A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

jueves, 24 de febrero de 2011

El poder para poder...



La ambición del poder produce parálisis cerebral. Es lo que le ocurre a muchos políticos.
Oprimen, se venden, entran en el juego de la deslealtad, se dejan sobornar, han perdido la conciencia del deber a la justicia y se buscan mil excusas y otras tantas películas para seguir agarrados al lujo y al derroche.
Ya la sabiduría no es poder, cualquiera es político aunque le falten cualidades morales y conocimientos.
El egoísmo y la codicia son las bestias que nos acosan y ahogan descaradamente, si pueden nos roban los derechos inherentes a cada persona y aunque no nos demos cuenta poco a poco nos restan libertades. Habría que cuidar mucho los derechos que otorgan los poderes, éstos no pueden ser entendidos de otro modo más que en base al respeto de los derechos objetivos e inviolables de todo ser humano.
Los poderosos son esos improvisados que pretenden pensar por nosotros, decidir en qué y en quién debemos o no creer, hasta el punto que directa e indirectamente eligen la casa donde vivimos, o sea, poco menos que viven por nosotros.
La situación de España en estos momentos es vergonzosa, por lo visto la corrupción no tiene límites, se ha perdido toda ética y la manipulación en beneficio propio está al día, al deseo de lucro se le añade la desmesurada ambición de poder por hacer carrera o mejor dicho por hacer “poder”, o sea pensando en poder más en vez de servir mejor.
Mientras más de medio país se empobrece, otros se enriquecen ilícitamente, la riada de desempleados corre a toda velocidad por las calles de todas las ciudades y no ponen remedios ni encuentran soluciones, desvían la mirada ante la necesidad que les debiera preocupar…
Deberían matizar las prioridades, gobernar con claridad y desligar el poder de los intereses particulares y partidistas, hacer política de estado, política para el mundo, poderes transparentes, poderes justos, nunca el poder por el poder.
Si se sigue injertando en el mundo el poder de la codicia y de la vanidad, vamos a seguir fomentando la exclusión … hay poderes que dejan muerto a un país, poderes que matan y hay que tomar medidas y urge hacerlo ya.

2 comentarios:

  1. Es patético que hasta nos limiten el derecho a circular a una velocidad razonable por la simple razón de ahorrar lo que ellos -los políticos- malgastaron durante años.

    Me sumo a tu denuncia con la misma indignación que tu sientes. Me niego a que se siga llamando estado del bienestar a este indigno reparto de la miseria que nos regalan nuestros políticos mientras ellos, desde su impunidad, se reparten con desvergonzados cómplices, el pastel.

    Yo también digo ¡basta ya!. Yo también estoy harto de tanta impunidad y falta de moral. Yo también quiero que este país sea dirigido por personas sabias y honestas que piensen en enriquece a sus ciudadanos, no en enriquecerse ellos mismo.

    Mi una a ti, querida amiga, en total sintonía.

    Un gran abrazo y todo mi cariño. Gracias por seguir publicando. ¡Ya son cuatro en Febrero! No pares, por favor.

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  2. ¡Jo! Aquí está mi comentario solitario... ¡Con el genial post que escribiste...!

    Parece que no nos mojamos mucho... El poder apabulla, por desgracia.

    Otro abrazo inmenso y otra vez todo mi cariño.

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Huellas.