A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 30 de mayo de 2007

CarTa de DesamoR


Recordando a :


Recordada : xxx

He dudado mucho en el encabezamiento. He desechado términos como querida, añorada, amiga. Me traiciono dándote gusto al emplear el verbo recordar, lo sabes, pero quiero ser coherente hasta las últimas consecuencias, ¿Qué esperabas? En el fondo no puede ser más cierto lo que le comentaba Rocinante a Babieca, que asno se es de la cuna a la mortaja, y parece que mi sino es persistir en el empeño de no olvidarte, por muy doloroso que me resulte.

Recordada Marieta. No, no ensayes ese gesto de princesa altiva agraviada, esta ocasión ya no lo merece. Si te escribo es para decirte que no hay día que no te tenga por motivo, más no como antes, ¡Qué más quisiera que no encontrarme tu imagen mil veces repetida en los lugares más insospechados¡ juro que escudriñé cada rincón de la casa en busca de fotografías que romper, hice añicos álbumes enormes, y al mismo tiempo que cercenaba tus manos( las que tantas veces exploraron la geografía física del placer de mi cuerpo), partía la sonrisa de tus labios ( los mismos que acunaron bellísimas letanías de susurros muy cerca de mi oído), que descomponía en pedazos tu cuerpo entero( en cuyo regazo me dormía tantas veces tras el goce), al mismo tiempo que abortaba futuros y dolorosos recuerdos deshilachando papeles del pasado, se agrietaba poco a poco mi corazón. Pero resulta imposible borrar tanto tiempo de nuestras vidas, siempre hay un libro empeñado en descubrir entre sus hojas alguna fotografía, siempre hay una madre solícita dispuesta a recordarte: “Mira lo que he encontrado, debió caerse tras el aparador, una foto de Marieta en carnavales”.Pobre mamá siempre tan espiritual, tan en las nubes, está convencida que aún podemos ser amigos.”No dejes que la hierba crezca en el sendero que une tu casa con la de tu amigo” aunque ya no seáis novios podréis ser amigos…….pobre mamá.

Aún te sigo buscando en el espejo y sigo maldiciendo el azogue cuando me devuelve, reflejado de mi propio rostro, algún gesto tuyo. Lo peor son las noches, no hay jabón ni detergente que acabe con el perfume que dejaste entre mis sábanas. Y el tomillo que germinó en mi almohada de los rizos de tus cabellos que han aguantado sin pudrirse miríadas de lágrimas.

Si me deleito naufragando en tu recuerdo no es por masoquismo, sino porque tanto insomnio de llanto, tantas vigilias de desesperación, me enseñaron que solo lo igual combate lo igual y recreo tu desprecio para semejarlo. “No te sumas en el báratro de la esperanza… que morirías por mí … decías, ahora sé que nunca tuviste intención de hacerlo, ya me encargo yo de ir matándote poco a poco, pero antes exorcizo el sentimiento que nos unió, no lo llamo desamor porque aún me sobra el pudor y la distancia de los hechos me da la objetividad necesaria para saber que del amor pasé casi a la nada tras un interminable rosario de días, de semanas, de meses de desasosiego. Esos vocablos, tan pagada de tu licenciatura, rebuscados ¿poéticos?, afectados, que afeaban tus cartas y que yo después releía para descabalar tu imagen idealizada, grabada a golpe de besos y caricias en mi alma, y no interpretes esto como una licencia poética, bastante tuve con las tuyas.

Es cierto que de amor nadie se muere, ni se cura, pero puedes reírte si te digo que tus cartas de tan gélidas las tuve que descongelar antes para someterlas al escarnio de las llamas, tus cartas, se marcharon hechas pedacitos al lugar que más le convenía, luego tuvo que tragarse el desagüe de la ducha los aluviones de mis lágrimas.

Recordada Marieta, estas serán las últimas letras ( en injusta correspondencia a tus postales navideñas y felicitaciones de onomásticas ) que me tendrás que leer y lo digo para que conozcas el sabor de la derrota que no de la venganza.

Me despido con la sonrisa puesta, porque ahora me doy cuenta quien ha salido perdiendo en esta historia, me río y alguna lágrima furtiva me vidria la mirada, señal de que en el fondo te sigo queriendo y me duele claro que me duele, pero desde ahora, veré que no la hierba, sino la jungla inextricable comienza a crecer en el sendero que durante años nos unió.

Rió y lloro como cuando llueve y hace sol, como renacido de nuevo para la alegría.

¿podré conseguirlo?

Ese que soy yo.


De Uno Otra.


3 comentarios:

  1. UFF DESCARNADA CARTA.
    muy bien expresada y con mucho despecho , algo de rencor y quizás hasta equivocada en tanto rencor, que hacer cuando alguien se siente abandonado?
    no se puede usar el chantaje emocional, en esta carta se nota como un "demasiado" ese chantaje.Nunca es bueno.
    Hay que afrontar con dignidad las derrotas en el amor, aunque no sean eso, sino cambios en la vida.

    Me gustó mucho como fue redactada.

    saludos.

    Concha.

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  2. Muy bueno este escrito. Tengo de tí, palabras "de mi" en las tuyas, imágenes especulares en cacofonía.

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  3. Magistral¡¡¡
    la carta lo dice todo, es muy buena narrando lo que suele ocurrir en esas situaciones, enhorabuena.
    Me pasaré a diario, es muy ameno tu blog Ginebra.

    Antonio.

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