A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 29 de julio de 2007

Imposible...


El mar acaece entre tus manos

y de pura sal y espuma se abre

como estrella y tus ojos vuelan

como gaviotas por tus cejas,

el viento mueve las velas y estás ahí

esperándome en la niebla.

Eres más que tu silencio y tus poemas,

eres perennemente una sorpresa,

suspiras y golpeas la luz de la tarde

desangrando tu interior,

el sol se esconde llevándose tenue tu dolor

aunque todo duela más que antes,

estás ahí, esperándome.

Es tu corazón el que sostienes entre las manos,

con el mismo aroma, el mismo sabor de antaño

con aquél latir de todos los momentos en los que vivió,

gritando el viento, denuncia los perdidos sueños

guardando la certeza de alguna razón

que pueda guiar la dureza y su manto opresor,

y desde el horizonte sienten un fuerte escalofrío

tu cuerpo y el mío. Ya es imposible, el cielo se ha nublado

y las sendas de nuestros caminos se han borrado.

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