A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

lunes, 10 de diciembre de 2007

Un Muro.

Un muro nos separa, separa tu caricia presurosa de mi piel y convierte los deseos en pura escarcha, dentro, un temor lento nos reduce en desganas el miedo a perdernos y abierta está la puerta de la espera.

Queriendo romper el silencio con las manos e inundar con el sonido de la vida, tu vida y mi vida, desnudando de lluvias tus dedos y mis dedos.

Un muro de distancia sobrada de sueños nos atrinchera el cuerpo, como perro que ladra embozado por no morder con delirio el borde de unos labios.

Un muro que ennegrece las colinas y acrecienta el letargo de las horas donde yace el alarido en medio de la plegaria de la tarde y nos convierte en ese párpado de hormiga que apenas somos.

Un muro ya acribillado de astillas y estallidos, de truenos y trinos, de fraguas, fragores y fogonazos, que se sabe malherido y nunca derruido, un muro forjado de hierro fundido y de abismos, que golpea la frente de la duda.

Muro inmune al sol, al fuego, al ciclón, al golpe de martillo en las noches de luna y de murciélagos, donde el presente ha hundido su voz y grita “olvido”.

1 comentario:

  1. HOLA QUE TAL GRAN MUJER!!

    HE AKI ME TIENES LEYENDOTE ME AGRADA Y ME ENCANTO DE TU GRAN LIBRO (BLOG) ESCRIBES PADRE.

    GRACIAS POR VISITARME QUE TAMBIEN AKI ESTARE VIGILANDOTE

    BUENO GRAXIAS
    Y SALUDOS.......



    1010010101010 ABRAXOS PARA TI

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Huellas.