A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 26 de mayo de 2007

La Mala.


Ayer estuve en el concierto de la Mala Rodríguez una cantante rapera andaluza que le da bien al hip- hop con su sello particular, en muchas ocasiones aflamencaito, tiene una voz linda y unas terminaciones que la distinguen.

En un mundo notablemente masculino, ella se abrió su hueco a golpes de talento, es lo que me encanta de las mujeres echá palantes.

Este estilo de música aunque parezca muy nuevo y moderno es muy antiguo, era la llamada música de negros ya que era en estados unidos donde los trabajadores de color inconformes rapeaban sus problemas para así intentar superarlos. Algo parecido a la tradición jamaiquina del toasting, improvisar rimas sobre secciones instrumentales de discos de reggae.

A mi me parece cultura del pueblo, protestas suavizadas por la música, cultura urbana como también lo es el graffiti, son artistas de la calle, que reflejan su arte en la música, el baile y sus letras peculiares a golpes de rimas, evoluciones, pero siempre cultura, sus letras son pensamientos de las personas llevados a un ritmo distinto pero ritmo al fin y al cabo, son llamadas de atención a la sociedad, gritos de protesta de las mujeres, y de todos los seres que poblamos las calles, pensamientos, ideas, temores, anécdotas, injusticias, chascarrillos, contados a un ritmo machacón y pegadizo que nos gusta.

Yo disfruté muchísimo, además de que iba acompañada por las personas que más quiero.

Bien por el trabajo de la mala, una mujer en el mundo del rapeo dominado por los hombres, que se ha marcado su territorio y ya no hay quien la saque.

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