A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 30 de septiembre de 2007

Se Busca a un Hombre...



Se busca a un hombre que lleve la magia

En la tersura agridulce y abarcadora de sus manos,

Que arribe los amarillos en los márgenes

De los senderos de piedra y arcilla,

Que lleve el sonido meloso y agónico

de la música de las campanas

tocando a amores y a olvidos,

que su voz melódica susurre confidencias

al otro lado del océano,

que despierte el sueño de las flores,

las gaviotas, las mariposas y

de todo mi ser vivo.

Un hombre boceto de cóndor y delfín,

Mirando al infinito,

Que sepa oír el canto de las sirenas,

Aunque ya ni siquiera rocen noches ni mareas,

Que aún estando solo, oiga como le hablan las nubes,

Que pasan humedecidas, imprecisas y sin voces,

Que sepa ser confidente de angustias y de esperas,

Luz brillante para los ojos abiertos del hambre

Fuerte como tambores que retumban sortilegios imposibles,

Despedazando el ocaso

Que sepa ver el corazón de las algas en el mar

Y la sonrisa inexistente de las hienas en la tierra,

Que sea en mi noche una gota de sangre dando vida a mi dormitorio,

Aún sintiendo su alma lenta quejumbrosa y triste,

Que se levante y me levante del suelo,

Que el viento no lamente ni padezca en los suburbios de sus ojos

Que aún estando dormido o insomne,

Sepa buscar el corazón de los duendes perdidos,

Que sepa llorar,

Y reír aunque se le rompan las plantas de los pies calzadas

Con las sandalias del hastío

Que busque amuletos para aplacar los malos momentos

Como una mirada o un beso,

Una música para aplacar la fiera que llevamos dentro,

Que busque huecos en los muros del silencio,

Suspiros, ungüentos para sanar los males humanos internos.

Que no desperdicie los instantes y sepa buscar el momento adecuado

Que se equivoque y lo admita y lo diga con una sonrisa,

Y me alcance cuando yo, esté a punto de romperme contra el suelo,

Que sepa llevarme al rincón más propicio

Donde una noche ilumine más la luna,

que sean sus palabras las arquitecturas

bajo el silencio y el habla.

Se busca… a un hombre con la sonrisa en su rostro,

El punto de mira suave y amoroso,

Terciopelo para las manos que acaricia,

Paladar de una boca, la brisa,

Que golpeé el amor su pecho y lo invada,

cuando acuda como pétalo de fiebre

a mi vientre

de mar y caracola,

Que respire con mi aliento,

Que llene mi cuerpo,

Que se pierda en la copa que llene cuando sueña,

Que latan sus besos,

A perfume de mi aliento,

Que sea un lecho tibio

Cuando recorra las aristas de mi cuerpo,

Que se vuelva olor, sabor de mi recuerdo

Cuando no lo tengo…

Y aroma de sentimientos.

Creo q pedir más podría, pero no quiero,

Sería buscar lo que no encuentro.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Qué Estarás Haciendo...


Qué estarás haciendo ahora,

En esta hora de nuestros encuentros,

Esa hora que tú de amor hambriento

Me llamabas donde fuera por teléfono,

O me aguardabas,

Y yo al fin llegaba

Con el ansia en las manos

Y la emoción palpitando en mi pecho,

Dime que haces para llenar esos momentos

Como llenas nuestro olvidado tiempo,

De que manera llenas ahora tu pecho

O si memorizas el regocijo

De encontrarme,

De poder hallarme,

En medio de tantos versos.

En que gastas los minutos que te sobran

esos que llenabas de mi presencia

para que el dolor y la soledad no se te hicieran dueño,

a quien regalas ahora tu voz, tus sonrisas,

la pasión de tu mirada y el néctar de tus besos,

la tarjeta de tu teléfono

quien ahora fustiga de pasión tu cuerpo

quien la dueña de tus recuerdos,

a quien abrazas entre las brumas de tus sueños.

Y le regalas tus te quiero.

De azúcar.



Llevo tu ausencia
Enredada en mi trenza,
A tirones de amor,
Conviertes en azúcar
Las cintas que la anudan.

Dejándome ebria como
Los sauces frente al golpe
Del viento que los mece,
Llevándose mi lágrima,
Que se rompe y se pierde.

Sintiéndome libre,
Blanda y certera,
Como la carne trémula
De la primavera,
Que año tras año,
Los campos verdean.

Sintiéndome ausente,
Callada y fría,
Invocando inútilmente
Esta eternidad que no siento mía.

Alcanzarte.


Tocarte, sentirte

Unirte al día que soy

Arrebatarte…

Hasta el límite de mi amor,

Llevarte, aquí, hoy, ahora,

Arrastrarte como el viento libre

De la aurora.

Alargar mis brazos,

Estirar mis manos,

Alcanzarte…

Soñarte, palpitarte

Como sangre, de mis venas errante,

Descarnarte,

Sentirte silencioso,

guerrero, terrible y hermoso,

con gana y con asombro

tu pecho en mi pecho,

tu mano en mi mano,

nuestros hombros…

loca fiebre de cuerpos,

a fuego lento,

ojos entornados, los besos,

el aliento,

las ansias, los anhelos,

los caminos,

el pulso atrevido,

tocarte, unirte con mi piel

besarte, desprender el vuelo…

todo eso en un extender de manos

porque no estás conmigo,

brazos extendidos, corazón dolorido.

Vuela Gaviota.


Vuela gaviota vuela,
llevando alas en tu espalda
y sabor a sal en la garganta,
cristales en tus ojos de verde ágata
perlas en tu boca de sol y plata.
Vuela sobre la luna, sobre las nubes
el mar y las montañas,
sobre la fe de aire que te levanta,
vuela sobre el amor que no descansa,
sobre las hojas, sobre las olas,
sobre los versos, sobre mi pecho,
sobre mi alma.
Vuela gaviota de luces blancas,
bella metáfora, reina de sueños,
reina de rimas, vuela sobre mi espiga
que por ti ondea de madrugada,
vuela mi fiel amiga, mi dulce amada,
imposible y lejana,
ala de alas en la alborada,
vuela incansable y enamorada.
Vuela gaviota, y pósate en mi casa.

Cuentos.



Juntos contaremos cuentos

Unidos en la distancia y el desconcierto

Aver quien llega a miles pasando de cientos

No creyendo tal vez, pero

Juntos, con tu amor con el mío…

O es el nuestro?

Ausentarme...


Bueno al final ya sabemos, no me tienes, no te tengo, no sé quién de los dos echa más de menos, no se si habrá veces que te duela más o menos, o si a mi esta es una de ellas, tampoco sabría contarte cuanto me duelen los ojos de buscarte, o cuanto me sangran las manos de no tocarte, o cuantas veces me muero al pensar que no me quieres, o si me quieres, también me muero por vivir sin lo que quiero.

Muchas veces no distingo bien las formas que salpican mis sueños, pero si sé que todo tiene la forma de tus brazos.

Yo solo sé que no puedo tocarte, que ha llegado el otoño y su falta de calor, es como no ver el sol,, que abro la boca y cierro los ojos y en mi interior guardo tus versos y clavo tus ojos , con todas las cosas que un día supimos decir.

El tiempo más cruel no es el que pasa, es el que no se vive, está cerca y nos ciega y nos destruye, es como una gran llanura arrasada, aparcada, mal-aprovechada…y luego es un agujero negro, con su bruma súbita dentro, es el vacío del aire, de unos labios secos, es la sangre sin olas, y no es la muerte de repente sino la que es vivida antes, es una memoria anterior en el alma y luego una desolación.

No sé si te sientes o no te sientes, si te sientes pequeño o grande, yo solo puedo contarte que me siento como una llanura grande, grande… así quedó mi alma al desnudarse, mis pies al descalzarse, mis manos al congelarse, mi corazón al pararse y mi sangre al espesarse.

Como de mí... al ausentarme...

viernes, 28 de septiembre de 2007

Mucho mas grave


Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo

sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas
no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrate
y carajo perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más

no me refiero a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol

ni me refiero sólo a que día tras días
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades

o que yo pueda o creerme que puedo
convertir mis reveses en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu mas reciente desesperación

no
la cosa es muchísimo mas grave

cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estás rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fui un viejo cargado de receloso
y vos sabes en cambiuo extraer de ese páramo
mi germen de alegria y regarlo mirándolo

quiero decir que estás sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede la armazón de mi verdad sin proezas

quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida

como ves es más grave
muchísimo mas grave
porque con estas o con otras palabras
quiero decir que no sos tan solo
la querida muchacha que sos
sino tambien las esplendidad
o cautelosas mujeres
que quise o quiero

porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora
y con razón)
que el amor es una bahia linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
segun venga la vida

una bahia donde los barcos
llegan y se van

llegan con pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahia linda y generosa
donde los barcos llegan
y se van

pero vos
por favor
no te vayas.

Mario Benedetti

Dejé de Creerte.


He dejado de creerte,

de todas formas es lo mismo

que ahora creo…

un sol que me quema la piel,

pero está lejos,

un mar que se lleva mis ojos

robándome los sueños.

Un anhelo que se volvió deseo

Y murió en pensamientos,

Y es que lo que no ves…

Se hace vano en el empeño

Y solo encuentras vacío

Perdido en las aristas del cuerpo,

Porque todo eran mentiras

Nada fue cierto,

Porque eras un espejismo

Detrás de un espejo

Que me contaba cuentos,

Mientras yo lo miraba

perdida en el silencio

invadida de espera y desconcierto,

se rompió el espejo

y tu imagen doblaba sus reflejos.

Llevaban mi nombre y otros nombres

entre tus labios... y tuve miedo,

tuve tanto frío...



Tú y Yo.


Cuando apareces en mí

erguido, alto inmutable

como roca,

flores derramo en mis manos

perlas derramo en mi boca.

la luna brilla en la era

en los montes llora el viento

y entre las matas de hinojos,

lágrimas de rocío tiemblan.

Que van salpicando

al río

y entre sus aguas

se mezclan,

cuando llegan a mis pies

se transforman en poemas.

Tu cariño con el mío

se dibujan en el cielo

pintando sobre las nubes,

corazones de algodones.

Guarda el cielo

un trocito de mi risa,

para el tiempo tu mirada

iluminan las estrellas las caricias

y se ha escondido la luna

para que tú me amaras.

Mi cuerpo levanta al alba

gemidos de voces blancas

y un ramo de rosas rojas

ruborizaron mi cara.

jueves, 27 de septiembre de 2007

A Solas o con Otra...


Dejaste tu débil fuerza,

Sobre mi cansancio inmenso,

Pero tú sabes descansar en otros,

Abrir tu palabra en otras bocas

Que para ti “dirán mejor”

Lo que añoras…

Yo, demasiado para tu gusto,

Voy sola en algunos asuntos

Sin motivos, sin lazos y sin cosas,

No soy yo quien deba sostenerte,

Sino la fuerza de ti mismo

Hasta donde tu amor, crece y decrece,

Es un peso que duele,

Y el esfuerzo es muy grande,

Esfuerzo de corazones

Sobre los cuerpos…que los contiene,

¡Dónde caminarías tú

Sobre mis pasos desorientados!

Búscate una sábana acorde,

En extremo suave para tu tacto,

Yo soy rebelde y mis manos,

Humedecen un rocío desvelado,

Según tú…

Solo me resbalo en tus brazos,

Yo soy esquiva, tierna, liberal, silenciosa

Pequeña cosa, para ti tan grande,

Y muy pequeño en tus labios,

El beso de mi boca,

Soy tan poca cosa,

Tan pa dentro, tan sola,

Tan etérea, tan rara,

Tan maravillosamente loca…

Que es mejor que estés sin mí,

A solas o con otra,

Que no sea tan pequeña,

Entre tus versos y tus prosas.

martes, 25 de septiembre de 2007

De Azules verdeS


De azul llegas cuando vienes,

Como un cielo de azul leve,

Y azul al alba te meces…

De verde voy cuando llego

mirada de verde intenso,

Verde cuando te quiero,

Verde esperanza,

Como el mar, el prado,

Mirada sobre agua y césped… verde.

De rojo si amas y temes

Y la pasión te adolece,

De negro como la noche

Vienes… cuando invades mis sueños

Y me enloqueces…

Blanca la muerte… nunca negra

Aunque parece,

De tanto blanco te mezclas

Y al llegar la luz te mueres…

Como la última estrella,

Que cruza el cielo silente.

lunes, 24 de septiembre de 2007

No Fueron...


No fueron mis ojos,


ni tampoco son negros

Los culpables de tu embriago,

Tus ojos no los alcanzaron

Se quedó en un intento,

Solo un amago…

Aunque yo siempre te he mirado,

No te di la mirada,

Te miré en mis sueños.

No ha sido mi ojo quien meció

Tus vivencias, aunque si te mecieron

En las estrellas,

No pude decirte mío, aunque…

Siempre te tuve,

Muy lejos, desde lejos,

Brotaste del fondo

Y desde el fondo te miro,

Como algo eterno,

Estás, estabas, estábamos,

Que importa donde quedemos, quede, quedes

Ya para siempre esencia, ya para siempre verde,

Como la mariposa leve de cálido plumaje,

O como el pájaro que despierta el universo

Lleno de besos, hasta el brocal de unos labios,

Llenándolos de pan, de agua y de aire.

Poeta de silencioS.


Cuando el dolor se esconde,
se aloja entre los pliegues de las manos
acaricia los ojos de la noche,
dibuja estelas, piruetas de decepciones
en las cataratas del vacío.
Ensancha la distancia penetrante
y te transforma en poeta de silencios
buscando el albor de vivir,
por medio de la palabra,
del susurro interno y profundo,
de la soledad inane,
de las caricias que asoman a las pestañas
mojadas de alboradas sin luz,
en las que los días se cierran
en crepúsculos acres.
Pero es peor el dolor de saber
que mañana amanece, disfrazado de sonrisa
con la rutina a cuesta,
tras una madrugada inhiesta.
Y es la pluma la que te saca de la calma,
deshaciendo cada palmo de la escarcha
que se arrastra por el alma.
Se llenan los labios de estrellas y de lunas,
por las comisuras anegadas de ternuras.
Saco las palabras a pasear y estas,
me llenan y me muerden con saña
y gimen y aúllan y lamen largamente mis heridas,
hasta caer sobre mi pluma desangrada
que me deja malherida.
Podrían tal vez...
velar mi sueño esta noche,
ser una cura sin dolor
como una boca, como un derroche
para mi triste corazón,
como un sorbo de ese vaso
que se alza y me inunda los labios
borrachita de esperanza y de amor.
¡Qué silencio reina en esta párvula hora!
se ha dormido mi unicornio azul,
las sombras me destiñen la mirada
la piel se me eriza en los crepúsculos,
en cada gesto, las manos se me amargan,
buscando tesoros escondidos
en los contrafuertes del sueño y del miedo.
Apreso mi aliento en estas palabras
llenas de silencios,
y lo suelto en las veredas carnosas de tus besos.
Te pienso...




domingo, 23 de septiembre de 2007

Esta CarTa.



Probablemente esta carta

No conozca la llena saca del cartero

Ni atraviese la ventana de tu casa

Para caer planeando en el suelo.

Recuerdas?..

Como si el universo

Se fuera a acabar ayer

Enredábamos nuestras piernas

Y nuestros besos

Y yo..caía sobre tu pecho

Como torrente de satén

Amaneciendo con esos momentos

Y tus dientes en mi piel.

Como me gustó

Acurrucarme en tus brazos

Siempre con el temor

De que la realidad nos aplastara.

Luego no caminaba

Más bien flotaba

Y de tu mano

Las calles atravesaba

Paso a paso tramo a tramo.

Bebiéndonos los crepúsculos

Moribundos y malvas

Cogidos de la mano

En los dorados médanos

De las nubes livianas

Y los anocheceres plácidos.

Y nos amamos

Con la plenitud del cosmos

Que sufren alucinados

Los enamorados

Con todas las sonrisas

Y todas las dichas.

Esta carta es como un fijar

Los momentos únicos y fugaces

Que nadan en la memoria

Y aparecen como luces

Alegres luciérnagas cerebrales.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Que me queda...


la vida que me queda

quiero merecerla

O que ella me merezca,

el orden no tiene importancia.

Quiero abrazar descalza con el aire

la arena de las playas,

beberme los mínimos detalles

y ahogar de lunas mi mirada.

Salpicar de estrellas mis cabellos,

flotar con las nubes,

batiendo mis alas,

sentirme plena en las alboradas.

Abarcar con mis brazos

y sentir la explosión de la vida

inundando la mirada,

mientras escribo con ansias

todo lo que ella me regala.

Mojarme la cara y salpicar mi alma

cuando cae la lluvia al alba,

cuando el cielo derrama lágrimas

y los jardines atrapan el agua.

Respirar el aroma de las margaritas blancas,

de la tierra germinada

y el perfume que me trae

los pinares de Doñana.

Quiero plantarle cara al fandango

y cantar por sevillanas,

con la vida por peineta

y mi traje de gitana,

con lunares de esperanza.

Hilo Sueños...


Cada noche hilo sueños

Y desato pasiones

Deseando tu hombría,

Muto sensaciones,

Y creo en mis noches

Loca fantasía.

Después de la osadía,

Vuelve el día, y con ella

Mi agonía,

De saberte soñado, casi inventado,

Y me bebo de un trago,

El suspiro que te ahoga

En la lejanía,

Pasión lejana que nunca fue mía.

Esa pasión que queda presa

Como un yugo lacerante si recuerdas,

Como lanzada flecha al corazón

Que mata de silencio la ilusión…

Sueños, sueños confundidos

Enredados, cómplices…

Yo en tus brazos, tú conmigo.

viernes, 21 de septiembre de 2007

El Día del Alzheimer... A Mi Padre


Estuve allí en tu recuerdo hasta que los luceros cerraron de sueño tus sueños, y te robaron tus ojos de luces en el reflejo de los míos.

¿Por qué no pude ayudarte en tus frecuentes silencios?

¿Por qué no pude zarandear el vacío atroz de tu callada voz?

¿Por qué, entonces, esa tristeza desorientada, el miedo, el silencio, el abandono de ti mismo, el principio eterno que no lleva final?

Busqué entre los recuerdos todas las vivencias, para descomprimir las palabras y reconstruir aquellas que atesoraste en los tiempos en que eras joven y guapo y las canas no blanqueaban tu alma, pero tú ya eras sombra, dudas, momentos distorsionados, voces lejanas, nebulosas enmohecidas de tiempos pasados. Extraviaste la dama que podría anunciarme, con su mejor sonrisa y las manos extendidas, esa a la que llaman memoria.

Un día después de la sin voz, perdiste los zapatos de andar -andando-y tu bastón, ni sabías ya abrocharte el cinturón, pero si te quedaba aún, mis besos y mis manos, tu corazón aún llamaba al mío. Ni respirabas el mismo aire sano, de las mañanas que iba desayunando, fresas y azahares, con tu vida por delante de tu mano.

Estuviste aquí,… sabes que estuviste porque aún te brillan los ojos con brillo de lágrima y usas la garganta, pero apenas recuerdas las pocas letras de mi nombre, quizás esperas dentro de ti, despertar de nuevo, creen que no sufres, que si no te das cuenta, que ya no entiendes, pero qué sabrán ellos lo que llevas dentro en ese corazón ausente, palpita emocionado en esos momentos en que siente un aliento navegando entre mis manos, saciando líneas vacías.
La gran faena de la vida, no es la muerte, es la pérdida de las facultades que te llevan a olvidar los afectos y la identidad; que paraliza la vida del sujeto y de su alrededor.

Por una mejora a las ayudas a los enfermos de Alzheimerl y el apoyo a los familiares que los cuidan sin descanso.

Trecho a Trecho.



Desde la tierra al mar,

Del mar al cielo…

Trecho a trecho,

Planeo el universo

Hasta el feliz encuentro.

De la luna que brilla,

De tu mano,

Voy al acecho

Para colarme rauda,

En la región volcánica de tu pecho.

De risa en risa, de llanto en llanto

Por las montañas y por el llano

Flores de ansia, yo voy plantando,

Enciendo lumbres,

Me voy quemando.

Aire jazmín, azahar y romero

Se hacen rocío sobre mi cuerpo,

Sobre mi pelo largo de sal y viento.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Una constante...


Una de las maravillas de las que puede gozar el ser humano, es la de la comunicación espiritual, que se establece por diversos caminos, uno de ellos, para mi, el más hermoso, el de la poesía, gracias a ella nos apartamos en cierta medida de nuestro “otro” yo, el material, el egoísta, el egocéntrico, el yo que nos hace caminar al unísono con el mundo en que vivimos, saturado de circunstancias que lo enferman, a veces ajenas a nosotros mismos, y nos adentramos en otro mundo de infinitos matices y diversas sensaciones.

Para mi escribir es una constante en mi vida, hace ya… ni lo recuerdo, y no me resulta en exceso complicado, aunque no siempre fluya el verbo, pero siempre lo que escribo es lo que siento y brota del fondo de mi alma y responde a una llamada interna e intensa.

La poesía se hizo mi terapia a cualquier mal que me persiga, mi sucedáneo, mi confidente, mi ojo, mi necesidad, mi desahogo, la fuente donde van a parar las aguas de mi río interior, mi compañera de viaje, aunque solo sea para deleite personal, pero sin duda le da “otro” sentido a mi vida.

A veces necesito compartir un dolor, un desamor, mi corazón… otras es mi alegría que necesito expresarla, darla, dibujar mi alma, cantarla, y otras veces es reclamo y rescate de las cosas del pasado, para así darle más sentido al presente.

Esta compañera de viaje, no es solo colorido de flores y de amores, es un fluir que me transita de sentimientos y vivencias a los que yo, les pongo rima, y me hace sentirme un todo, para llenarme del éxtasis de cada momento recogido, porque cuando se está llena de sensaciones, la poesía brota espontánea, adquiere más pureza y justifica su razón de ser, eso hace que escriba disfrutando.

Casi siempre la poesía tiene más fuerza que armas trepidando, que un repique de campanas desde varios campanarios, se funde con los cohetes, con la música y el canto, con risas y llantos, con una pasión inmensa, con un amor desbordado, o con gritos de reclamo, hierve la sangre del pueblo, desboca a los enamorados, es entonces cuando se viste de largo y las pasiones afloran como flores en su tallo, cuando aparece en el cielo, el brillante sol de mayo.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Corazón Cerrado.


Retumban los adoquines

de las calles de mi alma,

trotes de muchos corceles

suenan como campanas,

retumban a un mismo tiempo,

laten en mi garganta,

que lanza notas al aire,

como trompetas de plata.

Trompetas que ya se encuentran

de mandar sones cansadas,

a un corazón que se cierra

con rejas, que muestran al sol,

un manantial de persianas,

mensajero de silencios,

habitante solitario,

un corazón que se ha vuelto

casi un latido fantasma,

un solitario verdor,

de los campos y la calma,

que antes era remolino de colores y de estampa.

A veces en el silencio es latir

que baila y baila, y en soledad se levanta,

como humo de hoguera,

como el viento que desplaza

impregnando la distancia,

de aroma de las caricias

que sabias manos preparan

y hace nacer la esperanza,

Solos están los abrazos,

solos los besos se guardan,

llevándo la noche a cuestas,

sola se queda mi alma,

¡yo quisiera ser nota que al aire salta¡

dejando a solas esta nostalgia.

martes, 18 de septiembre de 2007

Son Tus Pupilas.




Son tus pupilas como enigmas,

negros como la endrina,

¡carbón de mina!

que quema si te acercas,

vendavales de acertijos y misterios

que invaden mi mirada y me cercan… contigo,

infinito que se abre,

ánforas negros que hacen a tus ojos inmortales…

certeros puñales,

que abren mi piel y a cada herida,

mi piel se desnuda, sin razones, sin preguntas

solo sonrisas.

¡Noche¡ Que más noche que tú,

en cada momento y en cada brisa,

sudor en el alma, sed sobre la tierra,

porque en ella me hablas, me miras ,

me abrazas, me besas, dándome forma,

noche sin otra...

¡Luz¡ que más luz que tú, en la oscuridad,

que ve mis temblores de ilusa muchacha,

que ve como vencen tus ojos

en la dura batalla de mi mirada.

!Seductor¡ ¡ Quien mejor que tú!

Que hasta a la luna la vistes de tul,

Tierno ladrón, que aunque para ti

fuera lo mejor, a mi me robaste el corazón,

es mío, ¡Devuélvemelo! luego...

guarda tus ojos en un cajón, y...

llévate los míos por amor de dios.

lunes, 17 de septiembre de 2007

A Menudo...



El ronquido del silencio es cruel y desalmado

el cielo se puebla de hondos páramos

a menudo son cantos elegidos y soñados,

cantos de amor y reposo abandonado.

Son sonidos estridentes a lo bajo

destruyendo rincones heridos

que algún día estuvieron ocupados,

como ese sonido de lamento

de los barcos, sonando cansado

cuando atracan en un puerto

tanto tiempo soñado.

Cuando el silencio suena,

Tiene la voz de campana acongojada

que tironea las eternas soledades

donde se refugian las palabras y

se arrinconan en el alma, como mariposas

silenciosas buscando el néctar

de las flores encontradas…

Otras veces consigo

ser domadora de este canto disfrazado,

de huecos sin suspiros

que me saquean el alma, y entonces,

solo entonces,

siento que se me van las emociones

hacia otros cantos de silencios muy lejanos

y no necesito las palabras

para ser y sentirme en tus manos.

Porque el silencio suena a veces a romero y

otras a yerbabuena cuando la vida se aquieta.


En esta Noche...


En esta noche tan fría,

cubierta de un bello manto de estrellas,

aquí, sola, en mi helicón, cuando ya veo más

cerca aquél lejanísimo infinito que desde la

muralla alta nunca lo imaginamos alcanzable,

vuelvo a coger mi pluma para emborronar

otra hoja y que el apacible céfiro al pasar esta

madrugada te la lleve hasta tu alcoba.

Hoy al atardecer cuando llevaba a mis labios

un último sorbo de café, al dejar el vaso sobre

mi escritorio, te vi cuando pasabas por la vieja

morera, que antaño reflejaba el rosado de sus mejillas

en las que fueron cristalinas aguas del hoy, desaparecido

regajo; en que en alguno de sus remansos, en aquellos largos

atardeceres de verano, nos complacía con la belleza multicolor

de los tritones que lo habitaban.

Después entraste en un negro asfalto y mi vista se nubló

con un velo polvoriento, como aquellos que nos cubría en

nuestros anhelados paseos por esa misma senda.

Entonces pensé que estaría algo cansada, me froté los ojos y

te dejé de ver, y salí, sin rumbo, comencé a andar y mi corazón

lo sentí desbocarse y empezó a galopar por las inmensas llanuras

de arenas rubias, de las playas eternas de mi pueblo.

Entonces se paró, como otras veces lo ha hecho al pensarte, y

como jinete de un bello Alazán, bajé de mi montura y busqué,

entre mis manos las tuyas para entrelazarlas, y teñirlas del

verde de mis ojos color esperanza.

Tantas veces he tirado de la larga cuerda del tiempo y he

traído como hoy hasta mí, muchos preciosos momentos.

He seguido caminando y he llegado al viejo y bello ayuntamiento,

parece que he oído un Te quiero, pero de nuevo estoy soñando,

Se ha hecho de noche y me he tapado con su manto estrellado

y acurrucada a tu ausencia, he soñado hasta que

las luces de la ciudad han ido perdiendo intensidad y me han recordado

que debo volver a casa.

Porque no te esperé...


Se me llenan los dedos de verde niebla...

de azules violetas, de brisas frescas…

de historias incompletas.

Tus ojos y mis ojos tus manos y mis manos

un pensamiento, escurridizo de algas.

Las gaviotas lloran amores olvidados

en la ría colombina

mientras la noche se fuga resignada

con el rocío infinito de las olas.

Soledad y silencios llenos de insomnios

en las palabras cóncavas de mi voz callada

muda y quebrada en la nostalgia.

El horizonte se hace madrugada

en la llanura inmensa de este mar,

ya sereno, y cansado, de tanto vagar en la distancia.

Y la luna rotunda, rompe la magia vagabunda

de la noche bruja,

y los besos cansados se retiran dando luz,

a miradas de lágrimas, vacías de fe.

Porque no hay sed, ni hay hambre,

que se sacie en medio del murmullo

de tantas soledades,

porque no te esperé,

allí en la línea infinita del mar

donde tú me esperaste…

jueves, 13 de septiembre de 2007

Cuando pienso en Ti.


Cuándo pienso en ti

Mi amor dialoga en silencio

Susurra a través de mis palabras detenidas

Y mi sonrisa escapa ajena a momentos y

Circunstancias, del ligero escalofrío

Disimulado que rechaza una caricia

Vivamente anhelada, del rubor solitario

Y atrevido…

Cuándo tu beso es evocado.

Este amor que aprendió a

Entregarse al recuerdo, de una imagen

Que ya se me hace contagiosa

Con afán de protegerlo

Dibujarlo en el cristal

Empañado de una noche pluviosa.

Cuándo lo convierto en secreto

Sin compartir, una mirada fugaz

Hacia los labios que articulan

Tus palabras insonoras…

Cuándo es una confesión atrapada

Entre cuerpos besándose…un instante

Escogido para espiar sin ser comprendido

Ese beso precipitado que enmudece

En medio de un abrazo insospechado

Bajo las vestiduras de un símbolo perpetuo.

martes, 11 de septiembre de 2007

En Mi Sueño...


Mi corazón en vez de buscar la amnesia,

agarra tu imagen y se aferra a ella,

no sé explicar lo que es, solo sé que la carga

no se puede medir, ni siquiera pesarla,

se lleva dentro del pecho

y te aplana…

porque quisiera y no es, llegar a tu tiempo

en una de tus tardes y quedarme,

y me veo en mis sueños buscándote

entre el vociferío, en un ir i venir de pasos

resonando sobre el firme y la grava del suelo,

viendo mis ojos asustados buscando los tuyos,

por encima de un laberinto de voces en un sitio desconocido.

Oigo mi voz gritando de mil formas distintas tu nombre,

a la vez que sentía mi desamparo con un llanto de muñeca rota,

hasta que por fin, mis lágrimas las secaron tu boca,

y que alivio para mi corazón, sentir aquella sensación,

fue verlos y saber que no habría otros en el mundo que me besaran mejor,

y te miré largamente, pidiendo que hicieras eterno aquél momento

y sentí que era mi sueño, el eterno…

Me cogiste en tus brazos con la misma dulzura

con que se sostiene un pájaro...

empiezan ya a apagarse las luces en mi sueño

y la luna en todo su esplendor, se asoma misteriosa, redonda y amarilla

por las ventanas de mis ojos,

viéndome a solas en mi habitación.

Así Tarde...



Porqué en mañanas como estas

El cielo y la tierra se entrelazan?

En tardes sin abrazos rompedores, exhaustas,

Sin agua que fluya, quieta y ensimismada,

Así tarde hoy te siento,

_Observando_

Esta levedad que envuelve

Un ramillete de recuerdos, apenas reconocidos.

Un latir ahogado…

Así tarde, hoy te siento

Porqué tú me alimentas con todo esto

Sin agasajos, ni ternuras

¿Porqué en tardes como éstas,

La luz y la oscuridad se penetran ¿

¿Porque las mañanas de repente
Se convierten en tardes como éstas
Que me llevan a un lugar extraño

de sentidas vivencias

Donde tal vez descubra…

Que sólo fuimos, somos y seremos

Amores sin Memoria.

Trastocando, apenas, mis vagas añoranzas

De un presente quieto

Mendigante de anhelos

Así Tarde hoy… os siento.

Aquél Poeta...


Todo aquél que persigue sueños en el fondo es un poeta, no es solo poeta el que rima o el que versa, también el que recoge la rabia y la ternura de los sueños, el que hace público su sentir y lo hace bello, el que llega al corazón de los hombres, quien pone notas a una triste tarde, quien rocía de azúcar la amargura, el que critica y hace cuenta de lo que el hombre va perdiendo, el que llora lluvia en las letras deshojadas, el que te baja de bruces al suelo y te sube en un instante al cielo, el que descubre al mundo y lo revela, el que te hace leer donde las letras no llegan, quien proclama la alegría, la tristeza, la riqueza del alma y la pobreza y que inventa cada día una utopía y le habla a la vida y a la muerte del planeta, el que sabe ganar y perder en sus letras la luz de las estrellas, el capaz de vestir lo malo de aire sano , quien viste de verde las praderas secas y ve el luto del azul del cielo, quien escribe bello el desamor y al amor lo hace más bello, quien extrae el perfume de las flores, el dolor de los pobres , el que le habla al mar y siente la llama de la tierra e inventa cada día la vida, quien se abraza a la paz y desprecia la violencia, quien regala la espera y su pañuelo alzándolo como una esperanza para una nueva era., el que aletarga las horas despertando la conciencia, el que respira el aire blandamente en el silencio de la aurora…

Ser poeta, lleva en fin mucho peso…hay que buscar palabras que sirvan de amuletos para aplacar el fuego que arde dentro, buscar una música que amanse a cualquier fiera, buscar huecos en las frentes, suspiros, buscar el blanco o el verde, donde todo es negro, marrón o violeta, no solo por rimar, se es poeta.

El poeta es incontenible.

Tu RecuerDo.


Camino por las calles de mi pueblo, donde pasé mi infancia y mi adolescencia, mis primeros escritos y mi primer amor truncado por causas ajenas que están fuera del alcance humano, quizá por el destino o por alguna voluntad divina si es que alguna hay.

Voy recuperando sensaciones de antes que fui perdiendo al crecer, sensaciones que aún se muestran con claridad, no ha pasado demasiado tiempo. Aún recuerdo el olor de las hojas recién mojadas por la lluvia y el sonido de una melodía, dulce de nuestra naturaleza, que hacen avivar este escondido y apenado corazón, introduciéndolo cálidamente en aquél hermoso sueño, donde dos almas adolescentes unificaban sus corazones en el universo.

Me gustaría que supieras que hay palabras que me hieren y que jamás te pude decir, casi no me dio tiempo, eran palabras que iban con luz, con vida, con paz, que iban y venían dentro de mi con suspiros, con ecos de amor, que aún me nutren, me penetran y me azotan si me acerco.

Me invaden como un susurro.

Mientras mis labios te saludaban, en los tuyos siempre había una espera, y con ternura y delirio siempre deseabas acercarte y mimarme.

¿Notas mi voz?

En ese frío que hiela, sufre aún mi corazón, empobrecido, y mi mirada busca refugio en la tuya suspendida del recuerdo, perdiéndose en la inmensidad de esa eternidad que te adolece y que ya imagino tierna como en calma que llega sin haber tormenta.

Llueve fuertemente alrededor de nuestros cuerpos, el mío, suspendido y real encima y debajo y en todas partes, sobre tu nombre grabado en esa piedra, donde suena más el murmullo de lo que nos rodea y el sonido de las gotas que nos bañan, y mientras, siento en un paisaje perfecto, la caricia de tu mirada que cubre bellamente mi rostro.

Un día en una fría estación, en una parada de la vida, emprendiste tu viaje, ese que te llevó no sé donde, demasiado lejos para volver, lejos de todo engaño, de toda mediocridad y de penalidades humanas.

Un largo y sin retorno viaje, muriendo justamente sin sentir dolor, donde tu alma desnuda lleva un apodo, los sin rostros, sin nombres, sin voz; donde dicen que únicamente la felicidad y la paz crece, sin saberlo, en una hermosa explosión por el universo, donde transitan las caricias, los olores y los besos.

En playas donde tus pasos siguen a los míos entre risas eternas y juegos.

Nogales donde crecen y nacen los sueños unidos.

Manifiesto público de dulzura, sonrisas y cariños eternos, un caramelo ácido por fuera y dulce por dentro, sin adjetivos.