Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego...

Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego...
PERDER UNAS ELECCIONES ES NORMAL EN UNA DEMOCRACIA. LO MALO ES PERDER LA DEMOCRACIA POR UNAS ELECCIONES.

lunes, 8 de julio de 2019

LA ARRIMADA


En Madrid, el nuevo alcalde del PP (de otro partido nunca podría ser) han cerrado la oficina de derechos humanos.
En este momento que se ponen en cuestión los derechos humanos, que el Ayuntamiento de Madrid tenga una actitud simbólica de decir ‘no queremos los derechos humanos’ es fortísimo”, Esto sí que es una INFAMIA Inés Arrimada, lo demás es un cuento contado al amor de la lumbre en los tiempos trasnochados donde vivieron mis abuelos.
Y tienes la cara dura y la desfachatez de llamar INFAMIA a que no te pongan la sonrisa EN LA MANIFESTACIÓN DONDE SOBRABAS, HABIENDO PACTADO EL DÍA ANTERIOR CON LOS FASCISTAS TRASNOCHADOS QUE NO TIENEN NI IDEA DE POLÍTICA SI NO ES COMO LA DEL AUTORITARISMO QUE PREDICAN cuando pactas y deseas a la ULTRADERECHA PARA EL PAÍS DONDE VIVO, TÚ SÍ QUE ERES UNA INFAMIA. solo mirarte asqueas. Eres de esa clase de mujeres que deberían vivir en IRAK y vivirían felices.
Vete Inesita, está claro que tu apellido te viene al dedo, solo has sido y eres UNA ARRIMADA EN EL MOMENTO Y LUGAR IDÓNEO PARA SACAR TAJADA DE ESTE PAÍS QUE NO SABE LO QUE HACE VOLVIENDO A LOS TIEMPOS DE ANTAÑO.


martes, 8 de enero de 2019

Sin Motivo


Fuera aún brilla el sol, mientras tú y yo en la noche nos hallamos con todo por en medio… la luna, las estrellas, los luceros, la risa, la mirada, tus letras… mis poemas…
Tú te vienes a la mía y yo, me voy a tu casa, caminamos en sentido contrario, en cambio, nos encontramos. Sabemos dónde vamos.
Nuestros labios dicen no saber del asunto, pero dulcemente… mienten…
Tú entras a hurtadillas, observas deprisa, y luego te vas sonriendo por los pasillos, y yo, ya entro sonriendo, paseo sin molestar, luego me voy en silencio jugueteando con los recuerdos y me ajusto a las letras de tu historia…como diosa… como si yo fuera la pieza principal.

Después nos acurrucamos en una esquina discreta, dispuestos a esperar que llegue la noche y nos amarre, nos alojamos en un lado chiquetito del corazón, por si algún día, queremos removernos dentro allí donde nos habitamos…

De manera  que creo que nunca nos fuimos del todo, sino que nos fuimos con todo, como todas las cosas que se van desparramando en los caminos,  y al otro día, derramamos de nuevo el alba, las lluvias dejan el valle y se van a la montaña, derramando su llanto en otro universo, vaciándose en otros páramos…

En la boca del hombre el adiós se hace amargo como la almendra y dulce como la miel, y el encuentro habita el espacio, hasta volver a encontrarnos…

No se puede querer si no hay motivo… ¿Qué no hay motivo?

Pero si andas guardando en tarritos, cachitos de cielo para en la noche enviármelos y al otro día vienes con el rocío de la mañana y me rescatas.

Pero si ando reflejada en tu negra mirada perdiéndome en ella como en la noche estrellada…
Y mi cara que se refleja cada madrugada como una luna que anda en tu tejado colgada y recortada en tu ventana, sin que nadie me advierta… luna y enamorada…


Pero si no hay motivo…Si soy un naufrago en cada uno de mis sueños al llegar el alba…
Culpa, que tengo yo de ponerle aire a mis alas… saliendo del nido…

¡Y no hay motivo!


domingo, 2 de diciembre de 2018

Solo es un cuento


Hoy no quiero escribir poesía
Sonaría más bonito de lo que siento.
Para esto, es mejor intuirte que sentirte
puede que un día tu recuerdo
sienta nostalgia del olvido y por fin se vaya,
que vuele y no me deje enjaulada.
Quisiera terminar este cuento
pero no puedo, y si sigo me entristezco.
Será que no es el momento.
Cuanto abismo abierto entre tú y yo,
prefiero sentirte lejos, tantear los silencios
que anoto en mi cuaderno abierto de renglones
que tuerce el desconcierto.
Tú no estás, y nunca has sido
Eres un cuento en el universo de mis versos,
Abro mi cuaderno y lo cierro
Algo nace y muere al mismo tiempo
Prisionero de mi pluma y de mis dedos.
No quiero abrir la puerta de mi regazo
Será porque no es la hora o no vi en ti
Los azules de mi cielo.



domingo, 25 de noviembre de 2018

Cuando el Amor MATA. Violencia Machista.




Por Hoy y Siempre en contra del Maltrato en todas sus formas.

Día de la Mujer maltratada.

Soy Carmela…

Posiblemente te preguntaras porque te escribo al penal
Quizás porque te tuve un amor descomunal
Que ahora ya desde la otra vida te intento recordar.
No sé Manuel…Como me aferré a ti tanto tiempo…
Quizás por ese sentimiento que te deja el pasar de los años
Y te hace tanto daño.
Soy Carmela, si Carmela
Que con mucho orgullo
Y poco tacto…
Me aferré a mi amor que no fue al tuyo.
Porque palizas moratones, huesos rotos
Heridas que no cicatrizan siguen en el cuerpo de Carmela
Que fue un despojo golpeado a tu antojo. 
Pobre Carmela…Planchó el mantel
 Que colocó sobre la mesa Junto a unas velas
Cortó flores frescas y esperó…esperó a Manuel
Con el corazón y las manos prendidas de aquel mantel.
Llegó muy tarde bebido y enfadado
Y Carmela esperando entre velas encendidas
Aguardando eternamente.
Quedó flotando. Se equivocó…Y a Carmela pidió perdón
lloraba como un niño
Excusas, Manuel, que ella repetía por amor y casi sin vida.
Después de todo Carmela
Solo podía ver en ti Manuel, aquél joven apuesto
Del que se enamoró un día aquella tarde de primavera…
Pobre Carmela.
Y aunque la dejaste herida no puede odiarte
Pero su corazón quedó lisiado quebrado y encogido
De tanta lágrima escondida.
Carmela ya se ha marchado Manuel, ya no puede verte como antes
Pero le duele, le duele ya eternamente.
A trocitos cada día le fuiste comiendo la vida
Y Carmela…Ahora camina por un sendero
Echo de pies descalzos
Sin mirar atrás…herida pero sin dolor y en paz.
Manuel solo te queda rezar
Y recordar a Carmela en ese penal
Si algún resto en tu corazón quedó de ella.
Quizás esto no parezca un poema de amor
Pero lo es…ese amor que tantas mujeres sacrificaron…
Carmela, teresa, María, Marta,  Isabel…
A manos de algún Manuel.




viernes, 16 de noviembre de 2018

A 300 Kms por Hora


Rozaste mis labios de vértigo
Y los tuyos se quedaron prendidos
De la línea de azúcar
Que pendía de la gruta de mi boca.
Extendiste tu abrazo
Y tus manos,
Se engarzaron como hiedra germinada
Rodeando mi espalda,
Tu pecho, muro de roca
Se adhirió como ventosa
A la orografía frágil de mi tórax,
Y entonces, caímos disparados
En una sobredosis de labios de espuma
A 300 kms. por hora.