
Mira, mira como corren mis escritos por el aire creyéndose pájaros, son sentimientos que van y vienen volando, latidos en la calle, ¿lo ves?, el sentir los levanta leves y salen disparados, aunque siempre haya algo que los detiene, el poder del más fuerte, el poder del tiempo, de su paso… ¿volarán también mis recuerdos? ¿Podré quedarme, o vivir sin ellos?
Hoy han tomado vida propia, y no solo es la fuerza con que los lanzo, es como una escapada que dice adiós, y vuela, un día tenía que ser, que les dijera vete para darles la libertad, pero se empeñan en mirarme dulcemente con ojitos de ternura y se acurrucan en mi corazón…
¡Vuela, vuela memoria mía¡
Despliega tus alas con una ternura inmensa y cuelga tu impaciencia en el nido, provocando de nuevo mi asombro.
La eternidad pudiera ser las alas de una paloma perdida, alzadas tan fuertes y seguras como una diva en la última escena, cumpliendo su papel.
¡vuela memoria mía¡
¿Podré quedarte, o vivir sin ellos?
ResponderEliminarNo podríamos vivir sin ellos, nos sentiriamos vacios.
Así mismo, deja que vuele tu memoria....
QUe bien, que bien.......
Gracias Miguel.:)
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