
Sin casi conocerte de nada, supe que podía confiar en ti: lo he hecho desde entonces, ha pasado tanto tiempo y ahí siempre hemos estado, tu conmigo, yo a tu lado, porqué cupido insensato te ha disparado?
Me conoces bien, tanto que llegas a asustarme, prediciendo mis reacciones con asombrosa exactitud, has estado a mi lado en todas las situaciones en las que te he necesitado, me has escuchado, me has secado las lágrimas mientras por otro a tu lado he llorado, me has consolado, me has aconsejado, y sin saberlo en silencio, sin demostrarlo, haciendo de tripas corazón, me has amado… cuanto has sufrido amigo mío… y yo ahora qué hago? contemplo la lluvia en tu mirada y no puedo acercarme a tí como tu anhelas, para enjugar a besos tus lágrimas.
Eres mi confidente, un gran amigo, aquel que siempre estaba ahí. Ahora, estoy rota, las cosas no van bien, tú eliges justo este momento para decirme que estás enamorado, para tirarme hasta la última teja que quedaba en tu tejado.
Siento que me ahogo.
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Huellas.