas distintas que vives y que incluso marcan tu vida de tal forma que reconoces hechos por olores.


Este escrito me ha surgido al respirar algún aroma de los que recuerdo de cuando era muy pequeña, el olor a sol y a sal al abrir los balcones, el del rumoreo confuso de hojas de árboles y de luces mezcladas, el olor a café recién hecho y a mermelada y tostadas de la casa de mis abuelos en el pueblo cuando era la temporada de la recolección de fresas, el puchero de mi abuela, el olor que subía desde la cocina y aquél olor a muchacha de mamá cuando abría la puerta de mi cuarto cediendo de par en par, ante su estruendosa entrada, como una corriente de aire, descorriendo las cortinas y subiendo las persianas de la buhardilla que era mi habitación _ venga a desayunar_, obligándome a cerrar y abrir los ojos apabullada, ese despertar que tanto me gustaba.


Me gustaba mi vida, mi niñez, mi adolescencia y mi forma de crecer, entre el lento y a veces rápido pasar dulce de los años, en la dulzura en la que me criaron, me gusta lo que tengo, la misma dulzura que conservo.


Mis amigas decían que mi casa podría ser llamada muy bien la casa de los aromas. Entonces era una casa muy peculiar, a la entrada olía a toda clase de flores y plantas y a pinos que la rodeaban. Luego cruzabas una terraza antes de llegar a la puerta llena de arcos de rosas de pitiminí, esas Rosas pequeñitas que en Andalucía se enroscan en alambres y se les da forma, y a ambos lados, arriates de Azucenas, Gladiolos y Dalias. Luego de abrir la puerta de la calle, en el recibidor, olía a jazmines que mi madre ponía todas las mañanas en recipientes de cristal, si pasabas al primer salón olía a los pétalos de rosas que también colocaba de todos los colores, traídas del patio, a los lados de ambos recintos las puertas de tantas habitaciones y los cuartos de baño que olían a lavanda y azahares, y en el segundo salón donde comíamos y veíamos la tele y jugábamos en las mesas a los juegos, ya olía a yerbabuena, este daba a la cocina, si entrabas ya se mezclaban los olores de las ollas de mi abuela, de sus comidas, sus postres y sus compotas, luego pasábamos al primer patio que estaba techado por una gran parra de uvas negras enormes que en su época olía a ellas, a la derecha una escalera que llevaba a la terraza toda cubierta de jazmines y detrás donde se tendía la ropa, los naranjos oliendo a azahares, y debajo los bancos de hierro hechos por mi padre y los arriates de romero, perejil cilantro y demás especies que en las noches de verano y bajo la luz de la luna sus aromas eran bálsamos agradables para las noches serenas, era donde mi madre nos contaba los cuentos y las historias al lado del limonero, de los que ya hablé en este blog.

Seguidamente, el segundo patio, donde estaba el cuarto de baño para las duchas de la piscina y un salón con chimenea donde celebrábamos las navidades con una familia larguísima; y rodeando la piscina, después del césped, árboles frutales, manzanos, perales, melocotoneros, mayuelos nísperos, la vieja higuera y el membrillo que a mi abuela la dulcera, le servían para sus mermeladas y compotas, y más abajo, la huerta y el muro donde a veces se posaban las gaviotas del mar tan cercano, y a sus pies, rosas, rosas de todos los colores... después de la huerta, la puerta verde, y ya más alejados, los grandes campos de fresas.

Cuando corría un poco de brisa y se abrían las puertas y mi abuela hacía los dulces de canela, los olores transitaban a conciencia, logrando con ellos metáforas que se prolongaban en todos los objetos... y traspasaban las grandes cristaleras... No me digan que mis amigas, no tenían razón...


Ahora desde que murió mi padre, apenas si vamos y la casa, llora silencio por las rendijas... pero sigue siendo preciosa.



martes, 27 de octubre de 2009

La Memoria del Olvido


Qué complejo es el cerebro humano, con la máquina tan perfecta que dicen que somos, como es posible que si es verdad que nos crearon, se les haya olvidado “el libro de instrucciones”- bueno es una pequeña broma- Pero estaría bien ¿No?


Mi padre murió hace dos años relativamente joven, de Alzheimer , a veces cuando estaba a su lado, sentada en el banco de la terraza de mi tía Milagros, lo miraba porque me parecía ver que me estaba observando, pero su mirada se posaba perdida en mi cara., yo creo que abandonó el presente y se mudó a su pasado, decía que vivía en la casa que vivió de niño con sus padres y otras veces de repente pronunciaba mi nombre y sus ojos se vidriaban, y al instante antes de que a mi se me iluminara la mirada, ya me preguntaba mi nombre y que a quien esperaba… y luego sin esperar respuesta... un silencio inmenso…


¿Cómo pueden barrerse con tanta precisión de la memoria los tiempos vividos?

¿Cómo era posible que viera una foto de su infancia y le atacara el entusiasmo y en cambio no reconociera a mi madre ni a su propia casa?


Al principio solo fueron retazos en blanco, como si una goma de borrar actuara solo en algunos tramos, luego cuando paseábamos de la mano, me la apretaba tanto que me hacía daño y en forma de pregunta como si no estuviera seguro, repetía mi nombre, a veces suave y otras a gritos, como si temiera que me escapara por los surcos de su memoria.


Pronunciaba el suyo durante varios minutos, bajito y seguido como un niño intentando no olvidar algo, o para resguardar su identidad… qué horrible debe ser no saber quien es uno mismo, no reconocer los rostros a los que has cuidado y amado y te amaron, qué dolor infinito perder sin haber perdido, qué impotencia más honda.


En sus ratos de lucidez, su único temor era dejarme sola, en ocasiones me preguntaba por mi estudios o mi trabajo y en otras me decía como cuando era pequeña “Mi niña, ¿has terminado los deberes?.


Es tan doloroso seguir el paso de quien se pierde…


Las puertas del presente se le cerraron para abrir de par en par las del pasado, el más lejano…


¿Cómo es posible que no se hayan detenido ninguna de estas primaveras del recuerdo, para acompañarlo en el invierno? Se desgranaron una a una como un rosario mágico…


En mi casa nunca se rezó el rosario, mi padre era incrédulo y mi madre aunque crédula, se hartó de que las súplicas a todos sus santos para acabar con los celos de mi padre cayeran en vano, qué se le va a hacer, mi madre llevaba su belleza colgada de los hombros, como los esclavos sus cadenas… Pobre mi madre lo que aguantó a mi padre, para que al final, fuera a la primera que no reconociera, con lo enamorado que estuvo siempre de ella y de eso doy fe…


Mi padre era un tipo muy fuerte, alto y delgado, moreno de ojos verdes como la hierba fresca, con una sonrisa de artista en los labios y cantaba muy bien flamenco, pero sobre todo, era muy justo, honesto, cariñoso y generoso, pero claro no era perfecto y su defecto es que era un tanto celoso…


¡Cuánto ruido guarda la memoria! para luego quedarse tan silenciosa…


Lástima que en el manual de instrucciones, no se pueda subrayar con un lápiz definitivo que nunca se borre, y que aunque acaben los días y con ellos la vida, no tengamos memoria del olvido…

lunes, 26 de octubre de 2009

No es Oro todo lo que reluce, pero...


De vez en cuando uno puede ser alquimista…


Hace unos días encontré a una antigua amiga por la calle, hacía mucho que no la veía, éramos amigas desde que ella tenía veinte y yo, catorce años, no es que siempre estuviéramos juntas, pero nos hicimos bastante amigas porque su cuñado, fue el primer chico que me tocó el corazón.


Cuando terminé el bachiller, abandoné la ciudad y se perdió el contacto, tanto con ella como con su cuñado, en medio del tiempo, ocurrió algo que ahora no viene al caso y se enfrió la relación.


Fue el otro día cuando me di cuenta de lo efímero que pueden ser algunos sentimientos y de lo idealizada que tenemos a ciertas personas…


No entiendo qué extrañas razones nos lleva a esa cierta capacidad innata nuestra, de hacernos infelices. Después de tanto tiempo me viene contando historias nocivas que solo llevan a la discordia tergiversando y confundiendo la realidad de las cosas.

Está claro que vivimos marcados por los afectos, tanto positivos como negativos. Mientras la oía, sentí que todo lo que una necesita para soñar, creer y mantenerse intacta, lo llevamos dentro, y aunque noté un pinchazo de lástima y sorpresa, me fui iluminada por dentro.


Mi cerebro decidió en función de lo que cree y no de lo que oye, y el corazón conserva lo hermoso que un día almacenó aunque sea idealizado o inventado, y yo, aún recuerdo aquellos tiempos con amor…y que me quiten lo “bailao”…


Tenemos que utilizar nuestra propia energía interior, por lo visto ya no quedan otras fuentes, pues parece que el mundo lo hemos llenado de egoísmo y lo estamos privando de la buena intención y el sano contacto.


Lo importante que saqué al marcharme, de aquella extraña conversación, llena de confesiones desconocidas para mi, fue que hay que pensar bien para sentirse bien, mientras actúas desde el corazón.


No daña quien quiere sino quien puede, dice mi madre…


Llámame aire al trasluz de los párpados, que hay cosas que son invisibles cuando miramos.


Y como alguien dijo, no recuerdo donde ni quién, “extiende las manos y acoge, alza la voz para cantar y riega las flores de tu jardín con mucho cariño, y si es posible a diario”.


Continué un rato bajo la noche mientras iba a reunirme con mi gente, en el camino, mi alma se vistió de blanco y un trozo de luna, bañó de materia volátil mi infinito… sigo intacta… Aunque hubo fiesta en un abismo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Porque me sale del Alma


Te quiero porque sabes decirme al oído- muy bajito – lo que oír quiero.

Y lo hago porque al quererte también me quiero, me iluminas y me robas la sonrisa…sonriendo o a carcajada limpia.


Me gustas porque eres tan honesto que a quien te hace daño, aún pudiendo devolvérselo, nunca lo hubieras pensado, porque eres muy valiente y siempre miras de frente, porque ayudas a la gente, porque nunca me mientes y porque siempre haces que logre entenderte, sin presiones ni manipulaciones, tú de esas cosas no entiendes.


Me serenas, me calmas, con una sola mirada y aunque tengas motivos para enfadarte, nunca lo haces, solo te pones serio, y cuando me miras así seriamente, esforzándote por no derramar la mirada que me mira tiernamente… me deshaces…


Me gustas porque tienes muchos sueños en los que yo a veces intervengo y por la sencillez con que luego me lo cuentas, como si hablaras a solas con toda la naturaleza…

Por como me miras, como si cada vez fuera la primera o una nueva, porque me hablas de los valores, de los deseos, de los logros, de la alegría, de la pena, y del alma, también del cuerpo, de lo malo y de lo bueno, de los colores diversos, de los amores eternos y de los que también lo fueron y sin explicación alguna cerraron una puerta y salieron, y siempre con un cariño inmenso, por eso te quiero, porque te haces querer solo con ser, y te dejas sin saberlo.


Me gustas cuando cierras los ojos y el semblante se te endulza invitándome a besarte, el sabor y la textura de la miel, van brotando de mis labios y fluyen impregnando los tuyos primero suave y luego, apasionadamente, como a ti te circula la sangre, porque te importa la vida y vives todo lo que ves en la calle, te implicas, te das, e incluso la ofreces… como no quererte… si dejas un calor en el aire envuelto de tu alma mullida y traspasable….


Me gusta como me veo en tus ojos, no en tus pupilas, más allá…donde tu yo y el mío, se encuentran y se unen con una pureza inconfesable…me gusta cuando nos miramos a los ojos, porque allí nos hallamos… Otro día te doy más motivos de porqué me gustas y te quiero tanto …

sábado, 24 de octubre de 2009

El Mejor Gángster.


A mi me encantaban las pelis de detectives y gángster , me gustaba el cine negro, desde que era bien pequeña, y me buscaba siempre las películas y sigo buscándolas en blanco y negro, las más antiguas, siempre tuve debilidad por uno de estos personajes, sería porque a mi padre le encantaba un tal señor Bogart, él y John Wayne, eran sus actores preferidos, aunque yo por guapo y buen actor, siempre elegía a Paúl Newman o a Brat Pitt, pero no sé qué tenía Bogart que al final se llevaba mi elección…Tan interesante él y tan metido en su papel que era irresistible. Murió y aún pasaron muchos años antes que yo naciera, pero sé mucho de él, y sigo viendo sus pelis que ya creo que las vi todas, aunque me gusta tanto el cine que no solo veo las de él sino todas las que puedo de antes y de ahora… y de muchos actores , ¡Cómo me hubiera gustado ser actriz!


Bueno sigo con Bogart, creo que fumaba y miraba a las mujeres como nadie. Dicen que de ese gesto inigualable y de ese deje al hablar tuvo la culpa un accidente durante la Gran Guerra, Nadie más que él lucía el esmoquin blanco sin parecer un pingüino, que cosas, todo el mundo conoce a Rick, se casó con una chica espectacular cuando ya era madurito y un icono, y bebió alcohol en cantidades industriales con Huston en algún lugar de África, enseñó a jugar al póquer a Ingrid Bergman, entre toma y toma, y se atrevió a dar la cara frente a McCarthy, pero Humphrey no solo fue gángster, fue también ladrón, detective, propietario de un café americano en el norte de África, periodista deportivo, capitán de la marina, educado caballero, canalla y ligón… En este año 2009 se han celebrado los 110 años de su nacimiento. Y que hace más de cincuenta años que un cáncer se llevó al mejor de todos los Gángster.

Y de todos los Bogart de sus películas yo prefiero al Casablanca, para emocionarme una y otra y otra vez, ante un Bogart derrotado absorto en un vaso de whisky, pero reconozco que celebro que haya un barco llamado la Reina de África, y menos mal que lo eligieron a él para rodar Sabrina, y que le puso la cara y la sonrisa a Sam Spade y a Philip Marlowe, y gracias a la buena idea de que Leslie Howard se lo llevó al bosque petrificado y que la guapa e interesante Lauren Bacall le preguntara ¿sabes silbar verdad? gracias a que existen las tormentas en los cayos…

Bueno Señor Bogart, sepa usted, que como el Halcón Maltés, es del mismísimo material del que están hechos los sueños y que ya estaba muerto, cuando se enamoró de usted una niña de unos cinco años. Espero verlo algún día en el cielo de las estrellas e intentar rodar aunque sea un corto juntos… quien sabe…

No se oye el Vidrio.


Dicen que el mundo se rompe, que lo hemos hecho vidrio… Y tiembla.


Que se nos rompió la fe y se quebró la confianza, uf qué quieres que te diga, a mi se me rompe el alma, que es de cristal y raja….


Que la palabra honestidad ya no se pronuncia apenas, y que la palabra hermano es una palabra hueca, que estamos solos, que no nos damos a nadie…


Pero… Yo no creo que suene a vidrio quebrado, porque creo que el mundo, es el eterno regresado, que por los siglos de los siglos, eternamente, oirá la palabra “Madre” , y mientras que haya una que aprenda el nuevo amor a su hija y sea el apoyo que aportan los troncos de los árboles a la fatiga, para luego recordarte como se sacuden sus hojas al sol después de la lluvia, habrá mundo y habrá vida.


Mamá te quiero, y ahí dentro, el corazón si es de vidrio, pero fuerte para luchar mientras palpite la vida, aunque no siempre sea como debería ser una vida que solo es una, lamentablemente irrepetible para aprender de los errores… intransferible, innegociable, autónoma y única.

jueves, 22 de octubre de 2009

El Tango de Álvaro


En el marco de la ventana se recorta mi figura abstraída en el paisaje de fuera, detrás, a mi espalda, predominan los colores violetas de mi lámpara, el exterior es una masa, como un mar en la noche oscura.


Tocada por la luz de la luna que baja tímida, se perfila mi visión recortada en el resquicio de las cortinas, las gotas de lluvia se alargan como pequeñas líneas iluminadas que caen en picado sobre las farolas, el viento airado las desvía y juega con ellas mientras ruge como un león soltando su melena.


En el aire vibra una música que suelta notas de una guitarra desgarrada saliendo libres desde alguna ventana lejana, una explosión de luz rasga la noche dejando a Selene convertida en dos lunas, llueve sobre la ciudad oscura.


Hay una ausencia de prisa en la calle, y un coqueteo de elementos que dejan un misterio provisto de una cierta impudicia, recreándose en la contemplación de la belleza en una semioscuridad, siguiendo los cánones de la perfecta discreción y la perfecta libertad.


A lo lejos se oyen pasos, calmosos, melódicos, como los pasos de alguien a quien no le molestan los elementos, a medida que se acercan la lluvia arremete contra todo lo que encuentra y en medio de la noche lluviosa, se perfila gallarda la figura de un chico que con las manos en los bolsillos y un impermeable con gorro, va chapoteando en los charcos a modo de tango…


Me arrancó de las reflexiones en un repiqueo de saltos sobre el agua, alzó la mirada al advertir la única luz en toda la manzana, se desprendió de la capucha y me dedicó su mirada acompañada de una sonrisa y después de bailar el agua, hizo una reverencia como si esperara un aplauso y se quedó quieto esperando, entonces abrí los cristales saqué medio cuerpo y con entusiasmo le di el aplauso que estaba aguardando… luego me dijo: “ Hola chica, me llamo Álvaro y estoy borracho y amargado, ayer mismo suspendí mi tesis de medicina y ahora, a perder otro año, que decís vos”….


-Yo, solo miraba llover y luego presenciar un medio tango empapado- y solté la carcajada como el león soltó su melena airada-

Así he conocido a Álvaro…

martes, 20 de octubre de 2009

Es más que eso.


Hoy me creció un relámpago sobre mi frente, y un tremendo desconcierto me enajenó la mente doblando mi cadera, y eso, me hizo de repente una mujer concreta, me dejó “lela”, a veces sucede cuando algo te sorprende… sumamente.



Así que antes de asomarme a la prisión del silencio,

a ritmo desolado,

me salió este verso,

pobre y pequeño.


No son solo palabras cuando escribo mis versos,

son abrazos, son besos, son intentos,

ni solo son tropiezos

cuando caigo y me duelo,

ni es solo pena cuando escribo tristeza,

No es solo eso,

es como cuando digo agua y se me quita la sed,

aunque no la beba, es más que eso

es más adentro…

Es como esa salida de emergencia

por la que voy,

derramando mi búsqueda… sin despejar incógnitas…

no es solo decir no creo y es descreimiento

es ver con los ojos abiertos

los acontecimientos,

es la impotencia, de ver el abandono

aquí allí,

ayer, hoy mañana, este momento,

donde estamos solos,

es el cuchillo, su filo,

allí donde las voces de dios no se oyen,

ni las heridas la ven sus ojos,

siglo tras siglo en los desprotegidos,

aquellos que aún así,

están dispuestos en la tarea de sobrevivir,

mientras se pueda,

y al menos en el interior de cada uno,

que es nuestro puesto,

allí a oscuras y a solas sabremos

por lo que luchamos y en qué creemos,

dende llegamos y donde no podemos…

aunque sepamos, que estamos solos

y que no oiremos un “levántate y anda”

para redimir la luz de la esperanza …

Y aún sabiendo, sintiendo y viendo, digo no,

ojalá fuera sí… Ojalá que la noche se torne vivero de oasis...

ausencias en luces, y silencios en lanzas aladas.

Qué no te quiero para reclamar un cielo,

que no sé si es cierto…

que clamo tu nombre

para que al llamarte, al necesitarte… allí donde la mano del hombre no pueda salvarme,

no seas el eterno silencio con el que a través de los siglos siempre respondes… dame una razón,

dame un motivo,

para creer que estás conmigo…


lunes, 19 de octubre de 2009

Hoy


Hoy quiero volar libre por el cielo de la fantasía, dar un paso más allá de la demencia, me gustaría jugar con el abecedario conjugando libertad, me gustaría hacer bailar al corazón con los escritos, plantarle cara a la rutina, a los géneros literarios, al sujeto al verbo y al predicado y al lenguaje encorsetado y frígido de los que entienden la escritura como una teoría, buscar sencillamente la fantasía, aunque no rime ni respete todas las vías.

Me gustaría crear una melodía con el eco de mi escritura, hacer brotar la sinfonía de la locura…

pero claro, eso ya, será otro día.

Ahora solo escribiré una poesía.

Quisiera decirte

que hoy he dibujado

perfiles de marismas y lunas

y los he tornado en manos

sobre mi cintura.

He arrugado besos,

sangrado a borbotones de miedo

y los he transformado en luceros

que alumbran mi sendero.

Hoy he sido luz, piedra martillo

y cebo,

me he hecho sabia de risas y lamentos

capitana de suspiros, compañera de duelos

acunando mi corazón con mi tiempo.

He agarrado sombras y estaciones

trayéndolas a mi memoria.

He agarrado la madrugada,

las marejadas y los contrafuegos

y déjame decirte que ya ,

no siento el vértigo

que ya hoy, no reconozco

la palabra Miedo

que soy pescadora de sueños

alzándome sideral al universo.

domingo, 18 de octubre de 2009

Para que tú no vengas ni yo pueda ir.


Todo termina

en el mismo lugar.

En una habitación sin puertas

en la que ya no nos miramos.

Estoy esperando un bramido,

un golpe brutal en el ombligo,

una señal (si quieres)

una herida de fuego en el brazo

mientras

aún

respiro.

Porque como decía

Lorca…

“La noche no quiere venir

para que tú no vengas

ni yo pueda ir.

Pero yo iré,

aunque un sol de alacranes

me coma la sien.

y tú vendrás,

con la lengua quemada por la lluvia de sal”

Pero ahora no será…

¿El corazón?

igual,

igual de herido

ahora ya no importa,

ni tú estás,

ni yo contigo...

Y cuidate mucho,

por que nadie sobrevive con dos corazones,

y tu, quieras o no,

llevas el mío siempre contigo"

Ser en mí y en ti

lo que ambos buscamos

para no morir,

siendo en todos los instantes

de ocaso en ocaso,

desde entonces

hasta siempre.


Quien eres.


Esta mañana al despertar no apareciste de inmediato como sueles hacer; pero sabía que estabas ahí, agazapado y esperando el momento para empezar a tejer tu enmarañada estela de recuerdos.


Así que decidí esperarte; no sabía si ibas a entrar sigilosamente, como acostumbras, o con las impetuosas oleadas con las que me sorprendes a menudo.


Reconozco que no sirve de nada que intente alejarte de un manotazo porque como un insecto vienes buscando tu alimento en los cajones de la memoria.


No te importa el serio silencio con el que te observo cuando lames la rezumante miel de los placeres muertos o cuando sorbes el fluido de las heridas que no han cicatrizado.


Sabes que tienes a tu favor al cómplice que vive dentro de mí atado como un perro al poste del tiempo, mientras te aplicas día tras día en las labores de una Penélope acosada de pretendientes.


Ese cómplice que soy yo mismo, que te ayuda en tu doméstica tarea de mujer de Ulises es el responsable de toda la obediencia que existe en el mundo, el creador de todos los dioses y solo está a tu favor porque busca una gratificación, un escape que lo libere de la soledad que es su morada.


Y como te he dicho decidí esperarte y prestarte toda mi atención con la imaginación puesta en el ahora; observando como te empeñas en llenar de telarañas nuestras mentes para que no comprendamos lo que nos ocurre en el presente.


¡Solo eres pasado!

sábado, 17 de octubre de 2009

En Tí me tengo



Vengo del mar y uniendo cielos vengo

Del aire vengo y en pos del aire voy

Sin ayer ni mañana, seré hoy,

Sin hoy, ni ayer, ni nunca, me sostengo.

No soy nada vital y en ti me tengo

Al sentir de tu ser yo sé que soy

A ti que vives todo te lo doy…

Y en un suspiro tuyo me detengo.

En tu silencio también me vas queriendo

Secreto soy en ti, tú que me intentas

Cuándo al sentir me vienes ya sintiendo

Y he de habitar en ti porque tú sientas…

Poema soy al aire, que aún no siendo,

Porque bese tus labios tú me inventas.

Pero qué Tonto...

¡Qué tonto eres¡

Nunca me sorprendiste tanto como ahora.

Has querido atrapar el huracán entre tus manos,

Llenas de soberbia.

La primera frase lo dice:

Estás inválido de razón

Y tu cerebro, sobre esa silla de rueda es nada;

Y ve pasar la vida impotente y absurdo;

Desmembrado como una granada abierta,

Ensimismado con verdes limones y amargos sistemas

De inmateriales estructuras y opacos enlaces.

¿Cómo quieres dominar la parte más pura de lo sensible,

Esa invención indudable y exacta del hombre puro de razón?

¡Si tienes atrofiadas todas las conexiones

Entre los espacios y los tiempos evidentes ¡

Si te quedas turbio muchas veces

Entre esas deducciones frágiles que pretendes

Y de pronto,

Los espacios tiempos

Se te desvanecen como devorados por una estática inexistencia.

No sé que intentas…

¿Hundir tu sinrazón en lo que para ti es inusual?

¿luchar?... ¿tú?

¡ Si eres microscópico mosquito

Que desea alimentarse de la sangre enésima

De una mastodóntica diosa… y no tienes trompa ¡

¡qué tonto eres… ¡qué tonto eres¡

viernes, 16 de octubre de 2009

Pese a quien pese...

Soy una sensiblona

una llorona por todo,

soy rebelde a rabiar

contestona, valiente,

libre, luchadora y liberal

(aunque no en

todas las cosas)

una mimada (solo un poquito no más)

mimosa, cariñosa y apasionada,

tengo un carácter de perros

(solo cuando me enfado)

soy una guasona que se ríe

de su propia sombra,

soy tan clara que puedo llegar

a ser una descarada,

pero solo cuando digo lo que pienso,

soy discreta en la vida de los demás,

nunca me escondo ni escurro el bulto

a lo hecho pecho

aunque después a veces, me arrepiento,

me gusta aprender de lo bueno y de lo malo

después, me quedo con lo creo que es mejor,

soy muy sentida, me tomo todo tremendo

cuando de verdad me importa,

me pongo nerviosa ante el dolor

sobre todo de mi familia, y los otros,

el mío a veces ni lo tomo en cuenta

por aquello de yo sola me arreglo,

soy demasiado autosuficiente e

independiente , y orgullosamente humilde (también)

solidaria y honesta, nunca miento

a no ser que vaya la felicidad, la vida

y algo de suma importancia en ello,

soy algo rara, una rara de la sociedad

porque aún no pierdo los valores e ideales

que me enseñaron y que defiendo,

soy muy reflexiva y muy cabezona

no me gusta dorar la píldora a nadie

sin merecerlo,

le llamo pan al pan y al vino vino

no me escondo en los armarios,

prefiero tropezarme en el camino,

a veces me desespero, pataleo y

me siento un ser impotente

así como una hormiguita entre

un mundo de elefantes,

pero que crece y crece

y no aminora su marcha,

aunque me pisen

aguanto firme,

no altero los sentimientos

nunca hago sexo sin amor,

no me importa sufrir y llorar por algo

aunque después la dicha no llegue buena,

por todo araño, y pongo empeño,

lo importante es participar,

aunque nunca llegues a ganar,

soy espontánea y a veces algo ingenua

pero no me la dan si lo puedo evitar,

no me gusta el llanto de un niño,

me encanta la sonrisa

esa que no es de plástico,

me gusta la soledad, esa

que me sirve de relax

que no la impuesta,

a veces me abstraigo

y parezco distraída

pero soy muy detallista

y perfeccionista,

soy una maniática del orden

todo me gusta en su lugar,

a veces soy caprichosa y testaruda

y no doy mi brazo a torcer,

pero solo es el momento

luego soy fácil con razonamientos,

nunca con impuestos

de ninguna clase,

también pienso que la dignidad

es el manto que me cubre,

no sé ser indiferente,

todo sentimiento me mueve,

no me gustan los lunes

me gusta el número trece

y me gusta el arco iris,

no me gusta la infidelidad,

soy afortunada,

a medias confiada y desconfiada,

soy cobarde para el amor,

si él me priva de mi libertad,

a veces la palabra camina quieta

en mi boca, y otras,

se disparan como errantes cometas

compongo el ruido

y también el silencio,

a veces por no empeñarme

apenas prometo

y siempre, siempre siento

todo lo que cuento,

me meto en problemas por

decir siempre lo que siento,

no soy especial,

aunque si lo soy, si serlo

es ser natural,

no me gusta la gente

que piensa mal por regla general

y lo suelta sin pensar,

soy un poquito tan solo

un poquito celosilla

pero sin problemas de inseguridad,

soy algo poetaja,

porque siento bonito,

y creo ciega en el amor,

no me importa la opinión

nociva de los demás,

a veces hago viajes largos

por el interior de mi misma,

no me gusta la hipocresía

y el abandono

ni la intolerancia

ni el dominio,

ni la especulación

ni la manipulación,

soy de una ciudad Española

no viene al caso su nombre,

tengo hermanas y hermanos

y a mi madre,

pero ya no tengo padre,

soy amiga de mis amigos

intento nunca fallarles,

no me gusta este mundo

sin duda inventaría otro,

soy abstemia

y a veces algo descreída

cuando la decepción me aniquila,

de lo que veo me creo la mitad

de lo que no veo nada,

antes daba por verdad

lo que pudieran decirme

no creía en la mentira

ahora suelo tamizar,

yo siempre voy de frente

no me gustan las dobleces,

no creo en los pobres hombres

que ocupan grandes puestos

y si en lo hombres pobres,

que llevan aún con dignidad,

la falta de puesto,

tengo muchos conocidos,

y con los dedos de una mano

cuento a mis amigos,

no creo en la felicidad,

solo es una palabra talismán,

ni en las leyes,

que nada tienen que ver con la justicia,

no me gusta la guerra,

su mano hiere

trae la muerte, y a mi me gusta la vida,

no me gustan los improvisados,

que me vengan a decir

en lo que debo creer y donde debo vivir,

no me gustan los sin alma

que violan hasta la flor y el agua,

ni los predicadores,

a mi con un buen gesto me basta,

se oyen demasiadas palabras,

me gusta mucho el álgebra

me relaja, si ya sé q soy rara,

me como el limón a mordisco

me pierdo en las estrellas

y juego con los niños,

no visito los corrillos

por donde anda la envidia,

ni la mala intención,

yo ando por las nubes

oxigeno el corazón,

nací un trece de mayo,

sin luz de luna,

con los ojos abiertos

y sin llanto alguno,

me gusta enhebrar los sueños

y bañarme en fantasía

a veces me rompe la melancolía

pero me sobra la alegría

para beberme la vida con su día a día,

y muchas veces sondeo

universos y océanos

para agarrar motivos con mis manos,

y me como al mundo

aunque con él, me coma el desengaño,

y busco estigmas

que me salven y rediman,

no soy más que un ser

anidando sentimientos

tras los párpados cerrados,

un humilde vasallo de la imaginación

que camina con el corazón en la mano,

prendido de caricias.

Y sé llevar con mano alzada

la bandera blanca de la victoria,

lo mismo que la derrota

sin que nadie me tache de desertora,

dispuesta siempre a reanudar la lucha,

yo siempre soy yo,

y algunas veces parezco otra

y quiero ser todo en mi nada,

y no me importa llorar o reír abrazada a mi almohada,

sola o acompañada, alegre o apenada,

pero siempre libre,

siempre porque me da la gana.