A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 22 de julio de 2007

Érase una vez….



Érase una vez….

Un amor nacido entre mil ciudades

Un metro y una plaza,

Me gustó mi trenza

Durmiendo en tu hombro desnudo

Y tu casa

Tu cielo florido

Y tus manos cálidas,

Tu vida,

Una vida pausada

Y esa calma, y ese viento amante

Que siempre te acompañaba.

No soy de esas mujeres

Que saben vivir enterradas,

Aunque me hubieses prometido

Un castillo…

Con murallas de rosas blancas

O me hubieses prometido

Cepillar mi pelo…

Bajo la misma luna nacarada,

Hoy, también dormiría sola

Sola y ansiosa del alba.

Pero siempre te fui fiel.

Mis manos tenían tu olor

Tu jugo, tu cara,

Porque todo nació

De una mente enamorada

Bajo la luna despeinada.

Un día volé sin compasión

Pero en los barrotes de tu alma

Quedé atrapada…

Por mi mala memoria durante un tiempo,

Aparqué tus besos…

Tu espera y la mañana.

Creo que bailé junto al río

Que me olvidé enamorada

Y las calles…

También tus calles,

Me gritaban tu nombre

Mientras jugaba.

Pero en ese tiempo…

No llegó hasta mí tu amor

Y me quedé adormilada…

Mientras la luna enojada

Me avisaba.

Podría haber dormido mil días

Y mil noches, mil historias

Pero allí alejada…

Sentí tu beso en mi frente

Tu presencia…

Tu olor y tu arrope

Tu voz desesperada.

Tú me arropaste en mis sueños

Fuiste suave…

Mientras yo…

Jugando te olvidaba

Y guardaba la nostalgia,

Si me pierdo…

Si algún día no me encuentro

Enciérrame en tu memoria.

He vuelto a ti

Cuándo amanecía

Y dormida…

He acariciado lo blando de tu alma

Y tú no me has dado la espalda

Y te quiero, y te quería

Y desde que no recuerdo te esperaba…

Aunque hubo un día, que algo

De ti me apartara

Estoy aquí a tu lado, y ya

Sobran las palabras.

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