
Mi corazón como juez ha dictado sentencia.
Y te ha castigado por indiferente
con una condena que no soportas: mi indiferencia,
para que sepas cuanto vale tu misma moneda.
y cosido con humo,
pretendes mantener unido,
mi amor al tuyo,
¡más esencia y menos ruido!
que hace siglos que te estoy queriendo
pero es lo mismo,
con pañuelos de seda y de silencios
iré haciendo nudos a este cariño,
me arrancaré el corazón volcánico del pecho
y te lo entrego blanco de nieve, duro como hielo
e implantare mi ley, mi ejecución
y mi derecho.
Es ilícito! No puede el corazón ser juez y parte. La Ley debe de aplicarse por igual. Consulté con mi abogado -que aunque parece mi fiscal- por nuestro amor, he apelado!!!
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