A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

lunes, 3 de septiembre de 2007

Te Vi...



Te vi. y quedé perenne

en el humus de esos ojos: laberinto, tentación.

Donde mi quimera es única.

Sé que es inútil querer apropiarme de la luna, pero a cambio, te daré un fontanal de agua fresca, pura, acoge mi juventud en la posada del alma, yo, perforaré las paredes de tu ternura.

¡Déjame descansar en los arcanos del fruto de tanto vivir… Dibujaré un arco-iris para ti, de perfumada primavera, volando desde los confines a esta caricia que en mi pecho habita; juntos al amanecer nos agarraremos a los sentimientos.

No sé como quebrar esta belleza que experimento, este cosquilleo en mi garganta por esos ojos negros donde adelantarme al tiempo quisiera.

Regálame el juicio que calme mi desenfrenada locura, más soy un corcel trotón, y galopo las montañas de mis sueños.

-¿Cómo trepar a las estrellas para alcanzar tu madurez?

-¿Cómo volver a la oscuridad sin que mis labios te digan Te Quiero?

-¿Porqué no me llevas a pasear a tu edad y a jugar con el proceder de tus ojos, si los dos supimos que se cruzarían nuestros destinos?

-¿Cómo tú que conoces al mundo no te percataste de mi?

-¿Cómo atreverme a fisgonear en ese corazón de hombre esquivo?

Te ví…

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