
Esta noche te soñé
sentía el aroma de tu piel,
buscándome hasta el amanecer
te quise atrapar entre besos de miel
pero el aire te arrastraba
como hojas de otoño
que vuelan al caer.
Me desperté sin aliento
muerta de sed y de tus labios
quise beber.
Y bebí de mis lágrimas secas
que inundaban todo mi ser
guardándome en el alma
bajo llave lo que siento dentro de mí,
arrasando sensaciones
como lluvia de abril.
Aquí entre mis versos
se quedó atrapado lo que siento
viviendo en el silencio
el anhelo de tus besos,
suspendidos,
como luz incandescente
para ocultarse en todas mis noches,
sacudiendo mis adentros,
y estás ahí en mis sueños
palpitando mi sangre
saliendo del mar, de la nada
del aire, abriendo compuertas
que enciende mi mente
y mi alma se expande.
Intenté retenerte
acercando mis labios a tu frente
incustrando mis manos en tu espalda
pronuncié tu nombre, atravesé el aire
saboreé tu boca de manzana
y entre sueños me sentí abandonada.
Aprendí entre mis sueños a perderte
y esta mañana…
el silencio me hizo de nuevo pensarte.
Olas de sentimiento que brotan desde el fondo del mar de tu alma.
ResponderEliminarNo sé si es tu vivir o tan solo un relato de tu inspiración de poeta, pero llegaste y transmitiste un sentir...
Bien por ti.
Ricardo Felipe