A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 11 de julio de 2007

ApenaS.


Apenas fui un roce en tus labios

pero si fui un susurro lejano como eco

que voló por el océano regalándole más sed,

a tus labios resecos, estriados, rotos ,

faltos de besos.

Solo fui una letra, una huella

que se ancló en tu mirada, lejana, quieta,

fui la mano que acarició el paisaje

y tu sin darte cuenta.

Fui lo que no se alcanzó a confesar,

el rastro de la tinta que quisiste ocultar,

y cuando quiso brotar entre otro ojo,

otro labio, otro oído, otra mano y emerger,

se manchó de tristeza mientras se desteñía

sin poderla leer ni entender.

Si apenas fue el comienzo, nunca hubo un después

se quedó en un sonido, mudo ciego ocupando un escrito

que abandonaste sin oír ni ver, sabiendo que siempre es tarde

para llegar donde no hay y no es…

el deseo de tocar unos labios que por lejanos

se hacen cercanos y se mueren de sed,

la vida pasa de largo y la ausencia moja la piel,

elegiste el tiempo pasado, y la vida te sabe a muerte

y a amores desgarrados que nunca has amado,

allí donde dicen que se confunde la mirada perdida

con las manos extendidas, allí en la misma vida

que se encuentra tu pasado.

1 comentario:

  1. Suele pasar lo que expresas en tu poema demasiadas veces en la vida...
    me ha gustado mucho, te sigo leyendo.
    Marisa.

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Huellas.