Siempre creyó
que formaba parte de una vida
y jamás la vivió,
era como un náufrago solitario
amarrado a la madera
haciendo aguas
con su libro de poemas.
Y ahí está, en soledad,
agarrado a su nostalgia
rodeado de arena y arriba las estrellas,
perdiéndose en el afán
de la antigua evanescencia
llevándose el misterio de su verdad.