
viernes, 29 de febrero de 2008
Arrinconar el Sueño.

Abstracción.
Cuántas veces me abstraigo
vertida en tu ausente forma
y la he acariciado en el espacio,
pero no me gusta estar ausente
en medio de esta ausencia,
ni distante
en medio de esta distancia,
aunque me encanta,
que te aglomeres
en todos mis silencios,
y que habites todo mi interior,
y que sientas cada una de mis ganas.
He vuelto a buscarte
en el hastío de pensarte
sabiendo que no voy a encontrarte
y sin embargo,
siento saciedad de la piel
que no he tocado
por aquello de estar
tanto a tu lado,
aún así espero impaciente
que mañana sea otro día
para pensarte,
para esperarte,
otra noche donde pueda
encontrarte.
A veces dudo si solo vives en mi árbol de eterna primavera,
eso que algunos llaman imaginación...
Pero, no.
una sabe cuando le hiere la noche
porque se le escapan sin querer las palabras,
y por la herida la sonrisa,
y por la sonrisa el corazón
y por el corazón las alas, las estrellas, la mirada...
Gota de agua.

Soy una gota de agua
Que busca tu sed,
Para saciarla,
Humedezco tus alegrías
Y tus angustias
Y te bebes este rato,
Esta noche,
Este instante
Como en manos abiertas
Copa de vino
Sensación mágica,
Duerme
Que duermo,
Estoy aquí, allí, infinito,
Duerme, dormimos,
Nuestro patrimonio
Es un manojo de sueños
Que pasa deshojando la arboleda
De nuestra palabra,
Como un viento
Volador de corazones,
Soy esa gota de agua
Que calma tu sed,
Bebedor de amaneceres…
Una Tarde de Muelle.
En cada rincón te sitúo y puedo encontrarte, aunque mi abrazo se hace más solitario al correr del tiempo pendiente abajo.
A todo le doy tu nombre y lo miro a través de tus ojos, tu no presencia a mi lado, recorro…
Te empapo de palabras hermosas, de versos, mientras te pienso, tu recuerdo a veces es sereno, otras, revuelto y violento, huele a cielo, a tierra, a metas, a saltos, a lucha interminable, a luz intermitente, a beso en el aire,
a ilusión sin límite, a infinito poema,
a sueños eternos
a quimera,
a vida por siempre…
Respiro todo lo que puedo a mar, aquí sentada en el embarcadero con mi estampa de perfil griego.
Todo huele a sal y es leve su mirar entre grises y verdes. Cercano al rumor del oleaje, se oyen voces, a lo lejos un niño que corre
Su madre llamándole,
Un camarero gordo y algo borde, el humo de mi cigarro, la música de mis cascos,
Y los testeros, cercanos, desde donde los pájaros lanzan sus trinos al mar y al aire,
Una luz entre rosa y celeste, el olor a pan y a pastel,
Un perro pasea su lamento aquí justo a mi lado, le acaricio su grito con mis ojos y me mira degollado de dulzura en sus pupilas,
La canoa se mece atracada en el puerto, un poco más allá una paloma picotea una manzana, la patrullera, y en un mástil la bandera y más larga la mirada, la madera del muelle de mineral y de frente, el ocre terrestre que rompe los marinos verdes,
Y yo en el banco que reposo,
tú aquí, allí, un todo “el horizonte “pasea tu no presencia por el muelle,
Más allá del aire,
Estará tu persona que viste alma y carne.
miércoles, 27 de febrero de 2008
Un Beso.
Un beso emergerá una mañana por los linderos de tu memoria, cuando ya reniegues soledades y le pongas el recuerdo de mis labios buscando tus labios.
Omnipotente será la dulce intransigencia de su encanto.
Fascina ese instante breve que se empeña en emerger una y otra vez, como caricia leve.
Consuela que arraigue poquito a poco y no agigante su intersticio para que no seas un inquilino fijo en el reino de la sensibilidad y poder evacuar el alma ojos afuera de mis ojos, no quiero dejarte ciego a borbotones de luz con chispas únicas pero si quiero que sientas el abandono total ante tanta ternura donde tú y yo, nos encontremos disueltos en una pureza de amor inconfesable.
¿Acaso seamos tan solo una emanación de un sueño?
O solo un espejo donde el llanto acude, donde el gozo alumbra,
O la sombra de un ciprés que parte en dos el alma.
Quizá nos pulamos hasta quedarnos sin hojas de tanto imaginarnos, en esa distancia que deja la palabra muriendo en el afán de asir el sentimiento, y seguir hasta probar la honda evanescencia del recuerdo de mis labios buscando tus labios.
martes, 26 de febrero de 2008
Tambien Yo.

También yo corro las calles por si adelanto a un reloj gigante, que cubre mi cuerpo, mi pelo, la lluvia y a veces los folios empapados, y también se me eterniza la vida en unos minutos, en unos segundos apenas y abro los brazos en actitud de volar y siento las calles más grandes y como florecen las piedras, pero la verdad es una tela de araña de medidas perfectas.
A veces se precipitan al vacío los hilos sueltos y empieza el sonido de hacer aguas, a llenarse los caños y parece que todo comienza a estallar.
Luego con un simple gesto se regenera el laberinto, se cose y se borda el roto contra las culpas, el desamor, la censura, y desenrollamos la sonrisa.
Una sonrisa contra el petróleo, contra el odio, contra la guerra, sonrisas, contra la falta de tiempo y contra la falta a destiempo, sonrisas… a los despistes, a los ineptos, a los incautos, al reverente, al insolente, a la muerte, al decreto, a las normas, a la injusticia, contra los buitres… sonrisas.
Y de nuevo la trama, la herida transparente, el engañoso sostén de la felicidad, para dar forma a todo cuanto se desgarra, trotándome alrededor del lado izquierdo del pecho, al centro de mis entrañas, dándole forma al amor que desgarras.
Nada, nada, que nadie supo quedarse con un beso mío que yo te negara.
La verdad mutila mariposas, desertiza la saliva, horizontes aniquila, liba a Dios entre labios y pupilas, preñando el alma de pájaros y océanos de avispas.
Aquí estoy reconociéndome el genio de la palabra y el azúcar de los labios a pesar del amargo día que estuve con la muerte y todos con la vida, a veces las manos tibias y otras bien frías, a veces me llueven en las manos tantas notas como besos y otras solo el cartón del desperdicio, y tantas veces sueño y recuerdo el sueño, y descubro un poema como aquella tarde que descubrí a whitman, a veces anochece pronto y otras se descorchan las horas sin prisas.
Y sé que a veces la tarde se estremece y gimen los ponientes y la luna no sale al no saber su sitio exacto, ni derrama su luz sobre balcones donde la noche mece la música al alba, como yo, que no sé el latido que palpita mi corazón inmenso sin medida, la vida me atraviesa y me despoja del tiempo que pasa, del aire que respiro si respiras, del tiempo que te vivo y no lo sabes, del tiempo si supieras que me habitas, la misma mano de las caricias, la misma de los adioses nos derrama sin justicia, esa lejanía que me roza la boca, esa distancia honda que me figura las manos, cuando el viento me abandona en la tarde, como jugando…
No te oí.

Anoche llamaste a mi puerta
Suavecito,
Con los nudillos de tu mano,
No te oí…
Y otro día cualquiera al amanecer
Volviste a llamar,
Otra vez…
De nuevo no te oí,
Estaba aún dormida,
Creo que desistí
De tu llamada en la niebla,
Anudé todos mis sentimientos
Anunciando mi pobreza,
Sentí el hambre y la sed
Propias de los sin fuente
Y sin tierra,
Y como dijo Walt Whitman
“Quien camina una milla
Sin amor, siente las carencias
En todas las esquinas”
Delante de mis ojos se muestra el universo,
Sobre mi piel dormida se aposenta la luna,
Y lloro sin embargo,
La angustia de no hallarte
Y sin descanso busco mi alma entre las cosas.
lunes, 25 de febrero de 2008
Creándome

Las sombras te inundan
Pero aún así, sin ver
Sigues tropezando
Con los sentimientos,
Se abrazan a tu piel
Como dagas afiladas
O flechas aceradas…
Tus momentos, solos
Desprenden alguna lágrima
Salando el suelo
Como agua de mar
Donde todo es y todo pasa,
Y siempre recuerdas
El último labio
Que besaste en la madrugada,
En esas horas en que se acarician
Los momentos que se viven solo
El aliento se acompasa con las ansias y
Crees ver tras el vidrio de la ventana,
Aunque andes cortándote cada mañana
Con el filo cruel de la realidad
Matando a Cronos
Y sintiéndote Zeus
Creándome tan uniforme y
Tan abstracta.
Te Acuerdas?
Te acuerdas? Aquella tarde
En el parque del olivar
Que perdidos bajo la luz blanca y grana,
Nos mojamos en la fuente de colores
De donde manaba el agua?
Con tanto olor a olivos
Y tanta guirnalda…
Aquella costa verde
Nos daba reposo al alma.
Recuerdas aquellas horas
En que tu cara y mi cara,
Con reflejos de la luna
Pintaban de piel el agua,
Recuerdas que tu boca
Tocó mi boca
Y tus brazos me abrazaban?
Bajo la luz de la luna
Que todo el parque bañaba.
domingo, 24 de febrero de 2008
Desconcierto.
A veces parece que jugamos al desconcierto, tú me dices, no te creo, y yo te prometo…
¡Qué absurdo¡ pienso, estamos ya grandes y parecemos dos nuevos.
Ya está bien de entrar y salir en el círculo de los idiotas sin más poder de decisión que el silencio y la quietud.
No sé en qué calendario miramos ambos los días, que revolotea desorientado con sed de respuestas, ese que me muerde el corazón cada noche, me asusta y me hace daño, ese que me sube por la espalda como una caricia y que luego me deja los pies ensangrentados de subir y bajar los peldaños sin descanso; no me gusta el reloj ni los peldaños, no puedo medir el tiempo con las agujas de tu ausencia, se detiene y me hace ausente, hoy es invierno pero mañana se turna el tiempo entre hojas y vientos.
No sé que hacer para guardarme de la luna, no encuentro el espacio para cobijarme de los sueños, sueños, sueños sueños…
Hoy es Domingo, un día más, los otros no tienen nombre, yo sí, soy Antares, la estrella más brillante del Universo del desconcierto.
sábado, 23 de febrero de 2008
Pensamientos.

La tierra estaba seca y la lluvia dormida, y el viento tu mirada que se alarga, como saliendo a mi encuentro como algo inacabado que empezara.
Se extendieron las manos quedas, que estallaban en caricias sin dueño, tus manos lejanas que resbalan primavera abajo sobre la cabalgadura de los ríos y los luceros del alba, tus manos como paisajes a la sombra del infinito… al filo de la ternura acariciando la piel que nunca alcanza de verde pintada esperanza, de lunas de yerbabuena y de corazón de las aguas…
Y han saltado los sentidos de azul y encadenados, de verdes y esperando, tú, yo, tus manos, mis manos, universo atrapado, llanto ocupado, risa y metáfora, horizonte, panorama, anidando en los pliegues de tu mano, sin adiós y sin alas para no morir en el aire derramando ternura insaciada.
Nunca me pareció más infinito el mundo, los rayos del sol me hacen cerrar los ojos, se posan en el lenguaje de los sueños que cabalgan, no sé que haré cuando mi pecho se me abra y me tiendas tu mirada.
¿en qué dimensión estoy que me hiere la mirada? Se confunde con la noche o es la noche misma empapada de ausencias donde el tiempo hunde sus sueños.
Tú me sabes a arcilla y a amapola, y yo aquí, pidiendo un corazón para la lluvia, como un verso cualquiera, como un mar, un brazo, piedra y poema que palpitan…
De quién depende… me pregunta la noche.
que no se pierda esto que se agita o se esconde, se anula, se acalla, se derrama.
miércoles, 20 de febrero de 2008
lunes, 18 de febrero de 2008
Quédate.
Desde mis palabras
Hoy te lo digo,
Que haré revivir palmeras,
Sacaré las fuerzas necesarias
Para reventar los muros,
Romper las cadenas,
Y te pido
Que te quedes para verlo,
Para sentirlo amor,
Quédate,
Que no te llegue el olvido.
domingo, 17 de febrero de 2008
Cartas de papelera.

viernes, 15 de febrero de 2008
Y no acabarse
He llegado como un pétalo bravío
con mi vientre de mar y caracola,
desnuda y tuya
siempre…
inalcanzable,
como ojo que golpea la duda,
sacada de la lluvia
que emerge tras el diluvio
de los pájaros,
llegué a tus praderas
desde largos vuelos
y me fui derramando
poco a poco
en tus senderos,
para hacerlos
un lugar donde el amor
pueda entretenerse
y no acabarse,
y no cortar sus ramas,
si fuera verde.
En mi Sueño

Hoy me voy vistiendo despacio
como poniéndome el cuerpo de nuevo,
mis sueños son mis sustento
y el día me va borrando tus besos,
me levanto, te busco y te pierdo…
cierro los ojos y me fumo un cigarro
apagado por la prisa,
no te tengo
solo te sueño dormida y despierta,
me da miedo este pensamiento,
como vaso vacío se me empaña el cuerpo,
abro la ventana
y la luz, se lleva mi sueño
regalándome el viento…
¡Tengo tanta vida!
y a veces,
tan llena de nada
esperando que el sol
se entregue a la luna
y de nuevo en la noche
sentir que me amas.
lunes, 11 de febrero de 2008
Paranoias Poéticas.
Mapa Connigtivo.
El Amor…
duda incierta
abismo de felicidad
un paso más al dolor.
Ausencia de un cuerpo
aroma sin presencia.
Recuerdo…
No alcanza.
ausencia de algo que no queda.
Muerte…
Límites que rompen
posibilidades de ser.
Tradiciones…
no son eternas.
son construcciones hechas por el hombre.
Moral…
A veces impuesta
puntos de referencias.
Poder…
Márgenes de la muralla
muros sobre cabezas.
Nada…
En ella cabe todo
cuando adquiere forma
o silencio de respuestas.
Religión…
Quizás Dios se acuerde de nosotros
o quizás nos olvidó?
Guerra…
Estupidez de la muerte
cabezas de turcos
servidas en brillantes bandejas.
Rebelde…
Rompe sus cadenas
camina por los tejados.
Vida...
Rito impuesto
que hay que cumplir
y te gusta...
luego de estar aquí.
Espero que esta vida,
no sea única… y
poder comprar un pasaje
hacia algún lado.
No quiero pensar…
que el paraíso es creado
para salvar lo que los gusanos
nos han arrebatado.
Rescatar las Cosas de la Memoria.
El dolor que nació de esa pérdida no fue hecho de estridencias, no fueron esas demostraciones de pena en las que participan el cuerpo, la voz y los gestos, en aquella niña no hubo arrebatos ni excesos… fue una pena honda, callada, que surge de la imposibilidad de moverse, como cuando se paraliza la vida.
Una inquietud formada por preguntas que no encontraban respuestas, donde predominaba la pena, mezclada con una incredulidad de confusión, de miedo y de soledad.
Después de la muerte de su abuelo, que fue como su padre, se quedó sumida en un silencio eterno. Por las noches cuando todos dormían se deslizaba silenciosa por los pasillos de la casona del pueblo, buscando el único consuelo para su pena, encerrarse en la habitación biblioteca de él, donde toda su corta vida, había compartido sus enseñanzas, las lecturas, los juegos y sus pensamientos y conceptos.
Por el día no tenía mucho tiempo, el colegio, su madre, sus hermanos y más que nada la prohibición de su padre de que se encerrara allí a solas con su pena, no le permitían visitarla.
Ansiaba las noches pues la pena prolongaba la sombra, esperando en ella ver la imagen de su abuelo entre sus cosas y no tenía miedo, con el corazón de cristal cada noche una tras otra, esperaba y esperaba hasta que su padre la iba a buscar y en sus brazos la llevaba a su cama dormida y a veces se hacía la dormida para evitar la regañina, ella lo sabía, a veces se arrebujaba en la silla de él, mirando con ansias los rincones, la puerta, leyendo con avidez páginas tras páginas de sus libros, por si recibía un halo de su presencia, ¿Cómo podía nadie así de un día a otro desaparecer? , eso era imposible, su abuelo volvería, porque sentía su aroma, su esencia en todas las cosas, en todos los lugares, en el interior de su corazón desconcertado.
En la noche, en la silla allí sentada, semicerraba los ojos con su imagen grabada en su pupila a través de la cual sus ojos habrían de navegar, hasta que sus pestañas caían vencidas tapando su iris como un velo negro sumiéndola en el sueño y en la oscuridad; entonces era cuando llegaba su padre, la envolvía con los brazos tiernos del amor y alguna vez le oía decir: “Mi niña no hagas esto, que me vas a matar de pena” y así un día y otro, hasta que…
La noche siguiente el pomo de la puerta no respondía, con la fuerza, la impotencia de su menudo cuerpo, pero de su desmedido afán, que salía desde su corazón, pasando por todo su cuerpo y se alojaban en sus menudas manos, empujaba una y otra vez el pomo con tesón.
¡Pero no¡, su padre había cerrado bajo llave el único antídoto que le quedaba para su pena, pensó que ya si que había perdido para siempre a su abuelo.
Desesperada desistió dejando caer su cuerpo delgado envuelto en su camisón violeta, arrastrándolo por la pared hasta quedar sentada en el suelo. de nuevo unas manos la rescataron de su mundo, su hermano, puso la mano en sus cabellos rizados, rubios y alborotados por el esfuerzo de ir quedándose prendidos en los granitos que adornaba la decoración de la pared al ir arrastrándose por ella con abandono, como alisando su dolor.
-Vamos nena tienes que dormir, entonces la atrapaba de la mano con la fuerza de la ternura y la hacía caminar por el largo pasillo, mientras en un susurro canturreaba tierna y tristemente-vamos al jardín del paraíso, allí estaremos siempre juntos, yo contigo, tu conmigo…hasta llegar a su habitación, allí le guiñaba un ojo y la tapaba dándole un beso en la frente.
Escondía sus rizos y se tapaba hasta el cuello boca arriba, nunca creyó que sus ojos fueran capaces de contener tantas lágrimas, caían silenciosas, surgidas del pozo profundo de la tristeza, no lo podía evitar, si con el dorso de la mano intentaba enjugarlas, enseguida volvían a aparecer, calladas, sin prisas, seguían su camino, recorrían su rostro con un gusto a sal que a veces capturaba con la punta de la lengua, todo era sal en su boca, entonces le entraba sed.
Se levantó, pensó que había perdido todo lo que su abuelo le había dejado en aquella habitación.
Bajó en silencio las escaleras-como un pequeño espíritu-que la separaban de la cocina.
Al entrar, casi en una semiluz pues ya entraba la aurora por la ventana- esa luz sonrosada que precede inmediatamente a la salida del sol- vio a su padre, sentado en una silla pegado al borde de la gran mesa, doblados los brazos y reposando su cabeza en ellos.
Alzó sus ojos en dirección a la puerta que yo abría, en sus ojos tristes y soñolientos, al distinguirme, brilló una luz tan rosada como la que a sus espaldas entraba por la ventana. Sintió una gran ternura y un nudo en la garganta se apoderó de ella al ver aquella visión. No pudo por menos que haber deseado ver a su abuelo en esos momentos en que esa idea poseía toda su mente.
-Ven mi niña, siéntate a mi lado- dijo con suavidad – tenemos que hablar sobre la puerta-.
ella se sentó a su lado y él envolvió sus pequeñas y delgadas manos entre las suyas acariciándolas como un suave algodón, con voz serena, dulce incluso triste dijo:
“Nena los dolores son como el goteo persistente de la lluvia imagínate una lluvia de invierno que dura días y días y noches enteras, el cielo es de un gris que se rompe en tonalidades oscuras… ¿cómo verías tú ese cielo?
-Triste- le dijo.
-Así es triste, nosotros nos sentimos tristes bajo esos cielos de tormenta, pero la tormenta siempre pasa y aunque asustada, tú siempre te has reído a carcajadas de la tormenta, ¿recuerdas?
Las penas- prosiguió- si las dejamos fijadas en el pensamiento provocan más tristeza porque cierran caminos a cualquier otra idea y no te abrirán vías para otros deseos y otros modos de enfocar la vida, si nos bloqueamos en una sola idea de los acontecimientos que surgen de una pérdida, nos centramos en un solo deseo que no podemos alcanzar, entonces viviremos una existencia falsa, tú debes vivir tus días, tu identidad aceptando esas pérdidas solo físicas como te decía el abuelo, cogiendo la esencia de él que respira en tu alma y en todos los rincones de esta casa, pero tómalo como un cambio de lugar, de estado, sé que me entiendes por esa misma esencia que él te logró despertar, porque tú eres parte de él y porque está dentro de tu corazón, se fue quedándose en ti. Acéptalo así , sino te enfermarás y contigo los que te queremos y lo quisimos a él pero no encerrándote en su santuario ...¿Me has entendido mi niña? ¿Lo harás?, me rompes el corazón con tu aspecto de niña que acaba de volar al espacio sideral, no puedes esperar en esa habitación encerrada esperando algo que- se alisó el pelo como desconcertado- no sé, que quizás nunca pase, puede convertirse en paréntesis de soledad y no tienes edad para poderlo soportar, siento haber cerrado esa puerta, siento tu rabia, siento tu dolor, tu incomprensión, pero si no tuvieras esa sensibilidad desmesurada, inesperada, plena, quizás no tendría que cerrarla.
Su padre sabía de esos acuerdos entre ellos y creyó que había llegado a uno como esos, esa noche con ella.
“Tejer un hilo inconsútil de generación en generación”
“Romper la suspensión del tiempo”
Por el mejor Abuelo del Mundo.
Reflexiones.
La importancia de la conversación no reside en la exhibición del propio conocimiento superior, que se tenga de asuntos de escasa importancia sino, en ampliar, mejorar y corregir la información que se tenga con la ayuda de los demás humilde y llanamente, siempre se aprende algo de ellos.
Una sola conversación con una persona sabia en torno a una mesa, vale a veces más que años de estudios en los libros. Divierta además de hablar, si puede hacer que una persona se ría, puede lograr que piense, que gusta de usted y que le crea.
También se puede hablar con la mirada, ella por si sola, es capaz de hablar y comprender.
Rendir tributos sinceros a las gentes de buena forma, abre amistades, se puede vivir un tiempo, de un buen elogio sobre algo que tengas bueno, reconforta y vence una inseguridad.
Así como es característico de los grandes ingenios decir mucho en unas pocas palabras, lo propio de las inteligencias mezquinas es decir mucho para no decir nada. No se trata solo de lo que se diga sino de cómo lo hace.
“Me gusta el habla acabada,
¡Oh! Por cierto que sí,
No me refiero al pulido
Sino me refiero a su fin”.
Nunca hay que hablar demasiado, hay que saber decir “es el momento de terminar”.
Hable con convicción, de este modo, mostrará que respeta a los demás y que tiene puesto el corazón en lo que dice.
Una persona fría, desatenta e impersonal, no brinda una buena imagen del locutor y ni de su punto de vista, poniendo en fuga a todo el que lo escucha.
Evite los chismorreos, utilice su palabra para levantar a una persona y no para tirarla, si chismorrea la gente evitará tu compañía y las amistades te excluirán.
Siempre he procurado seguir estas reglas que mi abuelo, incluso me dictó para que las escribiera y así me he hecho millonaria en amigos.
La verdadera libertad del hombre consiste en radicar nuestros propios impulsos y no ser esclavos de nuestras pasiones, aunque también puedo decir que una persona competente es la que se equivoca con humor y rectifica con seriedad.
Dad desahogo a la palabra, ella desahogará nuestros corazones heridos.
Ser nobles y confiados como esta la vida hoy, es difícil pero la desconfianza, separa a las personas, y destruye las buenas intenciones de iniciar relaciones, nunca discrimines a nadie, en medio de la noche tan negra, la luna es blanca; no temas confesar tu parte de ignorancia de las cosas.
Albert Einstein también desconocía algunas cosas y Harry Truman, empleaba las palabras más corrientes para comunicarse.
domingo, 10 de febrero de 2008
Palabras a un Tiempo.
Todos convertimos el aire en un arco iris sabiendo que colores y dolores caminan juntos, también todos nos preparamos para la ausencia, las ausencias se visten de nostalgias y silencios y no siempre son capaces de inmunizar el sentimiento.
Bueno pues también en cierto modo todos hemos tenido la tormenta arriba y en los pies los gladiolos creciendo. Todos tenemos alguna vez una guerra.
Pero tenemos infinitas palabras que flotan en el embrujo para no naufragar en los mares del silencio y todos lloraremos no solo por lo que se llora, sino porque llorar es parte del ojo y aún comidos por pirañas haremos muecas y soplidos a quienes se balancean asombrados llenos de dudas y de miedos.
Entonces seriamos más libres aunque ese mar nos erosione dentro y sus pirañas nos corten los dedos en todos los vientos de los tiempos. Si nadie está inmune y todos estamos expuestos pues con nuestras posibles y mejores armas nos encontraran dispuestos en la tarea de sobrevivir mientras se pueda, al menos en el interior de cada uno que es nuestro puesto, allí a oscuras y a solas sabremos por lo que luchamos y lo que queremos, donde llegamos y donde no podemos.
Pensamientos.
Cada uno de ellos llega a valer su peso en oro. De repente me encuentro viviendo con una frugalidad a la que no estaba acostumbrada, atesorando mis horas como los enamorados sus momentos.
Aún así cuando la semana termina, me parece que he derrochado otra fortuna. El día no me da de sí tanto como antaño.
Por eso pienso que aunque nuestros días estén contados, sabiendo eso, pienso que sería un crimen contra la naturaleza que cualquier generación tomara tan a pecho la crisis mundial, (aunque se alinee en la lucha por mejorar el mundo), como para dejar de disfrutar de aquellas cosas para las que supuestamente fuimos hechos en primer lugar, la oportunidad de hacer un buen trabajo, de emocionarnos, de disfrutar con los amigos, de reír, de vivir, de hacer de nuestros y vuestros momentos una escala de valores y de buenas vibraciones.
Pánico.
Atrévete,
llama a tu miedo pánico,
rechaza la tentación
y saca de tu mesita de noche,
mi pelo…
cierra las ventanas
que no entren los sonidos
los aromas de mi cuerpo,
y quedemos como locos
tierno todo…
augurando
abrir…
deseando,
cerrar…
prohibiendo,
pasar…
disfrázate de aire
para poder rozarme,
no hables…
vacíate de mi, tanto
que no puedas recordar
cuanto te amé y
cuanto me amaste,
ahoga tus sentidos
en el efecto de tu vino
llamando al olvido,
y pierde mi sabor
entre tanta nicotina,
pierde tu agenda,
escupe el beso que intentamos,
sácame de tus versos,
no creo que yo sea
más que una letra
del alfabeto de un sueño…
no sé si puedas,
mi piel se fue tallando en tu piel,
el universo grabó un día nuestro canto,
he volado sobre tu cielo,
y tú me sentías en medio
del estruendo de tanto silencio,
siempre supiste que tenía alas,
en aquella oscuridad de tu cuarto,
rasgué tanto tus labios…
huyes de lo que te falta
y vuelves al encierro de mi pecho,
si, es cierto,
siguen transcurriendo los segundos
en el reloj de nuestro tiempo
a pesar de haber muerto
en uno de sus últimos momentos,
perdóname si
IRRUMPO alguna vez…
en el paraíso que guardamos,
ya sabes…
yo puedo salir del donde y del cuando…
sigo volando.
Cuando todo.
Viniste, vienes
y vas,
cuando todo se acabe
también tu vendrás,
y sentiré el acero de tu garganta,
el miedo se hace grande
apoderándose de mis manos
y mis manos de tu alma
y tu alma de la mía,
y mis manos rugirán ser garras.
La duda se detiene en la desesperación,
mi boca te llama y mis hambrientos colmillos
no soportan tu mirada,
¿quieres que te arranque la vida?
viernes, 8 de febrero de 2008
Esta Noche Yo.
Esta noche
voy a vestir de blanco
mi utopía,
voy a hacer la noche más clara,
y yo su haz de luna ,
voy a ser,
para que cuando alces
la mirada,
en cualquier cielo,
me veas tallada,
desde esa inmaterialidad
del verso
que te guardo dentro,
y desde estas manos
que no pueden abarcarte
y desde esta boca entreabierta
de signos mudos,
y desde este abandono total,
encima de tu mundo
a borbotones de luz
con esa chispa única
que ciega la crudeza voraz
que nos aguarda.
jueves, 7 de febrero de 2008
Te duelen mis Ojos...
Mi mirada va colgada
de tus labios,
y mis besos derramados en la orografía
de tu cuerpo,
callado galopa mi corazón
por la llanura de tus manos,
recipientes vacíos de caricias…
Te duelen mis ojos,
no quieres verlos,
sabes que mis pupilas son
el pálpito inmenso
de tus párpados,
y el deseo que te quema
en las yemas de los dedos,
no es más que el calor
de mi aliento al sorberlo…
que te quema la razón
y el pensamiento.
miércoles, 6 de febrero de 2008
Solo Quería

Sólo quería…
Acariciar tu cara
Y unir tus manos
A las mías…¡Que fantasía¡
Y arrobo
Una noche en la arboleda
Bajo la mirada trémula
De una luna completa.
Meciendo mis ojos verdes
Por lo suave de tu geografía
¡Qué osadía la mía!
Y voló la pena a ciegas
Sobre el ocaso quebrado
De alargadas esperas
¡ Y fui una nena ¡
Fui dejando la vereda
Y la mirada de niña
Iba cantando la pena,
Con las bilis encendidas
Y estrujando el cuaderno
De mis versos,
Que me lleva de regreso.
Sobre una empinada acera
Que recogía de los árboles
Miríadas de hojas secas.
Noviembre…
Me gritaba a voz en grito
No confíes en los hombres,
Haciendo la noche más clara
Agrandando su pobreza.
Estrujaba en mi carpeta
Y prolongaba la noche
Haciéndola una condena.
Y creé mi poesía
Llené de besos tu boca
Como torrente de agua
Que bajaba entre las rocas
Y ¿para qué?...
Que hizo mella
En la cabaña del pastor
Ya sin luz y sin estrella.
Muerte Súbita.
Cuando me alejo, me cruje el adiós como hojas muertas, ahora siempre estamos rendidos, que es lo mismo que ya no importamos, quizá quedan pocas razones pero buenos motivos, para darnos una muerte mejor.
Yo no te maté, ni a nada ni a nadie, y tú tampoco lo harás conmigo, pero el disparo fue certero directo al corazón, la herida fue púrpura, deshojada y silente.
Es solo un instante, dejar de respirar, sentir la bala en cada milímetro de piel, me duelen los besos, y ya nada, cerrar los ojos para volver… más nunca.
Tu mirada, ¿dónde?
Tu dulzura, aquí. Y yo tan lejos.
No me enseñaste el camino de vuelta,
Me perdí,
Néctar de luna bebimos
Por eso saben a olvido,
Estas ganas de morirnos.
Enterrarnos el uno al otro con llanto y barro, frágil sudario del amor,
Como papel arrugado en la memoria, tan frío, tan inmaculado, tan desierto.
Pero no… por los poros de mi piel, te asomas cuando me descuido y brota la sangre de la herida, y con la herida la sonrisa, y con la sonrisa el corazón, y por el corazón las alas, las estrellas, la mirada…
Esa que emerge como naufrago a mis ojos,
Desde el oleaje de un mar que algunos llaman lágrimas
Yo, no se como llamarlas, si rocío, brillo o escarcha…
Un día llegaste y te quedaste,
Como se quedan en el alma las cosas importantes,
Ocupando todos los espacios, y sin pedir permiso,
como ahora siempre Tú, inquilino a deshora,
que entra abriendo de par en par mis silencios.
martes, 5 de febrero de 2008
Antares

Estrella Antares
Antares es el nombre propio de la estrella α Scorpii, la estrella más brillante de la constelación de Escorpio.
Su nombre deriva del griego anti Ares y significa el rival de Ares o el opuesto a Ares, debido a su color rojizo, por el cual rivalizaba en el cielo nocturno con el planeta Marte, símbolo del dios Ares.
Está situada en el centro de la constelación de Scorpio, lo cual explica su otro nombre, de origen árabe, Kalb al-Akrab (el corazón del escorpión).
Se trata de una supergigante de color rojo, de clase M1 Iab, cuyo radio es de 624 millones de km, una distancia similar a la que separa la órbita de Marte del Sol.
Se aproxima a la Tierra a la velocidad de 3.4 km/s: este valor es debido tanto a su movimiento propio como al desplazamiento orbital del Sol alrededor del centro de la Vía Láctea.
A pocos minutos de arco al SW de Antares puede verse, con unos prismáticos, el cúmulo globular M4 como una bola de nieve algodonosa; a través de cualquier telescopio de aficionado se puede resolver en estrellas gigantes anaranjadas, cuyo color se aprecia en fotografías de larga exposición.
Antares aparece al amanecer encima de la Luna creciente, con Venus hacia su parte izquierda superior.
lunes, 4 de febrero de 2008
Pensar.
A veces pienso que todos nos debemos parar a pensar e invitarnos a pensar unos a otros, para no caer en el caos de tanto y de nada, refrescar lo pensamientos para que no se atasquen, a hacernos preguntas, incluso a veces sin esperar respuestas, las respuestas no son siempre verdad, a veces incluso yo misma, o mejor dicho casi siempre, miramos hacia dentro en vez de mirar hacia fuera, es bueno tolerar la complejidad del pensamiento, nos acostumbramos a buscar la forma de coser antes de ver el roto, a veces creo que es mejor renunciar a saberlo todo, y tolerar un algo nuestro caos dentro de las verdades que ignoramos.
Saramago decía que el caos es un orden a descifrar.
Encontré un video en YouTube que me hizo pensar en ello.
domingo, 3 de febrero de 2008
Nada.
Tú y yo no fuimos nada,
fuimos de letras empapadas de papel,
sobre la tinta anodina, transparente,
que al plasmarse se hacía blanca
mientras tu mano se rasgaba
a golpe de mentira y madrugada,
no se puede escribir sobre
Nosotros y por nosotros
con la tinta de todas las mentiras,
sobre papel mojado
y un silencio nostálgico
resabiado de todos los sinsabores
que traías prendidos de tus labios,
no, el amor no es solo eso,
no son discursos hastiados
de estar en misa y repicando
el amor es entregado,
sin rezar para salvarlo,
y así fuimos tiñendo
las páginas de negro abarrotado,
y volvimos un día tal,
a muestro árbol abandonado,
yo volví a mi rutina
y tú a los fósiles que aún te andan
sangrando,
teñidos de arcoiris
en tu cielo de gris embadurnado,
que marca tu alma
como ya mutila tu cuerpo.
Brindemos hasta emborracharnos
por el fin de los santos,
ahora somos el disfraz
que oculta el rostro y el gesto,
absurda visión,
de dos locos cuerdos.
sábado, 2 de febrero de 2008
Dime que Sí.
Anda dime que sí,
me decías con el terciopelo
de tu mirada y tu sonrisa,
mientras yo te observaba
con la garra de una esfinge,
sin poder disimular
el más monótono y triste
de tus lamentos,
que llevas incubando
en las entrañas del tiempo,
no puedes evitar el cráneo
transparente,
de quién no admite
y ya lo sabe,
dime que si,
me recitabas,
y te comportas como el guepardo
que jamás descansa
en su carrera veloz al desengaño.
En el café.
Olvidé mi paraguas en el café
solo recuerdo al camarero
que con ojos de glasé
me dijo:
dos terrones y una nube de leche
café o té
tostada o croissant
señorita de ojos de mar?
a golpe de bolígrafo
la tinta se tornaba desperdigaba
y, luchaba con las rimas
a trazos de conquista,
sin conseguir ser de las palabras
alquimista,
la luna se escondía ya en su amanecida
dejando su mensaje en los reflejos
me falta tiempo para mirarte
quiero dibujarte entre mis frases,
no te vayas antes de mis últimas
caricias visuales,
no me dio mucho tiempo
y decidí besar el aroma
de mi extraviado desayuno,
y mis labios susurraron
retahílas de jazmines y azahares,
solo quise sentir el deseo
de las letras en las yemas de mis dedos,
y el calor de mi aliento al escribirlo
mientras se arrugaba la tan socorrida servilleta
y el café se me enfriaba entre los labios
y el cielo de la boca.
Al final me llevé la nada más absoluta
y el insoportable tronar de algún silencio,
se me quedó en la mano, la razón y el pensamiento.