
Una noche,
llamaste a su puerta
muy despacito,
con los nudillos de la mano…
y no te oyeron.
En un amanecer
de los que te sorprendes
bajándote de la noche,
en un Alba cualquiera…
llamaste de nuevo
tres veces a la puerta,
esta vez con la mano abierta
y de nuevo, no te oyeron…
Amarraste todos tus sentimientos
en un pañuelo,
como en un hatillo
y volviste tus pasos al camino
anunciando tu pobreza…
Calle abajo,
corría tu sed
la sed propia de los náufragos.
Un viento frío
sustentó la noche de melancolía,
como una brisa helada
que congela los sueños
y atenta contra el pulso del alma,
como una boca blanca
que sopla añoranza…
el tiempo incansable
que nunca para…
y el mundo que cambia,
y el viento que arrastra la esperanza…
Caro, de verdad que leerte es como un bálsamo. Últimamente de mi boca sólo salen palabras confundidas, cargadas de sarcasmo y poco dulces.
ResponderEliminarPero leerte es como volver a sentir miel dentro de uno.
Tu blog huele a casa.
Abrazos.
el viento volverá a traer la esperanza!!!
ResponderEliminarbesos
Bueno, a veces la virtud de la perseverancia no se ve recompensada, pero no dejará de ser virtud....
ResponderEliminarAbrazos....
El viento puede arrastrar la esperanza para llevársela lejos... o para traerla de vuelta.
ResponderEliminarYo no me bajaré de la noche, me subiré a la luna, ¿vienes?
Besos.
Cierto el tiempo incansable que nunca para,
ResponderEliminary el mundo cambia, pero la esperanza siempre
tiene que estar ahi, con la puerta bien abierta aunque el viento sople añoranza...
Un placer leer tu bonito verso.
Que tengas un feliz fin de semana
un beso
RMC
Algunos desprecios dan para sacudirse los zapatos... aunque éste sea el último recurso.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muy buena y especialmente expresada una noche especial, una noche definitiva, una noche dura, una noche que es clave para que todo cambie... me gustó leerte, es chevere...
ResponderEliminarEstela.
Hermosas letras transmiten ese frío que abriga cuando la puerta aún no se abre, pero ya tienta su llave en nuestras manos. Cuando náufragos caminamos a lo que fue y será nuestro barco.
ResponderEliminarSaludos cálidos Karo.
Como mis noches buscando abrir la puerta donde necesito entrar para poder del frio resguardarme, y dejar la melancolia en la calle, tengo sed de naúfrago...
ResponderEliminarHermosos versos Karol, al rato vuelvo...
Un abrazo...
Bella y triste canción de soledad.
ResponderEliminarSe intenta, borrando el orgullo, llegar al otro. Pero el dolor del rechazo, peor aún de ser ignorado, lleva a buscar camino buscando otras puertas, otras manos tendidas.
Cariños
Rorry
Aqui he vuelto, como un naufrago que vuelve a la vida
ResponderEliminarGracias a todos por vuestro tiempo y vuestras palabras.
ResponderEliminarHola Miguel, mucho tiempo perdido, te imaginaba en uno de esos viajes tuyos por la selva, más que perdido, sin memoria jaja. me alegro de que ya estés de vuelta. Un beso.
Un beso a todos.Gracias.
He de decirte que tambien me siento como marinero en tu blog... de vuelta.
ResponderEliminarBuena entrada y mil besos